Punto de entrega de agua embotellada en Atienza

Punto de entrega de agua embotellada en AtienzaAYUNTAMIENTO DE ATIENZA

Obligados a vivir sin agua potable por las lluvias: Atienza cumple casi dos meses sin abrir el grifo

Las fuertes precipitaciones arrastraron una gran cantidad de sedimentos al manantial que elevaron la turbidez del agua por encima de los límites legales para su consumo

Los vecinos de Atienza continúan sin poder beber agua del grifo y siguen dependiendo del suministro de agua embotellada facilitado por la Diputación Provincial de Guadalajara, un problema que esperan que quede solventado esta misma semana. La situación, que se arrastra desde hace cerca de dos meses, podría quedar resuelta en unos días si los análisis pendientes de Sanidad confirman la recuperación definitiva de la potabilidad.

Así lo ha explicado el alcalde, Pedro Loranca, quien insiste en que el Ayuntamiento actuará con «prudencia» y no levantará la restricción hasta contar con la autorización oficial por escrito de la autoridad sanitaria. El origen de la actual prohibición se encuentra en una analítica provisional que detectó que el agua superaba los valores máximos de turbidez permitidos por la normativa. La muestra, tomada el pasado 9 de febrero en un punto de la red de abastecimiento, confirmó que el agua no era apta para el consumo humano.

En un bando municipal, el Consistorio explicó que las intensas y continuadas lluvias de las últimas semanas provocaron el arrastre de sedimentos en el manantial, elevando de forma puntual la turbidez del agua. Este parámetro mide la cantidad de partículas en suspensión y, cuando supera los límites legales, obliga a declarar el agua como no potable aunque no existan otros contaminantes. Este factor meteorológico se suma a las complicaciones técnicas derivadas de las obras realizadas en la captación.

Tras detectarse problemas en un segundo sondeo, que finalmente fue descartado y precintado por no reunir condiciones adecuadas, el municipio volvió a abastecerse del nacedero original, cuya infraestructura fue reparada con financiación provincial. Durante esos trabajos, la extracción de varios tubos desprendidos en el interior del pozo provocó un efecto mecánico que removió los sedimentos acumulados en el fondo.

«No nos vamos a arriesgar»

Según ha detallado el alcalde, la maquinaria utilizada actuó como una «batidora» durante varios minutos, enturbiando el caudal y prolongando la inestabilidad del agua, a lo que se han sumado ahora las abundantes lluvias. De este modo, en las últimas mediciones, los niveles de turbidez han descendido de valores superiores a 30 puntos a registros de entre 4 y 5, muy próximos a la normalidad.

Visualmente, según su alcalde, el agua presenta un aspecto prácticamente idéntico al embotellado, pero todavía no tienen autorización para su consumo. El suministro sigue oficialmente calificado como no potable hasta que Sanidad emita el informe definitivo. «Hasta que no lo tengamos por escrito, no nos vamos a arriesgar», subraya Loranca, quien recalca que la prioridad es garantizar la seguridad sanitaria y evitar cualquier riesgo legal o de salud pública.

Así, mientras se mantenga la restricción, los vecinos no pueden utilizar el agua del grifo para beber ni para cocinar, aunque sí se puede emplear para la higiene personal, limpieza del hogar y lavado de vajilla y ropa. El Ayuntamiento mantiene habilitados puntos de recogida de agua mineral y un servicio de reparto a domicilio para personas mayores, dependientes o con movilidad reducida.

El alcalde confía en que, si los análisis confirman la estabilización de los parámetros, el agua pueda declararse apta para el consumo humano a lo largo de esta semana. Además, el sondeo descartado para uso doméstico podría destinarse en el futuro a fines agrícolas, con el objetivo de no sobrecargar la red principal, ha precisado.

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