Campo y Alma en AlcampoJCCM

Madrid saborea Castilla-La Mancha: Campo y Alma regresa a Alcampo con récord exportador y apuesta millonaria

La campaña llega a 17 centros Alcampo entre Madrid y Castilla-La Mancha mientras la región bate récord de exportaciones agroalimentarias y refuerza su apuesta por el pistacho, el queso manchego y los vinos de la tierra

El Gobierno regional ha puesto en marcha una nueva campaña para promocionar los alimentos de calidad Campo y Alma en trece centros Alcampo de la Comunidad de Madrid y en los cuatro hipermercados que la cadena tiene en Castilla-La Mancha. Durante dos semanas, del 26 de febrero al 11 de marzo, supermercados de La Vaguada, Getafe, Leganés, Fuenlabrada, Alcalá de Henares, Torrejón de Ardoz, Alcorcón, Moratalaz, Majadahonda, Torrelodones, Virgen de la Soledad, Humanes y Aranjuez —junto a los de Valdepeñas, Toledo, Albacete y Cuenca— acogerán actividades para acercar la gastronomía regional al consumidor.

La campaña se ha inaugurado en el Alcampo de Getafe con la presencia del consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, acompañado por responsables institucionales y directivos de la cadena. Allí, los hermanos Sedeño, chefs del Restaurante Concepción de La Mata (Toledo), ofrecieron un showcooking que resumía la esencia manchega en tres bocados: bombón de perdiz a la toledana, ‘Paquito’ de cordero manchego con IGP y queso manchego con DOP, y una ‘oreo manchega’ con crema de mazapán de Toledo.

Todo, maridado con vinos DOP La Mancha y precedido por degustaciones de queso manchego con denominación de origen.

No se trataba solo de probar productos, sino de contar una historia.

Una inversión creciente para un sector que bate récords

La promoción forma parte de una estrategia más amplia del Ejecutivo regional. En 2026, el Gobierno de Castilla-La Mancha destinará 2,8 millones de euros a la promoción agroalimentaria, una cifra que crece cada año y que busca consolidar la presencia de los productos regionales dentro y fuera de España.

Los resultados acompañan. En 2025, el sector agroalimentario exportó por valor de 3.822 millones de euros, un 4,5 % más que el año anterior, marcando un nuevo récord histórico. El sector representa el 34,2 % de todas las exportaciones regionales y ha crecido más de un 83 % desde 2015.

Actualmente, la marca Campo y Alma cuenta con 214 empresas registradas vinculadas a 41 figuras de calidad diferenciada. Todas ellas pueden participar en los premios Gran Selección Campo y Alma, cuya 37ª edición se celebrará en mayo.

Detrás de cada etiqueta hay cooperativas, bodegas familiares, ganaderos y agricultores que sostienen el tejido económico de muchos pueblos de Castilla-La Mancha.

El pistacho, el nuevo orgullo del campo manchego

La presentación ha coincidido además con el Día Mundial del Pistacho, un cultivo en el que Castilla-La Mancha es líder nacional en superficie y producción, situándose como la cuarta región productora del mundo. En 2025, la comunidad produjo 11.000 toneladas de pistacho en seco, un 30 % más de lo previsto.

El Gobierno regional ha aprobado un Plan Estratégico del Pistacho 2024-2028 que incluye medidas para lograr su reconocimiento como figura de calidad e integrarlo en Campo y Alma, además de impulsar la futura interprofesional del sector, Interpistacho.

Una apuesta por un cultivo que ha transformado miles de hectáreas y se perfila como uno de los motores económicos del campo manchego.

Una historia que viaja en cada producto

Campo y Alma no es solo un sello. Es el reflejo de una tierra donde el queso madura en cuevas centenarias, el vino se cría entre llanuras infinitas y el mazapán sigue amasándose con recetas heredadas.

La campaña en Madrid quiere que el consumidor descubra esa identidad sin salir del supermercado. Que quien compre una botella de vino o un trozo de queso entienda que detrás hay una tradición que ha resistido al tiempo.

Porque Castilla-La Mancha, cuando habla de su gastronomía, habla de su memoria.

Y ahora, con Campo y Alma, vuelve a contarla al mundo desde un lineal de supermercado, con la esperanza de que cada bocado sea también un viaje a sus pueblos, a sus viñas y a su historia.