Arroyo de Miel
La mejor miel del mundo nace en un pequeño pueblo de Cuenca y conquista París
La miel de tomillo de Arroyo de Miel logra el oro en los Global Honey Stars 2026 y sitúa a la Alcarria conquense en el mapa mundial de la apicultura
En el silencio perfumado de los campos de la Alcarria conquense, donde el tomillo crece entre piedras calientes y el zumbido de las abejas parece una oración antigua, nace la mejor miel del mundo. La miel de tomillo de Arroyo de Miel, empresa familiar ubicada en Canalejas del Arroyo (Cuenca), ha conquistado el primer puesto en los Global Honey Stars 2026 y la medalla de oro en los Paris International Honey Awards 2026, situando a este pequeño proyecto familiar en el mapa internacional de la apicultura.
Un reconocimiento que no solo premia un sabor, sino una forma de entender la tierra.
El secreto que guardan las colmenas quietas
En tiempos de producción masiva y sabores uniformes, esta miel nace de un gesto casi rebelde: dejar que las abejas sigan su curso natural. Las colmenas de Arroyo de Miel no se trasladan buscando floraciones. Permanecen en su lugar, en la Alcarria conquense, recogiendo únicamente lo que la tierra ofrece en cada temporada.
Arroyo de Miel
Ese respeto por el ciclo natural convierte cada cosecha en una pequeña historia irrepetible. Hay años de abundancia y años de espera. Variedades que aparecen y desaparecen según la climatología. Producciones limitadas que saben a paisaje.
Su miel es cruda, extraída directamente del panal, sin pasteurización ni aditivos. Conserva enzimas, aromas y matices intactos. Una miel que cristaliza, como las antiguas, porque está viva.
De afición de fin de semana a la mejor miel del mundo
Todo empezó como una tradición familiar, transmitida de generación en generación. Lo que era una afición de fin de semana se convirtió en una forma de vida, guiada por el amor al medio ambiente y la artesanía rural. Hoy, ese sueño humilde ha viajado hasta París.
Arroyo de Miel
Los premios Global Honey Stars 2026 y Paris International Honey Awards 2026 reconocen la excelencia sensorial, la pureza del producto y su autenticidad. La miel de tomillo de la Alcarria conquense ha superado a producciones de todo el mundo, demostrando que la calidad no depende del tamaño de una empresa, sino del cuidado de cada colmena.
En una región famosa por su tradición apícola, este reconocimiento recuerda que Castilla-La Mancha sigue siendo un paraíso para los amantes de la miel.
La miel cruda que sabe a campo y memoria
La miel cruda, como la que produce Arroyo de Miel, mantiene sus propiedades naturales. No ha sido pasteurizada ni sometida a procesos industriales. Por eso cristaliza con el tiempo, como señal de autenticidad.
Su sabor conserva el carácter del tomillo silvestre: notas herbáceas, aroma cálido y un final persistente que recuerda a las laderas soleadas de la Alcarria.
Arroyo de Miel
Además de su valor gastronómico, la miel cruda se ha utilizado tradicionalmente como cicatrizante natural y estimulante del sistema inmunológico, aunque nunca sustituye tratamientos médicos. Es, sobre todo, un alimento con alma.
La Alcarria vuelve a brillar
La noticia no es solo un premio. Es un homenaje a una tierra. La Alcarria conquense, conocida por su historia, su literatura y sus paisajes dorados, suma ahora otro motivo de orgullo. En sus campos, donde el tomillo perfuma el aire y las abejas trabajan en silencio, nace un producto capaz de competir con los mejores del planeta.
Arroyo de Miel
En tiempos de prisa, este triunfo recuerda que la excelencia necesita paciencia. Que la tradición puede convivir con el reconocimiento internacional. Y que, a veces, la mejor miel del mundo no nace en grandes fábricas, sino en un pequeño colmenar perdido entre piedras y flores.