Sin gluten
Page deja sin ayudas a los celíacos mientras la cesta sin gluten asfixia a miles de familias
El PP denuncia que el Gobierno regional prometió convocarlas cada año, pero en 2025 no llegaron y en 2026 siguen pendientes pese al sobrecoste de la dieta sin gluten
La enfermedad celíaca no admite pausas, ni demoras, ni anuncios vacíos. Quien la padece no puede esperar a que una convocatoria se publique tarde, a que una ayuda se reactive cuando toque o a que la Administración convierta una necesidad médica en un trámite pendiente. La dieta sin gluten es el único tratamiento posible para estas personas y, en Castilla-La Mancha, el PP ha elevado el tono contra el Gobierno de Emiliano García-Page por lo que considera un abandono progresivo de este colectivo.
La diputada regional del Partido Popular María Gil ha reclamado a la Junta ayudas «reales y suficientes» para las personas celíacas de Castilla-La Mancha y ha acusado al Ejecutivo autonómico de ofrecer «más anuncios» que respuestas efectivas. Lo ha hecho después de mantener una reunión en Albacete con representantes de la Asociación de Celíacos de Castilla-La Mancha, un encuentro en el que se ha puesto sobre la mesa una preocupación compartida: las ayudas prometidas no llegan con la regularidad anunciada.
Según ha denunciado Gil, el Gobierno regional se comprometió en 2023 a convocar cada año una línea de ayudas específica para este colectivo. Sin embargo, la diputada popular sostiene que la realidad ha sido muy distinta. En 2025 no se convocaron y, ya avanzado 2026, todavía no se ha publicado la nueva convocatoria.
De los dos millones al silencio administrativo
El PP recuerda que esta línea de apoyo nació con una dotación de dos millones de euros en 2023, pero que apenas un año después la cuantía descendió hasta el millón y medio. La última convocatoria oficial, correspondiente a 2024, establecía una ayuda de 500 euros por persona beneficiaria, con un máximo de 1.000 euros por unidad familiar, y el plazo de solicitud se abrió entre el 18 de septiembre y el 15 de noviembre de aquel año.
Para María Gil, esa evolución demuestra que las promesas del Ejecutivo autonómico han ido perdiendo fuerza con el paso de los años. «Cada año han ido a menos», ha lamentado la parlamentaria, que ha insistido en que la celiaquía no es una cuestión menor ni una preferencia alimentaria, sino una enfermedad crónica que obliga a mantener de por vida una alimentación estricta y más cara.
El malestar del colectivo llega, además, en un momento especialmente sensible para muchas familias. La inflación de los últimos años ha encarecido la cesta de la compra y los productos sin gluten continúan suponiendo un sobrecoste importante frente a los alimentos convencionales. Para una persona celíaca, comprar pan, pasta, harinas, galletas o productos básicos adaptados no es una elección: es una obligación sanitaria.
Una alimentación que no es un capricho
Gil ha sido especialmente crítica con la falta de agilidad de la Junta y ha subrayado que los productos sin gluten «no son un capricho ni una moda», sino una necesidad médica para quienes padecen esta enfermedad. Esa frase resume el fondo de la reclamación: no se trata de una ayuda asistencial cualquiera, sino de una compensación ante un gasto permanente que afecta directamente a la salud.
La Asociación de Celíacos de Castilla-La Mancha también ha trasladado al PP su preocupación por los criterios económicos incluidos en las bases reguladoras de estas subvenciones. La modificación de dichas bases ha sido publicada en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha, pero la convocatoria de las ayudas continúa pendiente. En paralelo, el Gobierno regional aprobó este año la creación del Registro de Personas con Enfermedad Celíaca en Castilla-La Mancha, una herramienta destinada a conocer mejor la prevalencia de la enfermedad y facilitar la gestión de actuaciones relacionadas con este colectivo.
Para el PP, sin embargo, los registros y los cambios administrativos no bastan si no van acompañados de financiación, plazos claros y ayudas que lleguen a las familias cuando las necesitan.
El PP pide deducciones fiscales y ayudas compatibles
Entre las propuestas planteadas por la asociación y respaldadas por los populares figura la creación de una deducción fiscal específica para personas celíacas en Castilla-La Mancha, similar a la que ya existe en comunidades como La Rioja o Andalucía. La formación también defiende que estas deducciones puedan ser compatibles con las ayudas directas, de manera que las familias no tengan que elegir entre una vía de apoyo u otra.
Gil ha recordado, además, que el Partido Popular impulsó en las Cortes Generales una ley de apoyo a las personas celíacas que fue aprobada en el Congreso, pero que continúa paralizada sin llegar al Senado. A su juicio, las administraciones deben pasar de las declaraciones de buenas intenciones a medidas concretas que alivien el bolsillo de quienes conviven a diario con esta enfermedad.
Hospitales, colegios y espacios públicos seguros
La diputada regional también ha puesto el foco en la necesidad de avanzar en la sensibilización social y en garantizar el acceso a alimentos sin gluten en espacios públicos. En este punto, ha destacado especialmente la situación de hospitales, cafeterías y centros sanitarios, donde las personas celíacas deberían poder encontrar opciones seguras.
Gil ha señalado que Castilla-La Mancha ha avanzado en los comedores escolares para garantizar menús sin gluten, pero considera que ese esfuerzo debe extenderse también a otros servicios de restauración dependientes o vinculados al ámbito público. «Del mismo modo que se ha avanzado en los comedores escolares, también debe hacerse en las cafeterías y servicios de restauración de hospitales y centros sanitarios», ha defendido.
El mensaje del PP es claro: las personas celíacas de Castilla-La Mancha no pueden seguir esperando. Mientras la cesta sin gluten se encarece y la convocatoria de 2026 sigue sin publicarse, miles de familias continúan afrontando solas un gasto que no responde a una preferencia, sino a una condición médica. Por eso, los populares exigen al Gobierno de Page que cumpla sus compromisos y active unas ayudas que, según denuncian, se han ido apagando año tras año.