Lagunas de Ruidera.
Las Lagunas de Ruidera viven un cambio espectacular: lagunas secas se llenan en días y vuelven las cascadas
Las lluvias del invierno provocan una recuperación sorprendente del sistema lagunar y reactivan el flujo de agua entre varias lagunas
Las Lagunas de Ruidera están viviendo uno de esos momentos que transforman por completo el paisaje. Tras meses marcados por la sequía, las lluvias de este invierno han provocado una recuperación hídrica sorprendente en el parque natural situado entre las provincias de Ciudad Real y Albacete. En cuestión de días, algunas lagunas que estaban completamente secas han vuelto a llenarse y el agua comienza de nuevo a abrirse paso entre ellas, devolviendo al sistema lagunar una de sus imágenes más emblemáticas: las cascadas.
La evolución está siendo tan rápida que incluso ha sorprendido a los responsables del espacio natural. El director-conservador del parque, Ignacio Mosqueda, asegura que el comportamiento del sistema en las últimas semanas está siendo «impresionante» y habla de una evolución del agua «a un ritmo espectacular».
Lagunas que estaban secas vuelven a llenarse
Uno de los ejemplos más llamativos es el de la laguna Redondilla. Hace apenas unos días su estado era completamente seco, pero en poco más de una semana ha recuperado el agua hasta llenarse por completo. Este fin de semana comenzó a verter hacia la laguna Lengua, un fenómeno que no se veía desde hacía tiempo.
La recuperación también se ha producido en la laguna Blanca, situada en la parte más alta del sistema lagunar. Durante meses no había recibido agua, pero en las últimas semanas ha vuelto a llenarse gracias al caudal procedente del río Pinilla.
A medida que el agua avanza por las conexiones naturales entre lagunas, otras zonas del parque también están recuperando su volumen. Lagunas como la Tinaja o el Baño de las Mulas, que habían perdido gran parte de su nivel, comienzan a mostrar de nuevo un aspecto muy distinto al de hace solo unas semanas.
Este efecto en cadena es característico del funcionamiento natural del parque. Las Lagunas de Ruidera forman un sistema de quince lagunas conectadas entre sí por barreras de toba y pequeños saltos de agua que permiten que el agua circule de una a otra cuando el nivel aumenta.
Las cascadas están a punto de reaparecer
Si el ritmo actual se mantiene, el parque podría recuperar en pocos días una de sus estampas más reconocibles: el agua cayendo en cascada entre las lagunas.
De hecho, algunas ya han empezado a reaparecer. La laguna Redondilla ha vuelto a activar parte de sus cascadas al verter agua hacia la Lengua, y todo apunta a que este fenómeno se irá extendiendo por otros puntos del sistema.
Según explica Mosqueda, este comportamiento se debe al acuífero que alimenta el parque natural. Se trata de un sistema muy sensible a las lluvias intensas: cuando se registran precipitaciones abundantes, el acuífero se recarga con rapidez y el agua vuelve a circular entre las lagunas.
Esa rapidez también explica por qué el paisaje puede cambiar tanto en cuestión de semanas.
Un paisaje primaveral lleno de agua y vida
La recuperación hídrica llega además en uno de los momentos más atractivos del año para visitar el parque. Con la llegada de la primavera, la vegetación comienza a cubrir de verde el entorno y la actividad biológica se intensifica en todo el sistema lagunar.
Muchas especies de aves se encuentran ya en periodo de celo y los humedales del parque registran una gran actividad de fauna. También en el humedal de Las Hazadillas, en el entorno de Ruidera, el nivel de agua es actualmente muy alto, lo que favorecerá en las próximas semanas la reproducción de anfibios y el desarrollo de vegetación acuática sumergida.
Todo ello configura uno de los momentos más espectaculares del año en este espacio natural protegido.
Expectación ante la llegada de visitantes en Semana Santa
El buen estado ambiental del parque coincide además con la proximidad de la Semana Santa, una de las épocas con mayor afluencia de visitantes en las Lagunas de Ruidera.
Los responsables del espacio natural prevén que muchas personas se acerquen a disfrutar del paisaje en estas fechas, atraídas por la imagen de las lagunas llenas, las cascadas y el entorno natural en pleno despertar primaveral.
Actualmente, el centro de interpretación de Ossa de Montiel se encuentra abierto al público, mientras que el situado en la localidad de Ruidera permanece cerrado temporalmente por las obras de musealización vinculadas a la Reserva de la Biosfera. Su reapertura está prevista para el próximo mes de mayo.
Mientras tanto, el parque vive uno de esos momentos en los que el paisaje cambia casi día a día. Allí donde hace apenas unas semanas dominaban las orillas secas, ahora el agua vuelve a abrirse camino entre las lagunas y las cascadas comienzan a despertar de nuevo.