Silhouettes of two women painted on a white wall with windmills in the background, Castilla-La Mancha, August 2011.

Campo de Criptana, Ciudad Real.Getty Images

Abril se vuelve verano en Castilla-La Mancha: 34ºC, calor extremo y tormentas a la vista

La región vivirá días más propios de junio, con calor intenso, noches suaves y tormentas que romperán la estabilidad

Castilla-La Mancha se prepara para un vuelco meteorológico que rompe con cualquier idea de primavera. El calor irrumpe con fuerza, los termómetros se disparan y el ambiente se transforma hasta parecer más propio de junio que de mediados de abril.

Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el fin de semana estará marcado por la estabilidad y un ascenso térmico generalizado que dejará temperaturas inusualmente altas en toda la región. En provincias como Toledo, Ciudad Real o Albacete, superar los 30 grados no será una excepción, sino la norma.

Castilla-La Mancha, en el epicentro del calor

El episodio no se quedará en un simple repunte puntual. A medida que avance la próxima semana, el calor irá a más. A partir del martes, las previsiones apuntan a que en la mitad sur de Castilla-La Mancha los termómetros podrían alcanzar e incluso superar los 34ºC.

Se trata de valores entre 5 y 10 grados por encima de lo habitual para esta época del año, una anomalía térmica que convierte a la región en uno de los puntos más cálidos del país en pleno mes de abril.

Las tardes serán intensas, el sol caerá con fuerza y el paisaje comenzará a adquirir ese tono seco y brillante que anticipa el verano.

Tormentas que romperán la calma

Pero este calor no llegará solo. La atmósfera empezará a inestabilizarse a partir del mediodía, cuando el aumento de las temperaturas favorezca la formación de nubes de evolución.

Estas nubes podrán descargar en forma de chubascos tormentosos, especialmente en zonas de sierra y áreas del interior. En algunos puntos, estas tormentas podrían ir acompañadas de granizo e incluso rachas fuertes de viento.

Un patrón típico de primavera, sí, pero amplificado por un calor inusual que aportará más energía a la atmósfera, aumentando la intensidad de estos fenómenos.

Noches más cálidas de lo habitual

El calor también se hará notar cuando caiga el sol. Las noches dejarán de ser frescas y comenzarán a suavizarse, con mínimas que en ciudades como Toledo podrían superar los 15 grados a mitad de semana.

Este cambio refuerza la sensación de un verano adelantado, donde incluso el descanso nocturno empieza a alejarse del ambiente propio de abril.

Aire africano y un Mediterráneo más caliente

Detrás de este episodio está la entrada de aire cálido procedente del norte de África, impulsada por una configuración atmosférica que favorecerá la estabilidad y el ascenso térmico durante varios días.

Además, el calentamiento del Mediterráneo en estas jornadas podría aportar más energía a la atmósfera, favoreciendo el desarrollo de tormentas en el interior peninsular.

¿Hasta cuándo durará este episodio?

La evolución a partir del miércoles aún presenta incertidumbre. Algunos escenarios apuntan a que el calor podría mantenerse durante varios días más, mientras que otros plantean un descenso térmico que devolvería los valores a registros más propios de abril.

En cualquier caso, Castilla-La Mancha afronta un episodio claramente anómalo que anticipa, aunque sea de forma puntual, el verano. Un aviso temprano de lo que está por venir… en una región donde el calor no solo llega, sino que irrumpe con fuerza.

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