Vista del incendio del entorno del Pico del Lobo, desde el Mirador del Pico del Lobo, a 26 de septiembre de 2025, en Peñalba de la Sierra, Guadalajara, Castilla-La Mancha (España). El incendio declarado el pasado domingo a causa de un rayo, en un paraje del Pico del Lobo, en la pedanía guadalajareña de Peñalba de la Sierra, continúa activo y en nivel 1 tras calcinar más de 700 hectáreas de matorral y pinar en una zona de alta montaña y difícil acceso.

Rafael Bastante / Europa Press
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26/9/2025

Vista del incendio del entorno del Pico del LoboEuropa Press

Castilla-La Mancha se prepara para reducir el riesgo durante la campaña de incendios con 23 millones de euros

El pasado verano Castilla-La Mancha se enfrentó a incendios de gran envergadura que puso en jaque su capacidad de respuesta evidenciando la importancia de prevenir en materia de incendios forestales

El verano en España no es solo período de vacaciones, sol y playa. Con la época estival a la vuelta de la esquina las instituciones y administraciones competentes se ponen alerta para la triste rutina de incendios forestales, que acostumbran asolar los diversos territorios del país.

Castilla-La Mancha se enfrentó en 2025 hasta a 1.580 incendios de los cuales 278 fueron intencionados, mostrando la cruda realidad y el trabajo que todavía hay por delante para educar a la ciudadanía. Otros incendios, la mayoría, nacen de causas naturales, un hecho que no debe diluir el alto porcentaje de catástrofes que se podrían haber evitado con una acorde prevención y anticipación.

Negligencias como arrojar colillas mal apagadas causaron hasta el 17% de los casos confirmando, en parte, la presencia de riesgos totalmente evitables y que erigen a la concienciación como herramienta más eficaz para evitar incendios. Pese a que en el pasado verano se produjeron incendios de gravedad, algunos por encima de las 500 hectáreas, los datos muestran una campaña muy por debajo de las anteriores.

En total ardieron 6.870 hectáreas durante 2025, cifra muy por encima de las 10.032 afectadas en 2022, pero preocupan los incendios de alta voracidad como Pico Lobo o Méntrida. En este contexto, Castilla-La Mancha pone los datos registrados sobre la mesa, con la seguridad de que queda mucho por mejor en materia de extinción y prevención de incendios. Por ello, la región pretende anticiparse y prevenir con una inversión de 23 millones de euros para actuaciones programadas en hasta 15.000 hectáreas.

23 millones de euros

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha reforzado su estrategia de prevención de incendios forestales con una convocatoria de ayudas dotada con 23 millones de euros para actuar sobre 15.000 hectáreas de monte, en una apuesta por anticiparse a la campaña de alto riesgo y reducir la probabilidad de grandes fuegos.

Así lo ha anunciado este miércoles la portavoz del Ejecutivo autonómico, Esther Padilla, quien ha defendido que la clave pasa por actuar antes de que llegue el problema y no esperar a que se produzcan incendios. En este sentido, ha subrayado que la prevención resulta determinante para evitar situaciones de alto riesgo durante el verano.

Según ha informado, las ayudas estarán destinadas a financiar tratamientos selvícolas como desbroces, podas, cortas selectivas o mantenimiento de cortafuegos, actuaciones orientadas a limpiar el monte, mejorar su seguridad y facilitar las labores de extinción en caso de incendio.

Mantenimiento y prevención

(Foto de ARCHIVO)
El fuego de Sevilleja de la Jara

(Foto de ARCHIVO) El fuego de Sevilleja de la JaraPLAN INFOCAM

La convocatoria cubrirá hasta el 100% del coste de los trabajos, con un máximo de 3.000 euros por hectárea y 40.000 euros por beneficiario. Podrán acogerse a estas subvenciones ayuntamientos, propietarios forestales y profesionales del medio rural, con el objetivo de implicar al territorio en las tareas de prevención y, al mismo tiempo, generar actividad económica y empleo en zonas rurales.

De acuerdo con lo anunciado por la portavoz del Gobierno regional, el programa no se limita a una intervención puntual, sino que contempla una planificación a medio plazo, ya que los trabajos podrán desarrollarse entre 2027 y 2029, garantizando así continuidad en las labores de limpieza y mantenimiento del monte.

En cuanto a la financiación, Padilla ha detallado que el 80% de los fondos procede de la Unión Europea, mientras que el 14% lo aporta la Junta de Comunidades y el 6% restante el Gobierno de España, un reparto que el Ejecutivo regional ha puesto en valor como muestra de su capacidad para captar y gestionar recursos europeos.

Actuación en casi 30.000 hectáreas

Estas 15.000 hectáreas se sumarán a las aproximadamente 13.000 hectáreas en las que ya actúa la empresa pública Geacam, lo que permitirá alcanzar cerca de 30.000 hectáreas de superficie tratada en la región. Según los datos aportados, esta cifra supone prácticamente triplicar la superficie sobre la que se actuaba en 2015, cuando apenas se intervenía en unas 5.000 hectáreas.

Además, desde el Gobierno regional han destacado que, gracias a esta tarea preventiva, el 85% de los incendios en Castilla-La Mancha se quedan en conatos, un indicador que vincula directamente con el refuerzo de las políticas de prevención y la capacidad de respuesta de los equipos de extinción.

En paralelo, Padilla ha mencionado que el presupuesto destinado a estas políticas de prevención ha pasado de 81 millones de euros en 2016 a 136 millones en 2026. Desde el Ejecutivo autonómico han incidido en que estas medidas no sólo buscan evitar incendios, sino también proteger el medio rural y fijar población, al generar empleo ligado a la gestión forestal y mejorar el estado de los montes.

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