Vista de Tobarra, en Albacete

Tobarra se enfrenta a Page y Mercedes Gómez para frenar las macroplantas de biogás: pueblos antes que negocio

El pueblo de Albacete muestra una unidad social y política sin precedentes para marchar en una andada para visibilizar el horror que tratan de instaurar a espaldas de la población tobarreña con cuatro macroproyectos de biogás en su territorio amparados bajo una pantomima de prosperidad

El próximo viernes 1 de mayo, el municipio de Tobarra será escenario de una amplia movilización ciudadana en defensa de su territorio, su modelo agrícola y su calidad de vida, frente a la instalación de varias macroplantas de biogás proyectadas en su término municipal.

La convocatoria está impulsada por la Asociación de Vecinos del Barrio del Calvario (ACUVECA), junto con la Asociación de Senderismo y Montaña de Tobarra y en colaboración con la Plataforma Vecinal Stop Biogás Tobarra, que integra a la práctica totalidad del tejido asociativo del municipio.

La jornada combinará carácter reivindicativo y participación ciudadana con una marcha senderista y una posterior concentración de protesta en el paraje donde se proyecta la instalación de estas infraestructuras. La jornada dará comienzo a las 8:30 horas con una ruta senderista de 7,5 kilómetros, apta para todos los públicos, que partirá desde el Barrio del Calvario.

El recorrido discurrirá íntegramente por la huerta del paraje de El Raso, uno de los enclaves agrícolas más fértiles, productivos y representativos de Tobarra. Esta zona es especialmente conocida por sus cultivos de albaricoquero moniquí, melocotoneros y otros frutales que constituyen una parte esencial de la economía local, además de configurar un paisaje de alto valor ambiental y cultural.

Marcha reivindicativa

Entrada a TobarraStop Biogás Tobarra

A día de hoy, alrededor de 250 personas se han inscrito en la marcha, si bien la organización subraya que la participación real será previsiblemente mucho mayor, dado que la inscripción tiene un carácter voluntario y responde únicamente a necesidades organizativas.

Esta iniciativa se enmarca en una tradición consolidada que ACUVECA mantiene desde hace más de 15 años, organizando cada 1 de mayo rutas senderistas por distintos espacios naturales y culturales del municipio. Sin embargo, en esta edición, el carácter reivindicativo de la convocatoria y el contexto social actual apuntan a una participación especialmente significativa, muy superior a la de años anteriores.

La marcha culminará en el paraje de Navajuelos, lugar donde está prevista la ubicación de las macroplantas de biogás. Allí, a partir de las 11:30 horas, tendrá lugar una concentración ciudadana en la que se espera la participación de entre 450 y 500 personas, incluyendo tanto a quienes realicen la marcha como a vecinos y vecinas que se desplacen directamente en vehículos particulares o mediante el servicio de autobuses habilitado.

Durante el acto se procederá a la lectura de un manifiesto consensuado por el movimiento Stop Biogás Tobarra, en el que se recogerán las principales reivindicaciones y preocupaciones de la ciudadanía. Asimismo, está prevista la intervención de la alcaldesa de Tobarra, Estefanía Escribano Villena, así como la presencia del conjunto de los representantes políticos locales.

Se cuestiona el modelo y no a las renovables

Desde la Plataforma Stop Biogás Tobarra se insiste en que esta movilización no se opone ni a las energías renovables ni a la correcta gestión de los residuos. Por el contrario, el rechazo se centra en el modelo de implantación de macroplantas industriales de biogás, que consideran desproporcionado, injusto, opaco y ajeno a la voluntad de la ciudadanía.

En este sentido, subrayan que los residuos necesarios para el funcionamiento de estas instalaciones no se generan en Tobarra, sino que procederían de otros territorios, lo que implicaría la importación masiva de desechos. Esta circunstancia, según denuncian, convierte al municipio en un «territorio de sacrificio», obligado a asumir impactos ambientales, sociales y económicos sin recibir beneficios proporcionales. El futuro Plan Regional de Biometanización de Castilla la Mancha marca distancias entre las plantas para su ubicación y en Tobarra no se cumple, ya que están una pegada a la otra y las otras interesadas están buscando terrenos colindantes.

Tobarra exige al Gobierno Regional de Emiliano García-Page y a la Consejera de de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez que «se impliquen y se pongan de la mano de los ayuntamientos, no dejando en ellos toda la presión indicando que pueden realizar un informe socioeconómico que no tiene en la actualidad ningún amparo legal y que es una mera declaración de intenciones sin una normativa que lo sustente. Por lo cual, podrán ser recurridos por los gabinetes de abogados que tienen estas empresas, que faciliten herramientas a los ayuntamientos para poder modificar sus normativas y planes urbanísticos, ya que estos carecen de los recursos técnicos, jurídicos y financieros necesarios para afrontar procesos de esta envergadura, quedando expuestos a presiones por parte de las empresas promotoras».

Asimismo, las plataformas vecinales de Castilla-La Mancha critican la falta de rigor en los procedimientos de evaluación ambiental. Los estudios de impacto ambiental los elaboran empresas privadas pagadas por los promotores, donde se minimizan los efectos adversos. Y normalmente los funcionarios no disponen de tiempo para revisar concienzudamente los expedientes. Con referencia al derecho de todos los ciudadanos a presentar alegaciones contra el plan de biometanizacion, la respuesta por parte de la JCCM ha sido genérica rechazando esas alegaciones lo que aporta una percepción de excesiva connivencia entre la administración regional y los intereses del sector del biogás.

Hay que tener en cuenta que en el primer borrador del Plan regional de biometanización que se proporcionó a las organizaciones, sí que concedía un papel activo al ayuntamiento en la decisión sobre la instalación de las plantas, pero dicho epígrafe fue inmediatamente eliminado con el pretexto de que se incluiría en la Ley de evaluación ambiental, algo que no ha ocurrido.

Unidad social y política sin precedentes

Sede de regantes 'La Tedera' (Tobarra)Stop Biogás Tobarra

La movilización del 1 de mayo refleja una situación de unidad sin precedentes en el municipio de Tobarra. Asociaciones vecinales, colectivos sociales, comunidades de regantes, organizaciones medioambientales, vecinos a título individual y la totalidad de los grupos políticos municipales han manifestado su rechazo a las macroplantas de biogás. El Ayuntamiento de Tobarra ya expresó formalmente su oposición en el último pleno municipal, donde se aprobó una moción presentada por las Comunidades de Regantes (cerca de 3.000 socios) junto con la Asociación Tobarra Medioambiental.

En paralelo, el rechazo ciudadano se ha hecho visible en el conjunto del municipio mediante la proliferación de pancartas y balconeras en viviendas y espacios públicos, así como a través de una recogida de firmas que está superando ampliamente todas las previsiones iniciales. Este clima refleja un malestar social creciente y una demanda clara de ser escuchados por las administraciones. Uno de los aspectos que genera mayor preocupación entre la ciudadanía es la gestión del digestato, residuo resultante del proceso de producción de biogás. Este material puede contener altas concentraciones de nitratos, cuya aplicación inadecuada o almacenamiento deficiente puede provocar filtraciones al suelo y al subsuelo, afectando gravemente a los acuíferos.

Estos acuíferos son fundamentales tanto para la agricultura local (principal motor económico de Tobarra) como para el abastecimiento de agua potable. De hecho, el agua de consumo humano del municipio procede de estas mismas reservas subterráneas, por lo que un incremento, incluso mínimo, en los niveles de nitratos podría comprometer su potabilidad y poner en riesgo el suministro a una población de más de 8.000 habitantes. Diversos estudios científicos y expertos alertan de la necesidad de reducir los niveles máximos de nitratos permitidos, actualmente fijados en 50 mg/l, ante los riesgos sanitarios asociados. Tradicionalmente, estos se han vinculado a la metahemoglobinemia infantil (síndrome del bebé azul), pero investigaciones más recientes apuntan también a posibles efectos crónicos sobre la salud.

En este contexto, las administraciones están ampliando la designación de Zonas Vulnerables a Nitratos, imponiendo mayores restricciones al uso de fertilizantes y purines, lo que refuerza la preocupación existente en el municipio. Además, las organizaciones advierten del riesgo de un «efecto llamada» a la ganadería intensiva, ya que la presencia de estas plantas podría incentivar la instalación de macrogranjas para generar los residuos necesarios, introduciendo una actividad inexistente hasta ahora en Tobarra.

A estos factores se suman otros impactos potenciales señalados por el movimiento ciudadano, como la generación de olores, el aumento del tráfico pesado, el elevado consumo de agua, las emisiones, la contaminación acústica y la afección paisajística. Todo ello podría repercutir negativamente en la salud pública, la calidad de vida, el empleo local, la actividad agrícola, el turismo, el valor de las viviendas y la fijación de población en el territorio.