Manuel de FallaRogelio Robles Pozo (1924)

Los 'ecos' de Manuel de Falla en Cuenca: un viaje de Cádiz a París y del esplendor al exilio en Argentina

Cuenca homenaje el 150 aniversario del nacimiento del histórico compositor Manuel de Falla con el espectáculo 'El eco de Falla. Música, palabra y memoria' que tendrá lugar el 28 de junio dentro de la programación del festival internacional Estival Cuenca

El arte se puede comprender de muchas maneras. En la actualidad, las modas pasajeras lo han convertido en un entretenimiento y precisamente en lo musical, cada vez cuesta más que el sonido de un artista cale hasta sostenerse más allá de las listas de éxitos. La creación musical también es un medio de expresión personal del artista en la que mostrar sus emociones y conflictos interiores.

La memoria musical es testigo de sucesos y recuerdos que perduran a través de repetidas melodías y ritmos que siguen influenciando la música en la actualidad. En la España de principios del siglo XX, el gaditano Manuel de Falla expuso una obra capaz de trasmitir una identidad cultural innata. De la mano de las tradiciones populares, el compositor logró introducir la manera de ser propia de su tierra en diferentes corrientes triunfales en Europa gracias a la música.

Cádiz, Madrid, París, Granada y Argentina fueron lugar de asilo e inspiración para Manuel de Falla y muchos de sus rincones están presentes de manera perpetua en sus composiciones parte de la música universal. 'Siete canciones populares españolas', 'El amor brujo' o 'Noches en los jardines de España' son algunas de las piezas que Falla legó al patrimonio musical, destacándose por su capacidad para resultar del gusto del público más allá de su lugar de nacimiento y generación.

Desde su nacimiento en 1876 han pasado 150 años y la fecha resulta ideal para rendir homenaje a su aportación artística a la cultura internacional. Para reivindicar la presencia viva de su obra, el festival internacional Estival Cuenca será escenario de la actuación del ensemble Neopercusión en el Escenario Patio de la Limosna del Claustro de la Catedral de Cuenca con el espectáculo 'El eco de Falla. Música, palabra y memoria. 150 aniversario de Manuel de Falla (1876-1946)'.

La vida del folclore al impresionismo

El compositor español Manuel de FallaSFGP

La vida del artista es un viaje continuo y la de Manuel de Falla no fue menos. A comparación de la tónica habitual de la vida en la época, Manuel de Falla alumbró sus días en el seno de una familia acomodada. El interés musical no tardó en llegar al pequeño Manuel, que con una madre pianista puso aprender desde bien temprano sus primeras nociones de solfeo. En este período, quedaría impregnado en su interior el sonido de las canciones populares que siempre formaron parte de su imaginativo a la hora de componer.

Convencido de su futuro ligado a la música, comenzó a viajar con asiduidad a Madrid para tomar lecciones en el Real Conservatorio de Música y Declamación. Pronto comenzó a llamar la atención y el propio José Tragó lo definió como «un joven muy estudioso, muy concienzudo; de buenos talentos artísticos y al cual seguramente le está esperando un prometedor futuro en este difícil arte». Ya en la capital empieza a desarrollar su identidad artística y en 1904 recibió el reconocimiento de la Real Academia de Bellas Artes a través de un concurso en que resultó ganador por su ópera 'La vida breve'.

La influencia del flamenco y del cante jondo también está presente en su obra, sobre todo en la composición de sus zarzuelas. Con varias obras en el libreto, la llegada de los primeros reconocimientos y gracias a los consejos de su amplio circulo de amistades, Manuel de Falla se mudó a París en 1907. En la capital francesa terminó viviendo durante varios años y cultivando amistades célebres como la de los compositores Stravinski, Ravel o Debussy, con quienes formó parte del movimiento cultural-musical de 'Los Apaches'. En estos años, Falla se consolidó como artista referencial con un estilo donde converge el fuerte impresionismo francés con su siempre presente conexión con el folclore andaluz.

Con la llegada de la Primera Guerra Mundial en 1914, Manuel de Falla regresa a España y su vida gira en torno a Madrid y Granada. En la ciudad de la Alhambra construyó una estrecha amistad con el escritor Federico García Lorca y este tiempo coincide además con la creación de algunas de sus obras de mayor calado. Los dos amigos idearon el histórico Concurso de Cante Jondo de Granada, pero con el estallido de la Guerra Civil decidió exiliarse en Argentina, donde fallecería finalmente en 1946. El nombre de Manuel de Falla resuena con el Carnaval de Cádiz adentrándose en las tablas del Gran Teatro Falla, sobre el que compiten cada año comparsas, chirigotas, coros y cuartetos.

Música, palabra y memoria en Cuenca

(Foto de ARCHIVO) NeopercusiónESTIVAL CUENCA

El gran homenaje musical de Cuenca a Manuel de Falla será el domingo 28 de junio, a las 20.00 horas, dentro del espacio Estival Clásico. El proyecto propone un recorrido artístico por el universo creativo del compositor gaditano a través de una puesta en escena que combina música, palabra y memoria. Desde una mirada contemporánea y evocadora, el espectáculo establece un diálogo entre «la obra de don Manuel y nuevas sonoridades», poniendo en valor su legado en el 150 aniversario de su nacimiento.

El espectáculo 'El eco de Falla' articula un diálogo entre tradición, creación contemporánea, literatura y memoria. En la primera parte, Neopercusión interpretará una selección de las Canciones populares de Luciano Berio (1925- 2003) arregladas por Juanjo Guillem y Neopercusión. Entre ellas, se podrán escuchar 'Loosin yelav' (Armenia), 'Rossignolet du bois' (Francia), 'Malurous qu'o uno fenno' (Auvernia, Francia), 'La donna ideale y Ballo' (Italia) y una 'Canción de amor de Azerbaiyán'.

A continuación sonarán las Canciones de ida y vuelta de la compositora sevillana Reyes Oteo (1982). Este ciclo está integrado por Lorca en el reflejo (sobre texto de Gerald Brenan), Each Whinning Thing (texto de Paul Bowles), Winter Night Blues (texto de Gamel Woolsey) y Postal de Lorca a Falla (texto de Federico García Lorca). En la segunda parte, el concierto se centrará en las Canciones populares de Manuel de Falla (1846-1946) también en arreglo de Juanjo Guillem y Neopercusión, con las conocidas 'El paño moruno', 'Seguidilla murciana', 'Asturiana', 'Jota', 'Nana', 'Canción' y 'Polo'.

De este modo, la propuesta traza un recorrido que une música de raíz, vanguardia, poesía y raíces sonoras en torno al legado de uno de los grandes compositores españoles, don Manuel de Falla. Neopercusión se ha consolidado como uno de los ensembles más destacados en la interpretación y difusión del repertorio contemporáneo y en la exploración de nuevas posibilidades sonoras de la percusión. A lo largo de su trayectoria ha desarrollado proyectos escénicos que combinan investigación sonora, rigor musical y una notable dimensión pedagógica y divulgativa.

Con 'El eco de Falla', la formación propone una experiencia artística que conecta tradición y contemporaneidad, revisitando la figura de uno de los grandes compositores españoles desde una perspectiva abierta y multidisciplinar. Las entradas para este concierto tienen un precio de 18 euros en venta anticipada y 23 euros general.