Plaza de Toros hexagonal
Almadén y las 24 casas que dan lugar a la única plaza de toros hexagonal de España: un futuro cultural activo
La plaza de toros de Almadén encuentra su origen en la necesidad sanitaria de los mineros en el siglo XVIII y ahora se actualiza abriendo sus puertas a nuevos eventos, así como a un hotel y a un restaurante
La oportunidad de perderse por las carreteras españolas ofrece a los entusiastas viajeros el lujo de comprobar una identidad asentada y particular de cada lugar apreciable desde la propia carretera. Siglos de historia han construido una manera de entender la vida que, más allá de las peculiaridades propias de regiones o territorios concretos, presenta un legado común. Las torres de las iglesias presentes en cada pueblo sin excepción cuentan la formación de un pueblo ligado a la fe a través de los siglos.
La mirada al horizonte, a veces incluso al mismo cielo para guardar en la memoria las formas de construcciones únicas imaginadas años atrás por las gentes que habitaron esa misma tierra. Dentro de la inmensa mayoría de municipios y para sorpresa de aquellos que vieron las luz más allá de las fronteras, sorprenden edificios de perímetro redondo. Construcciones circulares que el pueblo español entiende como parte de su propio relato, pero que llaman la atención de cualquiera más allá de la envergadura y baluartes artísticos de la misma.
Esa obra redonda es la casa de la Fiesta Nacional y como plaza de toros se mantienen como eje indispensable de cada localidad que resiste al paso del tiempo. A veces adaptándose, con más o menos festejos, pero incuestionable en el peso de su presencia como elemento de memoria. Pocas plazas de toros pueden sorprender al pueblo español acostumbrado a su existencia. Da igual si se es aficionado o no, son edificios que cuentan la historia de España, como cualquier catedral, iglesia, monumento o vestigio del pasado.
Entre esas pocas plazas de toros, que pueden alterar el imaginario popular, existe una que es única en España. En la tierra de mineros de Almadén se encuentra una plaza hexagonal compuesta por hasta veinticuatro viviendas de dos plantas que en una sola manzana dan forma al coso rodeándolo. La obra original de finales del siglo XVIII sigue renovándose y su utilidad ha encontrado nuevas posibilidades.
Una forma única
Ruedo hexagonal de la plaza de toros de Almadén
No hace falta haberse leído y memorizado cada detalle de la popular enciclopedia taurina conocida como 'El Cossío', para advertir que la plaza de toros de Almadén no es un coso cualquiera. Entre 1752 y 1765, Almadén encontró en la obra de las viviendas una oportunidad para los mineros inmersos en la recaudación de fondos para materializar el Real Hospital de Mineros de San Rafael.
La idea contemplaba la construcción de veinticuatro casas de dos plantas unidas en forma hexagonal dando lugar al perímetro del coso. Dos galerías en altura se encuentran en su interior para posibilitar el disfrute de los festejos que tal peculiar plaza alberga. El gran impulso para cumplir con la realidad imaginada aconteció entre 1755 y 1757, cuando un incendio afectó gravemente a las minas de la zona y numerosos mineros tuvieron que pasar a trabajar tanto en la plaza como el el hospital mencionado.
Ocho años después de aquel suceso, Almadén finalizaba su nueva plaza, aunque seguramente ya se lidiaron toros en el mismo año en que se inició la obra. A precio de un real, Pedro Campanero y Pedro Martín Zancudo torearon hasta a veintiún toros los días 19, 21 y 23, dando así un impulso económico al proyecto desde sus inicios. La fiesta de los toros vive un gran momento, quizá un resurgir en cuanto al interés de perfiles jóvenes se refiere.
Gracias a figuras Morante de la Puebla, Roca Rey o Borja Jiménez, entre otros, la tauromaquia sigue dando que hablar, aunque Almadén viró la dedicación de la plaza, adaptándola y haciéndola capaz de albergar otro tipo de eventos. La memoria de aquellos mineros que con veinticuatro casas dieron lugar a una plaza de toros sigue viva en Almadén con la declaración de Bien de Interés Cultural, que ha atraído a sus entrañas a una hospedería con el fin de revitalizar su actividad.
Nuevas luces para Almadén
Simulación de la nueva iluminación
La plaza de toros de Almadén cerró sus puertas durante casi una década, pero los proyectos recientes arrojan esperanza a su estructura. La adjudicación de modernización de infraestructuras lumínicas del recinto a la empresa EIFFAGE, con un importe de 187.822,63 euros, muestra que el espacio está vivo, que se renueva y pone apunto para los tiempos actuales.
La plaza de toros no se deja morir en Almadén y aunque los astados no sean los únicos protagonistas de su arena, se responde a un legado firmado por el sudor de los mineros en el siglo XVIII. El museo, restaurante, hospedería y todavía plaza de toros presenta un reto lumínico que consiga equilibrar su conservación histórica con las nuevas actividades que contempla acoger.
El proyecto no contempla grandes modificaciones. Se conservaran canalizaciones y se cambiarán los cuadros eléctricos para dar lugar a una instalación moderna para olvidar la existente, que se encuentra obsoleta y presenta un elevado consumo. La tecnología de los equipos LED de alta eficiencia darán un nuevo aspecto al histórico hexágono con un sistema de control capaz de programar escenas de iluminación en función del evento.