Tablas de Daimiel

Tablas de DaimielEmelianov Evgenii

«Pueblos vertedero» junto a Las Tablas de Daimiel: las plantas de biometano que desatan alarma ambiental

El tratamiento masivo de residuos y la presión sobre el agua reabren el debate sobre el futuro del entorno natural manchego

En el corazón de La Mancha, donde el agua es memoria y supervivencia, vuelve a encenderse la alarma. Colectivos ecologistas y plataformas ciudadanas han dado un paso al frente para advertir de lo que consideran una amenaza creciente sobre uno de los ecosistemas más frágiles de España: el entorno del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel.

La preocupación no es menor. Sobre la mesa, varios proyectos de plantas de biometano que, según denuncian, podrían alterar de forma irreversible el equilibrio ambiental, hidrológico y social de la zona.

Un modelo «sobredimensionado» que enciende todas las alarmas

Los representantes de estos colectivos trasladaron su inquietud directamente al director del Organismo Autónomo de Parques Nacionales en una reunión celebrada en Madrid. Allí entregaron un informe con cifras que, por sí solas, explican el malestar.

La planta proyectada en Daimiel prevé procesar hasta 486.000 toneladas de residuos al año. En Torralba de Calatrava, la cifra alcanzaría las 162.800 toneladas anuales.

El problema, sostienen, es que esos números no encajan con la realidad del territorio. Daimiel genera en torno a 50.000 toneladas de residuos procesables al año. Torralba, apenas 9.000. La diferencia es abismal. Y la conclusión, para los colectivos, es clara: gran parte de esos residuos tendría que llegar desde fuera.

Un escenario que dibuja un futuro incómodo para estos municipios, convertidos —según denuncian— en auténticos «pueblos vertedero» o «zonas de sacrificio ambiental».

El agua, de nuevo en el centro del conflicto

El debate no se queda en el impacto visual o territorial. El foco se dirige, una vez más, al agua. O mejor dicho, a su ausencia.

Los ecologistas alertan de posibles efectos sobre el Acuífero 23 de la Mancha Occidental, ya declarado vulnerable por la elevada presencia de nitratos.

El temor es que la acumulación y tratamiento masivo de residuos orgánicos, así como los llamados digestatos, acaben filtrándose y agravando un problema que lleva décadas marcando el destino de la zona.

A ello se suman riesgos hidrogeológicos, contaminación de aguas superficiales y subterráneas, y un posible deterioro de los humedales manchegos, esenciales para la biodiversidad y el equilibrio ecológico.

Más allá del medio ambiente: turismo, salud y modelo de territorio

La advertencia no se limita a lo natural. También apunta al modelo de vida.

El informe entregado al organismo estatal recoge posibles impactos sobre el paisaje, el turismo y la salud pública. Porque no se trata solo de números, sino de identidad.

Las Tablas de Daimiel no son solo un espacio protegido. Son un símbolo. Un lugar que atrae visitantes, genera actividad económica y mantiene viva una parte esencial del patrimonio natural de Castilla-La Mancha.

Transformar su entorno en un nodo de tratamiento masivo de residuos, advierten, podría tener consecuencias difíciles de revertir.

Un efecto dominó en la Mancha Húmeda

La inquietud crece al observar el mapa completo. Los colectivos advierten de la proliferación de proyectos similares en municipios como Campo de Criptana, Socuéllamos, Tomelloso, Manzanares, Membrilla o Llanos del Caudillo. Un conjunto que forma parte de la Mancha Húmeda, reconocida como Reserva de la Biosfera.

El temor es que no se trate de casos aislados, sino de un cambio de modelo territorial que aumente la presión contaminante sobre la cuenca del Guadiana y acelere el deterioro de un ecosistema ya tensionado.

Petición de intervención y principio de precaución

Durante la reunión, los representantes reclamaron la aplicación del principio de precaución y pidieron que se tengan en cuenta herramientas clave como la Directiva Marco del Agua o el futuro plan hidrológico del Guadiana 2027-2033.

También trasladaron una idea que resume el sentir de muchas plataformas: estos proyectos, aseguran, «no responden al interés general» de las localidades afectadas.

Próximos pasos: revisión y debate institucional

Desde el Organismo Autónomo de Parques Nacionales se comprometieron a revisar la documentación de los proyectos en la plataforma ambiental de Castilla-La Mancha y a consultar con la dirección del parque si existe comunicación oficial al respecto.

Además, el asunto llegará a los órganos de gestión: se abordará en el Patronato del parque y en la Comisión Mixta entre el Estado y la Junta de Comunidades.

Sobre el esperado Marco de Actuaciones Prioritarias para Las Tablas de Daimiel —aprobado en diciembre de 2025—, los ecologistas recibieron una respuesta que deja un sabor agridulce: el borrador está listo, pero su desarrollo sigue pendiente de la administración autonómica.

Una batalla que acaba de empezar

Los colectivos califican la reunión como «positiva y necesaria», pero no bajan la guardia.

En un territorio donde cada gota cuenta y cada decisión pesa durante décadas, el debate sobre el biometano abre una nueva línea de tensión entre desarrollo y conservación.

Y la pregunta, que flota sobre las Tablas como la niebla en invierno, sigue sin respuesta clara: ¿puede permitirse este entorno un riesgo más?

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