Granja de cerdosGetty Images

La macrogranja de Cuenca que beberá el triple de agua que un pueblo y generará cinco piscinas de purines

Pueblos Vivos alerta de que la ampliación de la explotación porcina de Torralba elevará su capacidad hasta los 6.000 cerdos y agravará el riesgo por nitratos en la zona

La ampliación de una macrogranja porcina en Torralba, en la provincia de Cuenca, ha encendido las alarmas entre los colectivos vecinales. La asociación Pueblos Vivos Cuenca ha denunciado el inicio de la tramitación del proyecto, que elevaría la capacidad de las instalaciones desde los 1.999 cerdos de cebo actuales hasta los 6.000. Una cifra que, según la documentación presentada, se traduciría en una producción anual de 14.400 animales, al contar con 2,4 ciclos de engorde.

La explotación se encuentra situada a 2,6 kilómetros de Torralba y a 3,9 kilómetros de Arrancacepas. Los animales, según ha explicado la asociación, entrarían en la instalación con unos 20 kilos de peso y alcanzarían en menos de cinco meses los 100 kilos antes de ser enviados al sacrificio.

Pero el dato que más preocupa a Pueblos Vivos es el consumo de agua. Según el proyecto, la macrogranja ampliada necesitaría un volumen estimado de 24.090 metros cúbicos de agua al año, que se obtendrían de la red de abastecimiento de Torralba con autorización del Ayuntamiento. Frente a esa cifra, la asociación recuerda que a los habitantes del municipio, de 107 vecinos, les corresponde un abastecimiento anual de 7.811 metros cúbicos, según el Sistema de Información Nacional de Agua de Consumo.

La comparación es contundente: la macrogranja consumiría más del triple de agua que toda la población de Torralba.

El impacto de los purines

La preocupación no se limita al agua. Pueblos Vivos también advierte de que la ampliación de la instalación supondría una generación de purines equivalente a cinco piscinas olímpicas. La asociación recuerda que la mala gestión de estos residuos, junto con el exceso de fertilización, está vinculada a la contaminación por nitratos de las aguas subterráneas, con el consiguiente riesgo para la salud pública.

En este sentido, el colectivo señala que en la provincia de Cuenca hay 15 municipios que no pueden beber agua del grifo por contaminación por nitratos y otros 40 que se encuentran en punto crítico, según datos del Ministerio de Sanidad.

El caso de Torralba, añaden, también genera inquietud. La última analítica reportada al Sistema de Información Nacional de Agua de Consumo, correspondiente a enero de 2026, muestra un nivel de nitratos de 24 miligramos por litro, una cifra que, según Pueblos Vivos, ha aumentado respecto a la medición anterior.

Metano, amoníaco y el avance de las macrogranjas

La asociación también alerta de las emisiones previstas en la explotación una vez ampliada. Según los datos aportados, la macrogranja emitiría aproximadamente 14 toneladas de metano al año y unas 19 toneladas de amoníaco.

El promotor del proyecto es la empresa murciana Juan Jiménez García SA, que opera bajo la marca JISAP. Pueblos Vivos vincula esta ampliación con lo que considera un «goteo constante» de nuevas macrogranjas y de ampliaciones de instalaciones ya existentes en la provincia.

Hace apenas unos días, recuerdan, también comenzó la tramitación de la ampliación de la macrogranja del municipio conquense de La Ventosa, con el objetivo de alcanzar igualmente los 6.000 cerdos.

Desde Pueblos Vivos Cuenca rechazan este modelo y sostienen que las macrogranjas dejan en los pueblos «olores, purines y nitratos en el agua», mientras que el beneficio económico recae, según denuncian, en grandes empresas del sector cárnico.

«Es un modelo depredador que convierte nuestros pueblos en territorio de sacrificio y no debemos consentir», han declarado desde la asociación vecinal.

El proyecto continúa ahora su recorrido administrativo, mientras los colectivos vecinales reclaman que se tenga en cuenta no solo la capacidad productiva de la explotación, sino también sus efectos sobre el territorio, la salud y el futuro de los pueblos afectados.