Avería en la línea de autobús entre Toledo y Talavera
El peligro de viajar en autobús entre Toledo y Talavera: más de una hora tirados en la carretera a pleno sol
El grupo de Vox en Castilla-La Mancha ha alertado de la situación que vivieron 41 pasajeros que quedaron parados a mitad de trayecto y hasta una decena de ellos tuvieron que ser atendidos por insolaciones y quemaduras
Las averías en los autobuses que conectan Talavera y Toledo se han convertido por desgracia en un mal con el que los ciudadanos se han tenido que acostumbrar a convivir. Los dos ejes de la provincia asumen la incompetencia de un servicio que no cumple con los mínimos exigibles, pero no hay opción a la réplica.
El grupo de Vox en las Cortes de Castilla-La Mancha ha vuelto a denunciar el «absoluto abandono y la desidia del Gobierno de García-Page. La situación de la línea de transporte entre Talavera y Toledo ha sido calificada por un comunicado del partido como «reguero intolerable de incidencias que sufren a diario los usuarios».
Más de una hora tirados a pleno sol en la carretera
Informe clínico de un usuario afectado
El último suceso acontecido ha evidenciado la realidad que sufren las personas dependientes de este servicio de autobús. Uno de los vehículos quedó parado en mitad del trayecto con decenas de pasajeros esperando durante más de una hora a pleno sol. Varios de los pasajeros atrapados en la carretera tuvieron que ser atendidos por insolaciones y quemaduras por el sol, tal y como consta en los informes médicos en los que Vox basa su reciente información.
Este último acontecimiento se suma a una rutina de retrasos, molestias y peligro al que se exponen los viajeros, que se ven obligados a arriesgar su integridad en este servicio. Desde Vox, señalan que las consecuencias ya superan la frontera de lo logístico para atacar directamente a la salud ciudadana.
Las hojas de reclamaciones eran de Madrid y Cataluña
El problema es más que evidente, pero lo más llamativo aparece al constatar que no hay derecho a denuncia para los afectados en lo que Vox ha catalogado como «escándalo burocrático». Tras las protestas de los usuarios para ejercer su justa réplica, se constató que los vehículos no disponían de las hojas de reclamaciones oficiales de la Junta de Castilla-La Mancha, sino de los modelos de la Comunidad de Madrid o de Cataluña.
Vox considera que «esta irregularidad es una trampa coordinada para que el consejero no reciba las quejas de los viajeros y seguir maquillando la nefasta gestión del transporte en nuestra región». Por ello, el partido quiere hacer público el «hartazgo» de los usuarios sometidos a la «inacción de Page».
«Es inadmisible que una línea de comunicación que vertebra el empleo, los estudios y las citas médicas entre la segunda ciudad más poblada de la región y la capital autonómica, se gestione bajo estándares de absoluta precariedad».