Pistachos
El pistacho de Castilla-La Mancha se queda sin salida: la avalancha de EE.UU. e Irán golpea al sector
Adipe advierte de que la entrada de producto extranjero en Europa está complicando la salida de las 11.000 toneladas producidas en España, la mayoría en Castilla-La Mancha
El pistacho de Castilla-La Mancha atraviesa un momento delicado. La Asociación de Industrias del Pistacho Español de Castilla-La Mancha, Adipe, ha mostrado su preocupación por la ralentización de las ventas ante la llegada masiva al mercado europeo de producto procedente de Estados Unidos e Irán.
La organización sostiene que el conflicto en Irán no ha supuesto el impulso que algunos esperaban para el pistacho español. Según Adipe, el producto iraní continúa entrando en Europa a través de Turquía, pese a las dificultades logísticas y financieras que ya venían marcando el mercado.
El gran factor de presión, sin embargo, llega desde California. Al estar prácticamente fuera del mercado chino por tasas que alcanzan el 50 %, los productores estadounidenses están desviando buena parte de su stock hacia la Unión Europea. Una situación que, según el sector, está aumentando la competencia y endureciendo las condiciones comerciales.
Adipe también ha salido al paso de las informaciones difundidas en redes sociales que apuntan a una fuerte demanda del pistacho español por la situación internacional. La asociación considera que esa visión no se corresponde con la realidad que viven las procesadoras de Castilla-La Mancha, responsables del 90 % de las ventas en España.
El problema es especialmente sensible porque la producción nacional alcanza las 11.000 toneladas, concentradas en buena parte en la región. Según la asociación, muchos distribuidores están rechazando ofertas con diferencias de precio, lo que ha dejado a varias procesadoras con parte de la cosecha todavía sin vender.
Ante este escenario, Adipe considera imprescindible diseñar nuevas estrategias que permitan competir en un mercado cada vez más tensionado. El sector reclama precios asumibles para la distribución, sin perder de vista la calidad y el potencial del pistacho español.
Pese a las dificultades actuales, la asociación mantiene una lectura optimista a medio plazo. Las nuevas plantaciones, aseguran, cuentan con mejores variedades, mayor mecanización y una gestión profesional más avanzada. Factores que, bien combinados, pueden convertirse en la base para afrontar los próximos retos del mercado.