El presidente de Castilla La-Mancha, Emiliano García-Page, durante un desayuno informativo de Europa Press
Page acusa al PP de bloquear el Estatuto de Castilla-La Mancha tras romper el pacto de reforma
El presidente regional denuncia que los populares «faltaron a su palabra» y advierte de que no permitirá que la reforma autonómica quede en manos de una eventual mayoría de PP y Vox
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha acusado este miércoles al Partido Popular de bloquear la reforma del Estatuto de Autonomía tras romper el acuerdo alcanzado inicialmente con el PSOE para actualizar el texto autonómico.
Durante su intervención en un desayuno informativo organizado por Europa Press, Page ha asegurado que el PP de Castilla-La Mancha está «muy por debajo del nivel de sus votantes» y ha reprochado a los populares que hayan cambiado de posición después de haber pactado la reforma. «Literalmente faltan a su palabra», ha afirmado.
El jefe del Ejecutivo autonómico ha recordado que no es la primera vez que, a su juicio, el PP impide una reforma estatutaria en Castilla-La Mancha. Ha mencionado el intento impulsado durante la etapa de José María Barreda, cuando, según ha dicho, los populares defendieron una posición en la región y la contraria en el Congreso de los Diputados, lo que obligó a retirar aquel proyecto.
En esta ocasión, Page ha sido todavía más duro y ha sostenido que el PP probablemente sabía «desde el primer día» que acabaría rompiendo el compromiso. El presidente regional ha defendido que el nuevo Estatuto no era un texto conflictivo ni buscaba abrir ninguna ruptura institucional, sino «reforzar, actualizar y mejorar» el esquema autonómico.
«Nos sentimos engañados»
Page ha insistido en que el proyecto de reforma se había elaborado tras hablar con numerosos colectivos y con el objetivo de corregir, entre otras cuestiones, la actual ley electoral regional, aprobada durante la etapa de María Dolores de Cospedal.
El presidente castellanomanchego ha calificado aquella reforma como una «trampa» y un «atraco electoral», al considerar que redujo la representación democrática y dejó sin voz en las Cortes regionales a «miles y miles» de votos.
«Nos sentimos engañados», ha señalado Page, que ha admitido no saber si la decisión de bloquear el Estatuto responde al PP nacional o al PP de Castilla-La Mancha. En cualquier caso, ha advertido de que su Gobierno no piensa dar por cerrado el asunto.
«Lo que sí sé es que no lo vamos a dejar así», ha dicho. El presidente regional ha recalcado que no consentirá que el Estatuto, una vez tramitándose en Madrid como ley orgánica, quede en manos de una eventual mayoría del Partido Popular con Vox.
La ley electoral, en el centro del choque
Buena parte de la crítica de Page se ha centrado en la reforma electoral impulsada por Cospedal. Según ha relatado, el PP modificó primero el Estatuto para aumentar el número de diputados cuando creía tener un escenario político favorable, pero después cambió de criterio al ver cómo empeoraban sus expectativas electorales.
«Más incoherencia en una sola legislatura no se puede encontrar», ha ironizado el presidente regional, que ha calificado de «atrocidad democrática» que aquella modificación saliera adelante únicamente con los votos del PP, entonces con mayoría absoluta.
Page ha defendido que la reforma planteada ahora no tenía efectos inmediatos, ya que el modelo electoral acordado no se aplicaría en esta legislatura, sino en el futuro. «Simplemente era pensar en las próximas generaciones», ha explicado.
Además, ha recordado que en las últimas elecciones autonómicas el PSOE subió en votos y porcentaje, pero aun así estuvo cerca de perder el Gobierno por el funcionamiento de la actual ley electoral. Según ha señalado, el sistema vigente obliga a su partido a superar el 44 % de los votos para garantizar una mayoría suficiente, algo que ha definido como «una auténtica barbaridad».
Al margen de la reforma del Estatuto, Page también ha apuntado que la evolución demográfica puede alterar el reparto de escaños por provincias en las próximas elecciones, con la posible pérdida de un diputado por Albacete y la ganancia de otro por Guadalajara.
El presidente ha reconocido que este cambio podría favorecer al PSOE en el escenario actual, aunque ha evitado dar nada por hecho. «Las elecciones son como un melón: hasta que no lo abres no sabes cómo van a salir», ha concluido.