El Salto de Villalba de la Sierra
Cien años de 'El Salto' de Villalba de la Sierra: una de las obras de ingeniería más importantes del siglo XX
La central hidroeléctrica conquense fue inaugurada por Alfonso XIII en 1926 firmando un hito para la ingeniería de la época
El pasado nos recuerda que hasta los lugares más recónditos puede albergar grandes historias. Villalba de la Sierra es un pueblo de la provincia de Cuenca con poco más de quinientos habitantes. Este oasis de tranquilidad se encuentra a escasos 21 kilómetros de la capital, como alternativa ideal para convivir con las comodidades de la ciudad, pero con la calma que da un pueblo.
En el siglo XIX, su población no alcanzaba un par de centenares, concretamente unos 183 a mediados del siglo. Décadas más tarde, este punto de la geografía española, que se mantenía al margen del conocimiento popular, recibiría un proyecto merecedor del calificativo de 'faraónico'. Al menos lo fue para la época.
La electricidad comenzaba a extenderse a cada rincón de España y Villalba de la Sierra fue uno de los lugares escogidos para protagonizar el proceso de modernización. En 1926, Alfonso XIII inauguró la central hidroeléctrica de 'El Salto', una de las obras de ingeniería más importantes de todo el siglo XX.
La prosperidad eléctrica
(Foto de ARCHIVO) Central hidroeléctrica de 'El Salto' en Villalba de la Sierra
Cien años más tarde, Villalba de la Sierra celebra este especial cumpleaños con un verano lleno de actividades especiales. No es para menos. La Central Hidroeléctrica de 'El Salto' les cambió la vida, aunque de manera efímera. Los cerca de doscientos habitantes pasaron a más de mil en pocas décadas.
Alfonso XIII dio el pistoletazo de salida a la transformación de Villalba de la Sierra. Aquel 1926 de la inauguración de 'El Salto', se comenzó a construir paralelamente un poblado de edificios residenciales acompañados de una capilla. Esta obra, además de la propia central hidroeléctrica, tomaron al Palacio de Monterrey como ejemplo arquitectónico neoplateresco.
Más allá del hito energético, el propio diseño del complejo alberga un alto valor patrimonial, mientras la central eléctrica continúa en funcionamiento. La Serranía de Cuenca recibió una misión de importancia en tal período, que les llevó a alcanzar un pico de 1.140 habitantes en la década de los cuarenta. Desde entonces, la pérdida de población se ha incrementado por el éxodo a la ciudad, así como por la modernización de unas instalaciones que no requieren de excesivo personal.
Actualmente, en Villalba de la Sierra todavía viven 569 habitantes a orillas de Júcar y las instalaciones pertenecen a la empresa Naturgy. La construcción de la central supuso una proyección económica de la zona, que sirvió de sustento directo para más de cien familias.
La modernidad que da y quita
Poblado y Central Hidroeléctrica de Villalba, con la iglesia en el centro
'El Salto' trajo consigo nuevas viviendas, un cine, tiendas, médico y la mencionada capilla. La vida cambiaba y Villalba de la Sierra parecía agraciada con un boleto de lotería ganador. La prosperidad como vino se fue. Del mismo modo que la modernización cambió la vida del pueblo, también lo 'hirió'.
Víctimas del tiempo, la automatización de las instalaciones durante los años ochenta comenzó a reducir la necesidad de emplear trabajadores y actualmente continúa su actividad por control remoto. Aquel pueblo que depositaba la base de su economía en el sector primario pudo disfrutar de unas décadas ligadas a la producción energética.
Aun así, 'El Salto' es por siempre elemento de orgullosa identidad para Villalba de la Sierra y este 2026, con motivo de su centenario, reivindican mucho que ofrecer, siempre que las instituciones les escuchen. El Ayuntamiento asegura que «este centenario nos une con nuestro pasado, pero la verdadera importancia radica en lo que este espacio podría llegar a ser a partir de ahora si contamos con el apoyo de las instituciones y las empresas», señalan desde el Ayuntamiento.
El pueblo aprovecha el paso de estos cien años para mostrar tradición, cultura, naturaleza, historia y patrimonio. Alrededor del centenario surgen exposiciones fotográficas, la proyección del documental 'El Salto a vuelo de pájaro', así como rutas de senderismo en su entorno natural. Además, uno de los actos principales serán las jornadas de puertas abiertas organizadas por Naturgy que permitirán visitar el interior de la propia central hidroeléctrica.