Pistachos
El imperio español del pistacho nace en Castilla-La Mancha: primera de España y cuarta del mundo
La región crea INTERPISTACHO para ordenar un boom que ha disparado el cultivo de 4.000 a 70.000 hectáreas y que ya prepara una futura IGP
Castilla-La Mancha quiere convertir el pistacho en uno de sus grandes emblemas agroalimentarios. La región, primera productora de España y cuarta del mundo, ha dado este lunes un paso decisivo con la constitución de INTERPISTACHO, la Interprofesional del Pistacho de Castilla-La Mancha, una nueva herramienta llamada a ordenar el crecimiento de un cultivo que se ha disparado en apenas una década.
El acto se celebraba en la sede del IRIAF, en Tomelloso, donde se firmaba el acta constituyente y los estatutos de la entidad. La nueva interprofesional nace impulsada por el Gobierno regional y forma parte del Plan Estratégico del Pistacho 2024-2028, diseñado para estructurar un sector que ha crecido a enorme velocidad y que aspira a ganar peso dentro y fuera de España.
El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, ha destacado que el sector agroalimentario regional ha vivido «un día muy importante» con la firma de los estatutos. A su juicio, la nueva asociación permitirá avanzar hacia un sector «más estructurado, más profesional y con más capacidad para defender sus intereses».
INTERPISTACHO reúne a toda la cadena de valor. Por parte del sector productor han suscrito el acuerdo ASAJA, Cooperativas Agroalimentarias de Castilla-La Mancha y UPA. En el ámbito transformador y comercializador participan la Asociación de Industrias del Pistacho Español, el Consejo Europeo del Pistacho y también Cooperativas Agroalimentarias.
La presidencia recaerá en Ignacio Lobato Revilla, de Cooperativas Agroalimentarias de Castilla-La Mancha. Juan Antonio Jiménez Rubio, de ADIPE, será vicepresidente primero; Carlos Pérez Gómez, de ASAJA, vicepresidente segundo; y María José Avendaño Merín, de UPA, asumirá la Secretaría.
Un cultivo disparado
La dimensión del fenómeno explica la importancia del paso dado en Tomelloso. En poco más de una década, Castilla-La Mancha ha pasado de 4.000 a 70.000 hectáreas de pistacho. Además, el pasado año cerró con cifras históricas, al alcanzar las 11.000 toneladas de pistacho en seco.
La Junta sostiene que la creación de una interprofesional sólida es clave para ordenar este crecimiento y reforzar la posición de un producto que no solo gana terreno en el campo, sino también en la industria agroalimentaria, en la transformación y en los mercados.
El pistacho se presenta, además, como un cultivo sostenible, un alimento saludable y un motor de desarrollo rural. Su relevancia, según el Gobierno regional, va más allá del ámbito agrícola: también tiene impacto económico por el aumento de la demanda y valor nutricional por sus propiedades cardiosaludables y antioxidantes.
Uno de los grandes objetivos será avanzar hacia una figura de calidad que identifique y revalorice el pistacho castellanomanchego. El centro de investigación agraria El Chaparrillo ya ha realizado las analíticas para caracterizar el producto y la Consejería ha elaborado un borrador del pliego de condiciones para una futura Indicación Geográfica Protegida, que deberá definir la propia Interprofesional.
El Chaparrillo, integrado en el IRIAF, fue clave en la introducción del pistacho en Castilla-La Mancha a finales del siglo pasado y sigue siendo una referencia en investigación, formación y transferencia de conocimiento.
El apoyo económico al sector también ha crecido en los últimos años. Desde 2015 se han aprobado 38 expedientes FOCAL relacionados con el pistacho, con una inversión de 31,3 millones de euros y ayudas por valor de 9,4 millones. En la convocatoria de 2025 hay 46 solicitudes vinculadas a este cultivo, con una inversión prevista de 63,3 millones y una petición de ayuda de 18 millones.
La hoja de ruta se completa con nuevas plantas de procesado en la región y con el Congreso Mundial del Pistacho, que se celebrará en Toledo en enero del próximo año.