Valverde de los Arroyos (Guadalajara)

Valverde de los ArroyosGetty Images

Castilla-La Mancha mueve ficha para frenar la sangría de sus pueblos pequeños

El Gobierno regional anima a participar en la consulta pública del futuro Estatuto del Pequeño Municipio

Castilla-La Mancha quiere poner nombre, estrategia y medidas concretas a uno de sus grandes desafíos: evitar que sus pueblos pequeños sigan perdiendo vecinos, servicios y oportunidades. El Gobierno regional mantiene abierta hasta el próximo 17 de julio la consulta pública previa para la redacción del futuro Estatuto del Pequeño Municipio, una norma que aspira a convertirse en una herramienta pionera para atender los problemas reales de las zonas despobladas.

El llamamiento lo realizaba el viceconsejero de Planificación Estratégica, José Antonio Carrillo, durante la presentación de la Agenda de Desarrollo Urbano y Rural de Campo de Montiel y Campo de Calatrava, celebrada en Puebla del Príncipe, en la provincia de Ciudad Real.

Carrillo anima a ayuntamientos, entidades, empresas y ciudadanía a participar en este proceso, con el objetivo de que el futuro estatuto recoja las necesidades de quienes viven y trabajan en los municipios más pequeños de la región.

La norma abordará cuestiones clave como el urbanismo, el medio ambiente, el apoyo técnico a los pequeños ayuntamientos y la prestación de servicios públicos. El objetivo es claro: fijar población en los territorios más vulnerables y ofrecer respuestas adaptadas a cada comarca.

Más de 20 propuestas para Tierras de Libertad

La agenda presentada para Campo de Montiel y Campo de Calatrava, elaborada en colaboración con la Asociación Tierras de Libertad, incluye más de una veintena de propuestas para intentar revertir la pérdida de población.

Entre las medidas planteadas destaca el impulso al comercio local, con el fin de que los vecinos no tengan que desplazarse fuera de sus municipios para adquirir productos de uso diario. La estrategia pasa por reforzar tanto las tiendas físicas como las herramientas digitales, además de crear una identidad propia para los productos de la comarca.

Otra de las grandes apuestas es la mancomunación de equipamientos públicos. La idea es evitar que cada pueblo tenga infraestructuras repetidas que después quedan infrautilizadas. En su lugar, se plantea una visión más comarcal, basada en compartir recursos y mejorar la eficiencia de los servicios.

Una estrategia «a medida» contra la despoblación

El documento también propone avanzar hacia un modelo de ordenación comarcal, con estructuras administrativas compartidas que permitan optimizar la gestión de recursos y reforzar la cohesión territorial.

Carrillo quiso recordar que las ADUR nacen de la Estrategia Regional Frente a la Despoblación y buscan identificar las necesidades y fortalezas de cada territorio para diseñar una respuesta «casi a medida».

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