Inauguración en la ciudad de Cuenca las oficinas centrales de la empresa RujamarPIEDAD LOPEZ/JCCM

Dos gigantes se unen en Cuenca para levantar una megafábrica que quiere alimentar a media España

Rujamar e Incarlopsa crean Pienso de Cuenca para abrir en Montalbo una planta de 60.000 toneladas llamada a situarse entre las mayores de España

Cuenca quiere ganar peso en el mapa agroalimentario nacional con un proyecto de gran dimensión. Rujamar e Incarlopsa, dos de las grandes compañías del sector en la provincia, han sellado una alianza para construir en Montalbo una fábrica de pienso con capacidad para producir 60.000 toneladas.

La nueva sociedad se llamará Pienso de Cuenca y nace con la ambición de convertirse, según ha avanzado el CEO de Rujamar, Rubén Martínez, «si no en la que más, en una de las más grandes de España».

Una alianza para aves, cerdos y terneros

La futura planta de Montalbo tendrá como objetivo principal cubrir las necesidades de las propias empresas. En el caso de Rujamar, servirá para alimentar a sus aves; mientras que Incarlopsa la utilizará para sus cerdos y terneros.

No obstante, Rubén Martínez ha dejado abierta la puerta a que la fábrica pueda vender también pienso a terceros. Es decir, el proyecto no solo reforzará el funcionamiento interno de ambas compañías, sino que podría convertirse en un nuevo motor industrial para el sector agroalimentario conquense.

Rujamar mueve su centro de mando a la capital

El anuncio de la megafábrica llegaba en un día simbólico para Rujamar. La empresa inauguraba oficialmente sus nuevas oficinas en Cuenca capital, después de que hasta ahora su sede estuviera en San Lorenzo de La Parrilla, el municipio donde nació el proyecto.

Martínez ha explicado que el traslado fue aprobado hace dos años por el Consejo de Administración y responde a varios motivos. Por un lado, ha señalado que instalarse en la capital es «un orgullo» y facilita la búsqueda permanente de talento. Por otro, ha apuntado a razones de bioseguridad, ya que separar las oficinas de las instalaciones avícolas evita que las visitas puedan acceder a las granjas.

Con la futura fábrica de Montalbo, Rujamar e Incarlopsa dan un paso más en la consolidación de Cuenca como una provincia clave para la industria agroalimentaria. Un proyecto que une músculo empresarial, producción a gran escala y ambición nacional desde un pueblo conquense.