El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page
El PP acusa a Page de asfixiar el campo: «Menos agua, más burocracia y menos futuro»
Lucas-Torres denuncia que la plaga de conejos afecta ya al 40 % de la superficie agrícola y alerta de restricciones de agua que amenazan miles de explotaciones
El Partido Popular de Castilla-La Mancha ha lanzado un duro balance de los once años de Emiliano García-Page al frente del Gobierno regional. El vicesecretario institucional de los populares castellanomanchegos, Santiago Lucas-Torres, acusa al presidente autonómico de haber dejado al campo con «menos agua, más burocracia y menos futuro».
Lucas-Torres habla de «once años de promesas incumplidas» y sostiene que agricultores y ganaderos afrontan ahora más dificultades, menos ayudas y unas perspectivas especialmente complicadas para los jóvenes que desean continuar vinculados al sector primario.
El dirigente popular considera que muchos de estos problemas no responden únicamente a factores externos, sino a la «falta de gestión y de decisiones» del Ejecutivo autonómico. En este sentido, reprocha la Junta que continúe anunciando medidas que, según afirma, nunca llegan a materializarse.
Una plaga de conejos sin respuesta
Uno de los principales frentes abiertos es la proliferación de plagas cinegéticas, especialmente la del conejo. Según los datos expuestos por Lucas-Torres, este problema afecta ya a cerca del 40 % de la superficie agrícola de Castilla-La Mancha y está provocando importantes pérdidas en numerosas explotaciones.
Ante esta situación, el PP reclama que la plaga sea declarada oficialmente, que se amplíen y flexibilicen las medidas de control y que se habiliten indemnizaciones para los agricultores afectados.
«Es vergonzoso que haya tres veces más dinero para que los linces no crucen la carretera que inversión para luchar contra esta plaga en toda la región», denuncia Lucas-Torres. También critica que las diputaciones provinciales hayan destinado, según ha indicado, más recursos que la propia Junta para combatir el problema.
La batalla por el agua
El agua constituye otro de los grandes ejes de la ofensiva del PP. Lucas-Torres advierte de las consecuencias que puede tener la aplicación de la Directiva Marco del Agua y las restricciones previstas en diferentes cuencas hidrográficas.
El diputado popular sostiene que estas limitaciones pueden poner en peligro la viabilidad de miles de explotaciones, especialmente en zonas como el Alto Guadiana, el Júcar, el Segura o el Campo de Montiel, donde siguen pendientes infraestructuras hidráulicas comprometidas desde hace años.
Por ello, exige el cumplimiento del Pacto Regional por el Agua, la modernización de los regadíos, un mayor aprovechamiento de las aguas depuradas y la construcción de nuevas infraestructuras. También defiende la aprobación de un Plan Nacional del Agua que garantice, a su juicio, la igualdad entre los agricultores de las distintas regiones.
Ganadería, PAC y burocracia
Lucas-Torres también cuestiona la gestión regional de la lengua azul. El PP denuncia retrasos en la llegada de vacunas, ayudas insuficientes para cubrir las pérdidas y el incumplimiento del anunciado Plan Regional de Sanidad Ganadera.
A ello se suma, según los populares, un aumento constante de las cargas administrativas que dificulta el trabajo diario de agricultores y ganaderos. El PP reclama preservar íntegramente el presupuesto de la Política Agraria Común, reforzar los fondos destinados al desarrollo rural y eliminar trámites que lastran la competitividad.
«El campo no necesita más anuncios; necesita un Gobierno que cumpla», concluye Lucas-Torres.