Morille, Salamanca
Cultura
El pueblo de Salamanca con más museos que bares
Este pequeño municipio cuenta con cuatro recintos museísticos
Los museos no son solo para las grandes urbes. La cultura debe llegar a todo el mundo y es algo que tienen muy claro los habitantes de una pequeña localidad salmantina. Estamos hablando de Morille, un pequeño pero singular municipio de la provincia de Salamanca, ubicado a apenas 17 kilómetros de la capital, en la comarca del Campo Charro. Aunque su tamaño es reducido, Morille destaca por su personalidad cultural única, su vínculo con el arte contemporáneo y su sorprendente oferta patrimonial e intelectual, que contrasta con la imagen habitual de los pueblos castellanos tradicionales.
Situado a unos 900 metros de altitud sobre el nivel del mar, Morille se enmarca en un paisaje típico de la dehesa salmantina, con encinares, campos de cultivo y una economía tradicionalmente basada en la agricultura y la ganadería. Sin embargo, lo que verdaderamente diferencia a este pueblo es su espíritu inquieto e innovador, que ha convertido a Morille en un punto de referencia cultural en el medio rural español.
Morille y el arte contemporáneo
El gran rasgo distintivo de Morille es su vinculación con el arte y la experimentación cultural. Desde principios de este siglo, gracias al impulso de artistas como Domingo Sánchez Blanco y la escritora Concha Hernández, el municipio ha acogido proyectos culturales de vanguardia que han trascendido fronteras.
Uno de sus espacios más conocidos es el Cementerio de Arte Contemporáneo, un lugar único donde se entierran obras, ideas, símbolos o incluso restos personales como parte de performances artísticas. Entre los elementos inhumados figuran desde libros hasta la moto de Ángel Nieto o una urna con las cenizas del escritor Carlos Oroza.