Un ataque de lobo producido en la comarca zamorana de SayagoCOAG Castilla y León

Un brutal ataque de lobo deja casi 50 ovejas muertas en Zamora mientras los ganaderos creen que Aagesen sesga su censo

  • La explotación de ovino de los Hermanos Tejedor, en Almeida de Sayago, queda diezmada tras una salvaje lobada

  • COAG cree que el Ministerio de Transición Ecológica ha dejado de contar un millar de estos cánidos en su último registro

Un brutal ataque de lobo ha diezmado la explotación de ovino de los Hermanos Tejedor, en Almeida de Sayago (Zamora). La lobada se produjo el martes y dejó un saldo de casi 50 ovejas muertas, entre las más de 40 cuyos cuerpos quedaron destrozados en el lugar más otras que han desaparecido. Según denuncian desde COAG-UPA, los agentes medioambientales certificaron que la autoría del ataque tenía la firma del Canis lupus signatus, ante la evidencia de las mordeduras.

Las organizaciones profesionales agrarias creen que este tipo de episodios supone un nuevo chasco para los ganaderos que se dedican a la explotación extensiva. Y es que, aunque este sea el último caso, y de una gran magnitud, el goteo de sucesos similares es constante, por lo que piden a la Junta de Castilla y León que realice controles sobre una población de lobo.

El problema de este tipo de ataques es que afectan a la práctica totalidad de animales a los que el cánido salvaje tiene acceso, ya que su instinto le hace atacar a todas las potenciales presas, aunque finalmente solo le alimente de alguna de ellas. Los estragos a nivel numérico son evidentes, como muestran las fotografías facilitadas por COAG a El Debate y de las que se han seleccionado solamente algunas de las menos cruentas por el impacto de este ataque.

Decenas de ovejas muertas por un ataque de lobo en una explotación zamoranaCOAG

Un nuevo suceso que se produce justo cuando los ganaderos ponen en duda el último censo realizado por el Gobierno de Pedro Sánchez. COAG ha analizado el censo del lobo hecho público el pasado 27 de junio por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que lidera Sara Aagesen, y ha detectado que se han sesgado los datos, al no computarse, al menos, dos partidas de ejemplares que sumarían otro millar de lobos a la población total en España.

Esta cifra no es baladí, ya que el Ministerio cifra en entre 1.330 y 1.665 los ejemplares que viven en España en la actualidad, la mayoría de ellos en Castilla y León. «Si se contabilizan estos 1.000 ejemplares, que existen realmente y que son ignorados interesadamente por la contabilidad del MITECO, resulta que en España hay actualmente entre 2.330 y 2.665 lobos: más de los que habría en 500 manadas según las cuentas del Miteco (2.000-2.500), y que es el umbral que el Ministerio ha estimado para calificar el estado de conservación de la especie como favorable», apuntan desde COAG.

Según la organización agraria y ganadera, el Ministerio no informa del número de ejemplares que engrosa el denominado grupo de lobos no territoriales (periféricos, flotantes o dispersantes), como los lobos jóvenes, que son expulsados de la manada para que funden su propia familia y vagan por los montes sin ubicación estable, según recoge Ical. Este grupo resulta ser el más peligroso para los ganaderos porque ataca sin control, según algunos expertos. Estas manadas estarían formadas por entre uno y tres individuos y supondrían que, en realidad, habría entre 700 y 1.000 lobos más en nuestro país.

La explotación de ovino de los Hermanos Tejedor, en Almeida de Sayago, tras un ataque de loboCOAG

«Teniendo en cuenta la composición media descrita de los grupos familiares de tres a cuatro ejemplares antes de los partos, y de en torno a siete lobos en época estival, a los que habría que añadir el porcentaje de dispersantes, de acuerdo con la literatura científica se podría establecer un intervalo de entre 965 y 1.737 lobos en Castilla y León, correspondiéndose con la estima mínima, antes de los partos, y la estima en la época estival, respectivamente», precisan.

Desde COAG denuncian, por tanto, que el Ministerio lleva a cabo un «enorme sesgo» en su censo, otorgando a nivel nacional un número de ejemplares que es inferior al que habría solamente en Castilla y León, que sí cuenta en su propio censo a estas poblaciones periféricas, flotantes o dispersantes de cánidos, en un conteo que, como admiten desde esta organización, es «hartamente difícil».

Grave ataque de lobo en Zamora en una explotación ovinaCOAG

«Tanto es así, que normalmente los censos solo hablan de manadas para no incurrir en el error de ofrecer números de ejemplares imprecisos. Y si se profundiza en el análisis se observa que ni siquiera se trata de manadas literalmente, sino de hembras alfa reproductoras; así se acotan todavía más los posibles errores que registra el censo», explican. Además, a lo descrito anteriormente habría que añadirle otro factor: los lobos que no nacen de las hembras Alfa.

«En las manadas pare la hembra Alfa, pero a veces pare una hembra Beta. Habitualmente (y por eso esta cantidad no es muy elevada) la camada alumbrada por la hembra Beta es aniquilada por el grupo de miembros de la camada. Pero a veces no, y en este caso, una manada podría dispararse hasta los diez miembros, casi el doble de la media declarada por Miteco. Las camadas de las hembras suelen ser de unos cinco ejemplares», zanjan.