Esteban Ortega, que trabaja como misionero en Siria desde hace algunos años

Esteban Ortega, que trabaja como misionero en Siria desde hace algunos añosArchidiócesis de Burgos

Un misionero burgalés narra la represión a los cristianos en la Siria yihadista: «Teníamos a 20 militares controlando»

Esteban Ortega, natural de Cilleruelo de Arriba, ha trabajado en Congo, Chad, Líbano o Argelia

Testigos de la persecución que padecen los cristianos en el mundo son muchos de los misioneros burgaleses. Uno de cada tres vive en territorios conflictivos y ocho de ellos han sido asesinados en el transcurso de los últimos 30 años, la mayoría en países de África, según ha informado la Archidiócesis en un comunicado.

Esteban Ortega trabaja como misionero en Siria desde hace algunos años. Nació en Cilleruelo de Arriba y ha trabajado gran parte de su vida como misionero en varios países de África, principalmente en República Democrática del Congo. También ha desarrollado la misión en rincones de tradición musulmana, como Chad y Líbano, donde, a pesar de los «pequeños conflictos» entre musulmanes y cristianos, asegura que la persecución no es notable.

No ocurre lo mismo en Argelia, donde también ha trabajado y «la realidad es muy diferente». Allí «no hay cristianos de forma oficial porque sólo hay una religión reconocida, que es el islam, aunque en la práctica sí hay cristianos», muchos de ellos procedentes del mundo bereber, el pueblo que vivía en la región antes de la ocupación musulmana. Según Ortega, los cristianos, sobre todo los convertidos del islam, «lo tienen muy difícil para poder vivir su fe». «No podemos decir que son perseguidos, pero sí apartados de la familia, ignorados, muchas veces rechazados, con dificultades para vivir como ciudadanos argelinos, fuera del mundo laboral, educativo y social. Son un número muy reducido y viven su fe de manera heroica», sostiene.

Ahora, en Siria, está siendo testigo de cómo el número de cristianos de las confesiones católica, ortodoxa y protestante desciende con el paso de los años, sobre todo desde que empezara la guerra en 2011. En el contexto musulmán, los cristianos son una minoría. Hasta hace algún tiempo, su presencia era tolerada, pero con el régimen yihadista instalado desde 2024, viven «con incertidumbre y con miedo», habida cuenta de lo que han sufrido sus vecinos iraquíes, donde la persecución cristiana ha sido notable y donde el temor a que se repita en Siria lo mismo que en Irak crece cada día. «Los que han tenido posibilidades se han ido del país y de los que quedan, muchos desearían irse», explica.

Este hermano marista sostiene que es «el Señor y el Espíritu Santo» quien le da fuerza para sobrellevar las situaciones que le ha tocado vivir. Para él, la fuerza de la fe de los cristianos es un motivo para seguir adelante en la misión en un territorio tan peligroso. «No tengo miedo. Son ellos son quienes me animan y apoyan; estoy maravillado por el testimonio que recibo de tantos cristianos y doy gracias a Dios por ellos», revela. Después de años como misionero en esas tierras, ha descubierto que allí los cristianos viven con naturalidad su vocación martirial. «Es la voluntad de Dios sobre nosotros y la acogemos, la asumimos, intentamos hacerla nuestra y vivirla». Para él, los cristianos perseguidos gritan al mundo «que ser creyente es una gracia, un regalo de Dios que hay que saber acoger y fructificar».

Un domingo de Ramos bajo las armas

Yacoubiyah es una de las pocas aldeas cristianas en la provincia Idlib, al noroeste de Siria. En 2004 tenía 476 habitantes, la mayoría cristiana. Hoy, el territorio está controlado por grupos yihadistas, la sharía es la ley, las mujeres están obligadas a usar velo, se han confiscado propiedades cristianas y se han derribado numerosas cruces y silenciado las campanas. Algunos conventos han sido arrasados, así como algunas casas de cristianos. A pesar de la situación, algunas familias cristianas han decidido permanecer en el lugar, animadas y sostenidas por dos frailes franciscanos y algunos misioneros de otras congregaciones religiosas, como el marista burgalés Esteban Ortega.

El pasado domingo de Ramos, los cristianos de varias aldeas cercanas se dieron cita en esta pequeña iglesia para celebrar la liturgia. Al contrario de lo que ocurría tiempo atrás, «tuvimos que hacer la celebración dentro del patio de la parroquia», explica Ortega. «Las nuevas autoridades no nos dejaron hacer la procesión por las calles como hacíamos antes y teníamos a veinte militares controlando lo que hacíamos». Una «incongruencia más» por parte de las autoridades, como denuncia Ortega, pues «a pesar de que nos dicen que estemos tranquilos, la amenaza que vivimos los cristianos hace que tengan que estar en guardia para evitar nuevos atentados».

Oración por los cristianos perseguidos

Porque la oración a favor de los cristianos perseguidos es uno de los mejores frutos para sostener su testimonio, la catedral de Burgos acogerá el próximo 26 de septiembre una vigilia de oración. Desde la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) invitan a participar en un encuentro de oración que contará con un testimonio en vivo con en el que se dará voz y visibilidad a los cristianos perseguidos. Ofrecerá su testimonio sobre la persecución en su país el padre Patrick Akpabio, de la diócesis de Ikot Ekpene, en Nigeria. La celebración, que comenzará a las 20:00 horas, estará presidida por mons. Mario Iceta, arzobispo de Burgos.

1.624 mártires

La basílica de San Pablo Extramuros de Roma acogió la tarde del 14 de septiembre una celebración ecuménica presidida por el Papa León XIV con la que se quiso homenajear a los 1.624 mártires de distintas confesiones que han sido asesinados a causa de su fe en los últimos 25 años. De ellos, 643 murieron en el África subsahariana, 357 en Asia y Oceanía, 304 en el continente americano, 277 en Oriente Medio y el Magreb, y 43 en Europa. Son datos documentados por una comisión vaticana impulsada por el Papa Francisco en 2023 y formada por historiadores, teólogos y expertos después de un exhaustivo trabajo de investigación, apoyado por la fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada. Unas cifras que demuestran que la persecución a los cristianos no deja de crecer, siendo la religión más amenazada en el mundo. De hecho, se estima que más de 380 millones de cristianos sufren altos niveles de persecución y discriminación por su fe. Los datos de otras organizaciones, como la evangélica 'Puertas Abiertas', elevan la cifra considerablemente, estimando en 4.476 los cristianos asesinados en contextos violentos civiles, solamente entre los años 2023 y 2024.

Nigeria es el país donde más crece la persecución y los fallecidos en el territorio suponen el 69 % del total de asesinados en el mundo. Pero la situación no es menos dramática que en Siria, Burkina Faso, Mozambique, República Democrática del Congo, Sudán o Gaza, donde la pérdida de vidas humanas ha sido considerable en los últimos dos meses. En Corea, China o Vietnam, los cristianos se ven abocados a vivir su fe en la clandestinidad mientras son controlados, incluso, por sofisticados sistemas de inteligencia artificial.

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