Mónica Lavín, Pablo Posse y Carlota Pasarón
Asamblea de Madrid
Estos son los diputados disidentes de Ayuso con el desconocido apodo de 'los pocholos'
Demostrando una gran lealtad a Emilio Viciana, tres de los diputados más jóvenes de la bancada popular en la Asamblea de Madrid y más cercanos al ya exconsejero de Educación, Ciencia y Universidades, han decidido entregar sus actas y abandonar el parlamento autonómico en cuanto este ha salido del Gobierno regional.
Se trata de Pablo Posse, Mónica Lavín y Carlota Pasarón, los hasta ahora portavoces de Educación, Familia y Juventud del PP, respectivamente, en la Cámara autonómica, que se van dejando un buen sabor de boca dentro de su grupo parlamentario. Así lo confirman fuentes de la formación, que aplauden el trabajo que han desempeñado los tres parlamentarios desde su aterrizaje en Vallecas en 2023, cuando Isabel Díaz Ayuso logró su holgada mayoría absoluta con 71 escaños.
Los tres, junto con Miguel Olite, Miguel Ángel Rumayor y Sandra Samboal, concurrieron a esos comicios provenientes de fuera de la política. En el caso de Posse, de 31 años y que ocupó el número 44 en la listas del Partido Popular, licenciado en Ingeniería Aeroespacial con especialidad en Propulsión Aeroespacial, trabajaba como ingeniero de proyectos y simulación en la compañía Tekia Ingenieros antes de pegar el salto a la política autonómica. Además, era vocal del Consejo Social de la Universidad Complutense de Madrid, lo que le valió para ocupar la portavocía del grupo en la Comisión de Educación, y entrenador de Baloncesto de todas las categorías en el Colegio Sagrados Corazones desde el año 2011.
El diputado del PP en la Asamblea de Madrid Pablo Posse Praderas
Por su parte, Mónica Lavín, de 34 años y número 55 en la lista que encabezó Ayuso, es funcionaria de carrera del cuerpo de Gestión de la Administración Civil del Estado, A2. Licenciada en Derecho, poseía, antes de llegar a la Asamblea, experiencia en fundamentos de contratación pública y la práctica de la profesión de abogado. Dentro de su experiencia laboral, el PP se fijó en su labor en la Dirección General de Política Interior, en la Secretaría General de Protección Internacional y como jefa de sección N20 del Ministerio del Interior. Además, durante tres años, llevó a cabo el trato con Administraciones Públicas en gestión financiera y presupuestaria, la preparación y liquidación de impuestos Constitución y la compraventa de sociedades en la entidad Grupo Gestiona T, S.L.
A lo largo de su trayectoria en la Asamblea, el momento en el que adquirió mayor exposición pública fue cuando el grupo le encomendó la labor de defender la polémica reforma de la ley Trans y la ley LGTBI de la Comunidad de Madrid.
La más joven de este trío disidente es Carlota Pasarón, que apenas tenía 26 años cuando ocupó el número 67 en la lista popular. Una posición bastante relegada pero que, finalmente, gracias a los buenos resultados que recabó la candidatura en las urnas, logró su escaño. Graduada en Derecho y Ciencias Políticas, donde obtuvo matrícula de honor en el Trabajo de Fin de Grado de Ciencias Políticas, había trabajado en asesoría jurídica, colaborando en el Ministerio de Defensa, así como en el Departamento de Instituciones Financieras y Fundaciones de Banca March.
A estas dimisiones también se unen los ceses, anunciados por Posse este martes en la Comisión de Educación, de los directores generales de Universidades, Nicolás Javier Casas Calvo, y de Educación Secundaria, Formación Profesional y Régimen Especial, María Luz Rodríguez de Llera Tejeda.
Casi todos ellos, incluido Viciana, formaban parte de un grupo de teatro que dirigía un maestro que asesoraba a Ayuso, Antonio Castillo Algarra. Según El País se les apodaba 'los pocholos' por su juventud y estética «pija», aunque varias fuentes consultadas por este periódico reconocen desconocer el uso de este supuesto mote.
Así las cosas, el sorpresivo cese de Viciana –quien, este martes se apresuró a afirmar en redes sociales que se trataba de una salida «a petición propia»–, ha traído consigo una pequeña cascada de salidas que cambiarán la configuración de la cartera de Educación, que ahora ocupa la diputada regional Mercedes Zarzalejo.
La nueva consejera, con un perfil mucho más político que su predecesor, llega con la tarea encomendada de poner orden en las relaciones del Gobierno con las universidades públicas y sacar adelante la enquistada Ley de Enseñanzas Superiores, Universidad y Ciencia (LESUC).
Mientras tanto, Eva María Gallego Berzal, alcaldesa de Madarcos, Irene Zamora Sánchez, exalcaldesa de Collado Mediano y Paul Rubio Falvey, exconcejal de Villaviciosa de Odón y actual coordinador de Seguridad y Emergencias de Móstoles, ocuparán los escaños que han dejado vacantes Posee, Lavín y Pasarón.