Óscar Puente y el secretario de Estado de Transportes, este lunes
Puente dinamita los planes ferroviarios para Valladolid y aboca al Gobierno de Mañueco a una batalla judicial
Anuncia que disolverá la Sociedad Valladolid Alta Velocidad ante la paralización de varios proyectos a los que se oponen la Junta y el Ayuntamiento
«Hasta aquí hemos llegado. Se acabó ya lo que se daba». «El baile no sigue». «No habrá integración ni habrá soterramiento». Todo esto zanjó este lunes el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, para anunciar que Adif solicitará una Junta General de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad para proceder a su disolución. O, lo que es lo mismo, para abocar a Valladolid, su ciudad, «a la nada» en cuanto a buena parte de sus planes ferroviarios, que son los que Puente quiere y el Ayuntamiento y la Junta de Castilla y León no y que se articulaban a través de la SVAV.
Así lo expuso tras la reunión a tres bandas mantenida en la capital vallisoletana, que se convirtió en el enésimo pulso entre administraciones sobre cómo debe ser el futuro de la ciudad en cuanto a la brecha que la parte en dos: las vías del tren. Puente, que, cuando aun no era alcalde de Valladolid, firmó ante notario que haría todo lo posible por impulsar que el tráfico ferroviario pasase bajo tierra en la capital, viró en su postura ya cuando ostentaba la vara de mando. Ahora, desde el Ministerio, ha aprobado unilateralmente la construcción de una millonaria nueva terminal de trenes que condena que algún día se pudiera acometer el soterramiento. Una obra que persigue con ahínco su sucesor en el Consistorio, el 'popular' Jesús Julio Carnero, al cual apoya el Gobierno de Alfonso Fernández Mañueco.
Puente, antes de perder la Alcaldía, dejó medio atada la construcción de nuevos túneles subterráneos peatonales para conectar los barrios del este con el resto de la ciudad, en lo que el PP considera un parche que no arregla el problema del «muro». Y han sido estos pasos inferiores lo que ha desencadenado el enésimo desacuerdo institucional de la víspera, que ha acabado con el anuncio de una medida por parte de Puente que podría salirle por un pico a los vallisoletanos. La Junta ya ha avisado que la cosa no quedará ahí y acudirá a la Justicia si el ministro cumple su amenaza.
La reunión del Consejo de Administración, a la que asistieron Puente, Carnero y el consejero de Medio Ambiente de la Junta, Juan Carlos Suárez-Quiñones, tenía tres puntos en el orden del día: la aprobación y licitación de los expedientes de contratación de los tres pasos de Ariza y el de Unión Pelícano y la deliberación y adopción de acuerdo, «si hubiera lugar», para la convocatoria de una Junta General de la SVAV que acordase la disolución y liquidación de la sociedad.
Caras largar en la reunión de seguimiento de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad, este lunes
El primer punto, el «más importante» para Puente, suponía una obra de más de 20 millones, pero no se ha aprobado. «Las razones esgrimidas es que no se puede hacer la obra de la estación y, al mismo tiempo, hacer la obra de los pasos de Ariza, porque eso causaría un perjuicio a la movilidad de la ciudad. Un criterio que no está basado en ningún estudio, algo que llevamos un año solicitándolo... Pero no lo hay. Y es evidente que no lo hay porque no puede haberlo, teniendo en cuenta que, como todos ustedes saben, que son de aquí, de las obras de los tres Pasos de Ariza, se desarrollan precisamente en un lugar donde no hay circulación diaria», indicaba el titular de la Cartera de Transportes.
14 túneles para salvar las vías
Este punto, según Puente, marcaba los otros dos y el propio devenir de la SVAV, ya que aunque el Ayuntamiento era «proclive» a la adjudicación de la obra de Unión Pelícano, «es evidente que la SVAV no es la sociedad del paso a Unión Pelícano». «Es una sociedad que lo que pretende es desarrollar un número de pasos, 14 en concreto y que, por tanto, su objeto no es otro que la integración del tren a su paso por Valladolid en superficie», sintetizaba sobre un proyecto que, ha avanzado, asumirá íntegramente su Departamento, a través de Adif.
Respecto al último punto, Puente ha afirmado que quienes se oponen a que la sociedad avance dicen que no hay «causa para su disolución». Si las tres partes no alcanzan un acuerdo para disolver la sociedad, su Ministerio, ha dicho, procederá «inmediatamente a promover el correspondiente procedimiento ante el Juzgado de lo Mercantil para concluir con esta situación». Puente ha suavizado el tono al instar a los ejecutivos de Mañueco y Carnero a hacer las cosas «de mutuo acuerdo» porque no tiene sentido «intentar forzar la máquina» y obligar a ir «a los tribunales».
400 millones de deuda
«Y lo único que procede en este momento es disolverla ordenadamente, liquidarla ordenadamente. Hacer un repaso de cuáles son los activos, los pasivos. Hay 400 millones de euros de deuda, les recuerdo. Hay unos activos también importantes y eso tendremos que distribuirlo en los socios y que cada parte asuma la parte de responsabilidad», ha precisado sobre un asunto para el que ha augurado que «probablemente no habrá acuerdo». Y así parece ser, a tenor de lo que han indicado, por su parte, desde la Junta y el Ayuntamiento.
El consejero Juan Carlos Suárez-Quiñones y Jesús Julio Carnero, alcalde de Valladolid
Tanto para Suárez-Quiñones como para Carnero, «no existe causa jurídica que justifique» la disolución y liquidación de la SVAV, que, han recordado, «mantiene obras en marcha y un objeto social útil para Valladolid». Por ello, el consejero de Mañueco ha advertido que si el Ministerio mantiene su postura, «se verán en los tribunales». En la misma línea, el primer edil vallisoletano ha asegurado que el Consistorio «no se saldrá ni del convenio ni de la sociedad», porque «tiene aún mucho trabajo por delante», si bien ha insistido en la necesidad de acometer el soterramiento, una obra de enorme envergadura que lleva encima de la mesa décadas.
«La integración no sirve a los vallisoletanos y por eso lo que queremos es transitar de la integración al soterramiento. Seguimos actuando en aquellas acciones que sean o supongan una mejora para los vecinos y las vecinas en la ciudad de Valladolid», ha precisado. «Lo mejor para nuestra ciudad es soterrar las vías del tren. Estamos abiertos al diálogo y siempre lo hemos estado, pero al Ayuntamiento no se le imponen ni los tiempos ni las obras», ha avisado.
Asimismo, sobre la nueva estación de Valladolid-Campo Grande, de casi 216 millones de euros, Carnero le ha afeado a su predecesor en la Plaza Mayor que «todavía no sabemos el plan de obra de la estación, ni por dónde entrarán los camiones. Lo que es evidente es que entre la estación y los pasos de Ariza la ciudad quedaría colapsada, y eso no lo voy a permitir». Por último, otra advertencia a Puente: si acude al Tribunal Mercantil, él hará lo propio. «El soterramiento se hará antes o después, nadie lo dude. Y mientras tanto, seguiremos trabajando por lo que entendemos que es lo mejor para los vallisoletanos», ha zanjado.