Antiguo edificio residencial con ventanas tapiadas para evitar la entrada de okupas
Una empresa dueña de cuatro viviendas okupadas en Burgos tendrá que indemnizar a los vecinos con más de 16.000 euros
Además, la resolución judicial ordena a la empresa a que promueva los desahucios si los okupas persisten en conductas que perturban la convivencia
Los vecinos de la calle Trinas, en Burgos capital, han ganado su batalla contra la okupación en los tribunales. El Juzgado de Primera Instancia nº 5 de Burgos ha condenado a la empresa mercantil Hipolvict, propietaria de cuatro viviendas en el número 3 de la mencionada vía, a pagar 16.590 euros por daños morales a los restantes propietarios del edificio.
Además, la resolución judicial ordena a la empresa a promover los desahucios si los actuales ocupantes sin título persisten en conductas que perturban la convivencia.
El origen del conflicto comenzó hace meses, y ha derivado en una cadena de episodios que generado gran malestar entre los vecinos de la zona: peleas recurrentes, altercados en la vía pública, ruidos nocturnos, suciedad en zonas comunes y daños en elementos compartidos. Además, la Policía sospecha que en las casas okupadas se traficaba droga.
La tensión alcanzó un punto crítico hace tan solo unos días, cuando la Policía Local detuvo a una mujer por herir con un cuchillo a su pareja en una de las viviendas okupadas. Incapaces de frenar la situación por la vía del diálogo, los vecinos acudieron a la justicia civil para exigir responsabilidades a la propietaria de los pisos, según relata el Diario de Burgos.
Drogas y excrementos
Ese mismo periódico explica que la comunidad de propietarios de la calle Trinas documentó el deterioro del inmueble en varias juntas, aportando, por ejemplo, fotografías de basura que se había acumulado en el edificio, y hasta excrementos de animales en espacios comunes. A ello hay que sumar múltiples partes de averías del ascensor o el consumo y tráfico de estupefacientes.
Con todo el material aportado por los vecinos de Trinas, la sentencia concluye que la empresa era «perfectamente conocedora» de lo que pasaba, al haber sido notificada formalmente y, además, por la asistencia de uno de sus letrados a una reunión vecinal, y que, aun así, no actuó con la diligencia debida para restablecer la normalidad. De ahí la indemnización y la obligación de impulsar los procedimientos de desalojo si la conflictividad continúa, relata el medio.
Lo cierto es que la okupación de viviendas se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los propietarios de viviendas, especialmente de aquellos que tienen los inmuebles vacíos.
De hecho, según el reciente informe 'La Seguridad en Hogares y Negocios', del Observatorio Securitas Direct, el porcentaje de las personas que aseguran temer que okupen su vivienda de forma ilegal ha escalado desde el 48,1 % en 2024 al 56,7 % este año. Sin embargo, la mayor preocupación sigue siendo la de sufrir un robo, algo que teme el 70,7 %, un porcentaje muy similar al del año anterior.