Montaje con el rostro del Padre Torres y la Casa Sacerdotal de Nuestra Señora de Lebanza, en Palencia
Muere el Padre Torres, el cura palentino que prefirió irse antes que cambiar sus polémicas y exitosas homilías
Muere a los 101 años tras siete décadas de sacerdocio un religioso que prefirió dejar de dar misa a cumplir la norma litúrgica
A los 101 años y con siete décadas de trayectoria sacerdotal, Alberto Álvarez Torres, más conocido como el Padre Torres, ha muerto este sábado en Salamanca, donde residía desde hacia tiempo tras marcharse de la Casa Sacerdotal de Nuestra Señora de Lebanza, en Palencia.
Fue en esta ciudad donde el cura pronunciaba sus polémicas y exitosas homilías, en la iglesia de San Francisco, que obligaban en numerosas ocasiones a que los feligreses se tuvieran que quedar de pie.
En 2014, el jesuita dejó de predicar en ese templo, después de que el entonces obispo de Palencia, Esteban Escudero, le instara a que cambiara su liturgia, al considerar que no hacía lo que estaba instituido en ello, o a que lo dejara.
El Padre Torres optó por esto último por «respeto» al obispo, pero desató la indignación de los fieles, que reclamaron su vuelta. Incluso recabaron 400 escritos de apoyo que llegaron incluso a la Nunciatura del Papa.
No tengo capacidad de hablar y a continuación rezar piadosamente las oraciones o concentrarme para la consagración. No puedo, no me va
El propio sacerdote explicaba las razones de su marcha en una entrevista en El Norte de Castilla publicada ese año, apuntando a un problema de forma y no de fondo más que al contenido de sus mensajes durante las misas: «Ha sido un problema de tipo litúrgico, yo no puedo hablar y decir la misa a la vez, porque necesito concentración, y si me concentro en una cosa, no puedo en otra, no tengo capacidad de hablar y a continuación rezar piadosamente las oraciones o concentrarme para la consagración. No puedo, no me va. Y como la norma litúrgica dice que la homilía la pronuncia ordinariamente el sacerdote celebrante o concelebrante, he tenido que dejarlo».
Cuestionado por si el obispo le había prohibido decir misa, el sacerdote afirmaba que «no». «El obispo se ha limitado a exigirme cumplir la norma litúrgica, y como no me es posible, se ha visto obligado a prohibirme la misa de 13:00 horas dominical, pero no el decir misa, que digo a diario. Y, por cierto, a la misma hora que el Papa», abundaba, en alusión al Papa Francisco, Pontífice entonces.
«¿Su vehemencia puede causar cierto malestar en sectores de la Iglesia?», le lanzaban en una última pregunta sobre esta polémica, a lo que el Padre Torres respondía de una forma que quizás ayuda a entender por qué atraía a tantos fieles. «Con el contenido ideológico de las homilías no ha habido nunca problemas. En cuanto a las casi 700 personas que caben en el templo, los tengo, como Jesús, de todas las tintadas: abiertos, cerrados, externos, internos, mediopensionistas... y espías», aseguraba.
Tras la entrevista, un grupo de fieles emitió un comunicado en el que aseguraban que el sacerdote «como buenísima persona que es, acató la prohibición sin reaccionar porque no quiso crear problemas». «Parece ser que la causa de fondo fue que al obispo no le gustaba lo que el padre decía, ni cómo lo decía», añadían en el escrito, en el que afirmaban que «somos más de 2.000 personas las que recibimos sus homilías, que escribe pero no predica, por correo electrónico».
«Una eucaristía por su eterno descanso»
Desde entonces, y salvo el último año, Torres permaneció en Palencia, residiendo en la mencionada casa sacerdotal, desde donde colaboraba en prensa escrita y radio. Sus homilías se han publicado a lo largo de varias décadas, en tres libros editados por la Diputación de Palencia, en 1987, 1991 y 2011,. En 1982, la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Palencia ya había hecho una primera compilación en otro volumen.
Nacido en la localidad palentina de Villada en 1924, su muerte se ha producido este sábado sobre las 9.15 horas tras 84 años en la Compañía de Jesús, que ha sido la que ha anunciado el fallecimiento.
«Además de la oración especial que cada uno haga por él según su devoción, todos los adscritos a la Provincia de España y los aplicados a la misma ofrecerán una eucaristía por su eterno descanso», ha apuntado la orden en un comunicado.
En 2Diputación, titulado 'Domingos en San Francisco', que ha editado la institución provincial. El religioso ha incluido en esta publicación, que tiene más de 700 páginas, las homilías pronunciadas entre 1992 y el año pasado.