De entre las obras que se pueden ver, destacaba una pequeña arqueta de plata que procede de Boñar (León) y, tras permanecer en Chicago durante muchos años, por primera vez vuelve temporalmente a «su casa», que es el que fue el Reino de León. De esta forma, al visitar la exposición se puede recrear por un momento la riqueza de la que fue la capital cultural en los primeros años del siglo XII, que fue la ciudad de León. «Cada pieza representa una historia y seguirla verdaderamente refleja cómo el patrimonio, por diferentes causas, no solo en León, sino en toda Europa, se ha ido moviendo», apostillaba.