Fábrica de Renault en Valladolid
Procesan a nueve personas por llevarse 700.000 euros en toneladas de piezas de Renault en Valladolid
El Juzgado de Instrucción número 6 de Valladolid ha dictado auto de imputación por el suceso protagonizado por parte de empleados de la firma francesa y de empresas de automoción y transporte
La Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia número 6 de Valladolid ha dictado un auto por el que abre procedimiento abreviado contra nueve personas por su supuesta implicación en la sustracción sistemática de material de la factoría de Renault en la capital vallisoletana.
La resolución judicial, a la que ha tenido acceso Europa Press, ha culminado una investigación de la Brigada Provincial de la Policía Judicial de la Comisaría de Valladolid a raíz de las denuncias presentadas tanto por director de Logística de Arcese España S.A. como por el responsable de Seguridad de Renault respecto del robo de material (inyectares, postcatalizadores y turbos) destinado a la Factoría de Motores, situación que habría producido un perjuicio económico a la primera de 69.000 euros y de casi 600.000 a la multinacional del rombo, de ahí que ambas mercantiles se hayan personado como acusación particular.
La primera de ambas firmas presta servicio para la Factoría de Motores de Valladolid, ubicada en la Avenida de Madrid, donde tiene arrendadas unas naves en las que recibe componentes para la fabricación de propulsores, hasta el punto de que tanto la entrada y salida de materiales como la preparación de los pedidos los efectúa de manera directa Renault.
El responsable de Logística de Arcese, en su denuncia de fecha 13 de diciembre de 2022, ya advertía del extravío de tres contenedores con postcatalizadores, por valor de 69.174 euros, que habían sido recibidos con destino a la cadena de montaje en Renault Valladolid y que, pese a ello, no se localizaban en las instalaciones.
Las investigaciones, con el visionado de las grabaciones de seguridad de las naves donde se recibieron los tres contenedores, permitieron descubrir que el día 7 de diciembre de 2022 el jefe de Equipo de Arcese, J.P.A, en connivencia con el conductor de un camión de reparto interno, A.I.J., aprovechando la baja actividad en la factoría, cargó en dicho vehículo el referido material sustraído, sin conocer el destino del mismo.
Las diligencias han constatado que el grupo mantenía una operativa estable, utilizando trabajadores de empresas de transporte vinculadas a Renault para sacar las toneladas de materiales del recinto. La investigación cuenta con el respaldo de numerosas intervenciones telefónicas que han permitido a los agentes acreditar las comunicaciones entre los investigados para coordinar la carga de piezas, la elección de los compradores y la gestión de los cobros.
En las transcripciones de las llamadas intervenidas se comprueba cómo J.P.A. ha coordinado con otros implicados la gestión de material, refiriéndose en ocasiones a la necesidad de «buscarse la vida» o de involucrar a más personas si un tercero no colaboraba. Los diálogos reflejan una clara intención de obtener beneficios económicos mediante la venta ilícita de componentes de alto valor, algunos de los cuales han sido vendidos como chatarra, según se desprende de las conversaciones.
La implicación de trabajadores internos de Renault ha sido un factor determinante en la operativa delictiva. El auto judicial señala a J.I.S.G, trabajador del departamento de logística de la factoría, como participante en los hechos y, tal y como acreditarían las comunicaciones interceptadas, su actuación coordinaba con J.P.A. en la entrega de cajas de válvulas EGR para su sustracción.
Fábrica de Renault en Valladolid
Asimismo, la investigación ha identificado la figura de L.M.A.A, conocido como 'Mimi', como el intermediario que ha proporcionado una nave ubicada en la calle Esmeralda de Valladolid. Este inmueble, según recoge el auto, ha servido como centro de recepción de los efectos sustraídos de la factoría de Renault, donde los investigados acudían con vehículos para descargar el material.
Agentes del Grupo de Robos detectaron movimientos sospechosos el 1 de marzo de 2023 en los que participaron camiones y vehículos particulares dirigidos a la nave de la calle Esmeralda. En estas actuaciones fueron identificados J.F.G.D, responsable de dicha nave, y otros colaboradores que facilitaron la descarga de mercancía presuntamente sustraída.
El último hecho que precipitó las detenciones se produjo el 3 de marzo de 2023, cuando un camión conducido por A.I.J.M. fue interceptado al salir de la factoría de Renault. En el interior del vehículo, los agentes hallaron 16 cajas de plástico con válvulas EGR y otras siete cajas con piezas sin embalar, mercancía por un valor total de 57.757 euros, para la cual el conductor no pudo acreditar su procedencia ni presentar albaranes.
Un depósito en Aldeamayor
A raíz de esta intervención y de la confesión voluntaria de A.I.J.M, la policía registró una nave de su propiedad en Aldeamayor de San Martín. En dicho lugar fueron hallados dos palés de postcatalizadores, con un total de 36 unidades y un valor de 17.672,40 euros, lo que confirmaba la existencia de un depósito de material sustraído fuera de las instalaciones de Renault.
Las personas que han sido procesadas en este procedimiento han sido J.P.A, A.I.J.M, P.H.C, R.G.P, J.F.G.D, L.M.A.A, J.I.S.G, A.H.H y M.F.F, los cuales han prestado declaración en calidad de investigados durante la instrucción.
Por otro lado, la magistrada ha acordado el sobreseimiento libre de las actuaciones respecto a otros cuatro investigados. El auto ha razonado que, en estos casos, no se han considerado suficientes los indicios de participación, basándose en la información remitida por las propias empresas Arcese y Renault, así como en las declaraciones practicadas.
La magistrada ha calificado provisionalmente los hechos como constitutivos de un delito continuado de hurto, tipificado en los artículos 234 y 235 del Código Penal. Asimismo, se han valorado otros posibles ilícitos como un delito continuado de apropiación indebida, pertenencia a grupo criminal y receptación, en función de los indicios recabados durante la instrucción y el rol desempeñado por cada uno de los investigados.
El auto ordena el traslado de las actuaciones al Ministerio Fiscal y a las acusaciones particulares personadas. Estas partes dispondrán de un plazo común de diez días para formular escrito de acusación, en el que podrán solicitar la apertura de juicio oral, el sobreseimiento de la causa o, excepcionalmente, la práctica de diligencias complementarias que se consideren imprescindibles para sustentar la acusación.
Con este paso, la instrucción ha concluido su fase principal, dejando la causa lista para que se sustancien las acusaciones contra los implicados en la supuesta red de robos en la factoría automovilística.
Otro precedente
En el caso de Renault Valladolid, no es la primera vez que se produce un hecho de esta naturaleza, ya que en 2020 el Juzgado de lo Penal número 2 de Valladolid impuso penas que suman once años y medio de cárcel en su conjunto a cuatro acusados del hurto de más de 5.000 inyectores por valor de 255.000 euros detectado en 2016 en la Factoría de Motores.
La sentencia, posteriormente ratificada, condenó a tres años de cárcel por delito de hurto, con la agravante de abuso de confianza, a los que fueran trabajadores de la multinacional del rombo Antonio Jesús C.M. y Lucio del V.G, así como a dos años y nueve meses por idéntico delito a Ricardo S.S. y el ciudadano de origen marroquí Abdelaziz J. ('Asis').
En aquella ocasión, la investigación tuvo su origen en noviembre de 2016 a raíz de una de las periódicas auditorías realizadas por la empresa automovilística que detectó un «desfase no justificado» del estocaje de inyectores. En concreto, se echaron en falta más de 5.000 inyectores y se sospechó entonces de que hubieran sido sustraídos, tal y como explicó un directivo de la firma que interpuso denuncia el día 11 de ese mismo mes ante la policía.