El patrullero Tabarca realiza patrullas de presencia y disuasión en el litoral gallego y frontera con Portugal
Fuerzas Armadas La Armada despliega un patrullero en la frontera con Portugal con ametralladoras y un cañón semiautomático
El patrullero Tabarca (P-28) de la Armada Española ha desarrollado en los últimos días misiones de presencia, vigilancia y disuasión en el litoral gallego y en la frontera marítima con Portugal, en el marco de las Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD) que las Fuerzas Armadas mantienen de forma permanente. La misión fundamental de este patrullero es la vigilancia de costa, caladeros de pesca nacionales y Zona Económica Exclusiva. Está armado con un montaje de 3«»/50 situado en proa y una ametralladora de 20 mm. en popa. Dispone también de 2 ametralladoras MG de 7.62 mm.
Imagen del patrullero Tabarca
El buque ha operado integrado en el Mando Operativo Marítimo (MOM), estructura responsable de planificar y conducir las operaciones en el ámbito marítimo bajo la autoridad del Mando de Operaciones, lo que garantiza una respuesta coordinada ante cualquier incidente que afecte a la seguridad en la mar.
Durante su despliegue, el Tabarca ha contribuido a reforzar el conocimiento del entorno marítimo, elemento clave para anticipar riesgos y amenazas en aguas de interés nacional. Estas patrullas permiten detectar actividades ilícitas como el tráfico irregular, la contaminación o cualquier comportamiento que pueda comprometer la seguridad marítima.
La actuación del patrullero se enmarca en la estrategia de presencia permanente de la Armada Española en los espacios marítimos de soberanía, responsabilidad e interés nacional. Bajo control operativo del Comandante del Mando de Operaciones, el buque ha llevado a cabo cometidos de vigilancia que refuerzan la protección del litoral y la libertad de navegación.
El despliegue de unidades como el Tabarca resulta fundamental para mantener una vigilancia continua en zonas sensibles como el noroeste peninsular, un área de intenso tráfico marítimo y de especial relevancia estratégica. Estas misiones también contribuyen a la cooperación con países aliados, como Portugal, en la vigilancia de espacios marítimos compartidos.
Potente y ágil
El buque fue construido por la Empresa Nacional Bazán (actual Navantia) en San Fernando (Cádiz). Fue botado el día 23 de diciembre de 1980 y entregado a la Armada el 31 de diciembre de 1981. Es el primer buque de la Armada con este nombre, que se corresponde con el nombre de una pequeña isla de la provincia de Alicante, informa la Armada. Es el octavo buque de la serie «ANAGA» compuesta inicialmente de diez unidades de las que actualmente quedan cuatro.
Patrulla del Tabarca en el litoral gallego y frontera con Portugal
Con un desplazamiento de 320 toneladas, presenta una eslora de 44,26 metros y una manga de 6,60 metros, dimensiones que le permiten operar con agilidad en zonas costeras y litorales de especial complejidad.
Su sistema de propulsión está compuesto por un motor principal BAZÁN MTU 16V 956 TB91, capaz de desarrollar 4.500 caballos de potencia a 1.500 revoluciones por minuto, al que se suman dos motores auxiliares diésel CHRISLER-BARREIROS tipo BS-36ME, sobrealimentados y también operando a 1.500 rpm. Esta configuración le proporciona la autonomía y fiabilidad necesarias para sostener patrullas prolongadas.
El buque cuenta además con un completo conjunto de sensores y sistemas de navegación. Incorpora radares de navegación CONSILIUM SELESMAR modelo 10NB-001M/S y SPERRY tipo ID-1216-1, junto con una corredera SAGEM LCHS y un sondador acústico HRM, que facilitan la navegación segura y el control del entorno marítimo. A estos se suman sistemas GPS KODEN KP-98 y GARMIN 2006C, así como una giroscópica NAVIGAT X MK2, que garantizan precisión en la posición y estabilidad en el rumbo.