El presidente de Vox, Santiago Abascal, atiende a los medios de comunicación en la plaza España de Astorga
Abascal invita a ir «a los tribunales» a los que insinúan que la novia de Pollán ha visto aumentado su sueldo por ser su pareja
El líder de Vox considera que la cuestión fracasaría en un contexto en el que «se ha utilizado el dinero público para gastárselo en putas cuando había que estar arreglando las vías del tren»
El presidente nacional de Vox, Santiago Abascal, invitó este martes desde Astorga (León) a «acudir a los tribunales» a todos aquellos que insinúan que la pareja del candidato de la formación a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Carlos Pollán, ha obtenido un aumento de sueldo como consecuencia su relación de pareja y consideró «una auténtica infamia juzgar así a una persona funcionaria que ha obtenido una plaza».
«Yo no pregunto a mis compañeros por sus relaciones de pareja, de hecho las desconozco, pero me sorprende mucho que salga esta noticia, que no tiene ninguna relevancia, justo ahora», trasladó Abascal, para quien, si la cuestión acude a los tribunales, «va a fracasar».
En un contexto en el que «se ha utilizado el dinero público para gastárselo en putas cuando había que estar arreglando las vías del tren», el líder de Vox insistió el considerar «una auténtica infamia» el planteamiento, así como «de una mala intención verdaderamente sorprendente».
En otro orden de cosas, Abascal denunció que el Gobierno de Pedro Sánchez «cometerá el crimen de abrir las puertas de los hospitales para toda África y de seguir trayendo a millones de personas para mantenerlas con subsidios y con ayudas sociales», en un «efecto llamada» junto al que llegará «el efecto expulsión de los españoles de sus propios barrios por razones que siempre son de carácter político».
Acto de Vox en Astorga, León, este martes
Ante la aprobación del «decretazo» que garantiza por ley la universalidad del sistema sanitario, el presidente de la formación criticó que los «los recursos que hacen falta a los españoles más necesitados se destinan a promover un efecto llamada brutal de la invasión migratoria». «Va a ser más fácil para los ilegales tener un acceso rápido y mejor a la sanidad que para los españoles cuando cambian de Comunidad Autónoma», advirtió, en un contexto en el que «faltan sanitarios y listas de espera» y en el que «los jóvenes que se han formado como médicos o como enfermeros tienen que irse fuera de España».
«Prioridad nacional»
Frente a ello, Abascal consideró que «el sentido común» dicta un cambio de 180 grados en ese tipo de políticas, que «implica que todos aquellos que han entrado ilegalmente o que están cometiendo delitos tienen que ser repatriados y deportados», así como que «los que están aquí sin aportar y viviendo de las ayudas sociales que hacen falta a los españoles tienen que iniciar un proceso de reemigración a sus propios países».
Por ello, quiso lanzar un mensaje de «prioridad nacional», al afirmar que «en España no hace falta más inmigración, sino que hace falta un proceso de reemigración de aquellos que están viviendo de las ayudas sociales que le hacen falta a los españoles».
Abascal saluda a la gente que le ha ido a ver en un acto en Astorga, León
En este sentido, el líder de Vox cifró en medio millón los extranjeros que cobran el ingreso mínimo vital, mientras que «hay muchos españoles a los los que se les niega», por lo que insistió en que «defender la prioridad nacional es de sentido común», porque «España no necesita más inmigración», sino que «necesita urgentemente decir que aquí no puede venir toda África, que aquí no cabe todo el mundo, que los españoles también tienen dificultades y que los políticos españoles tienen, en primer lugar, el deber de atender a los ciudadanos españoles».
Becas de movilidad
El presidente de Vox también criticó, ante el anuncio de las becas de movilidad por el país para estudiantes, que Pedro Sánchez está «intentando comprar a la juventud con migajas», peor «no puede hacerlo porque la juventud está mayoritariamente con Vox».
Una medida «a la desesperada» que llega «después de haber traicionado a los españoles y darle la espalda a los jóvenes», de forma que «no hay nada que pueda hacer, ni comprarlos, ni censurarlos con la excusa de protegerles en las redes sociales, que es lo que pretende».