Mitin de cierre de la campaña en Castilla y León del PSOE, este viernes, en Valladolid
El sanchismo, ante el más difícil todavía o cómo intentar romper su racha de derrotas en el gran feudo del PP
Desde que Feijóo tomó las riendas del PP, en 2022, el marcador de victorias de los 'populares' frente a los socialistas arroja una clara goleada
Martínez se acercaría mucho en votos a Mañueco, según todas las encuestas, pero ni aun ganando podría gobernar
Alberto Núñez Feijóo asumió la Presidencia del PP en abril de 2022 y desde entonces los resultados de los 'populares' en las urnas frente a los socialistas arroja un marcador claramente favorable a los primeros, que ganan por goleada. Una racha de derrotas que barruntan un cambio de ciclo a nivel nacional, aunque no se haya acabado de materializar, y que dejan al partido liderado por Pedro Sánchez en una clara posición de debilidad paras las elecciones generales que serán convocadas como tarde en 2027.
Y, así, los del puño y la rosa llegan a los comicios en Castilla y León. Con unas encuestas que apuntan a que aguantan el tirón, pese a la retahíla de escándalos a nivel nacional, tanto del partido como del Gobierno, pero que, en ningún caso les serviría para desalojar a Alfonso Fernández Mañueco del número 1 de la Plaza de Castilla y León de la capital vallisoletana.
Desde hace ya casi cuatro años, cuando Pablo Casado se fue por la puerta de atrás de Génova, el PSOE apenas ha sumado cuatro victorias, todas ellas a nivel autonómico: Castilla-La Mancha, Asturias, Navarra y Canarias, en 2023, y Cataluña, en 2024, aunque el balance de las 12 elecciones a nivel autonómico de entonces también se decantó del lado 'popular'.
El casillero muestra, sin embargo, numerosas derrotas que se han traducido en victorias para los 'populares': desde Andalucía, en 2022, siguiendo por las autonómicas y municipales de 2023, y las más recientes convocatorias autonómicas –en Galicia, Extremadura y Aragón–. A ello se suman las generales de 2023 y las europeas de 2024. Ahora está por ver si los socialistas logran dar un volantazo que permita cambiar esta tendencia, aunque, de lograr la victoria –algunos procuradores se deciden por un puñado de votos–, su candidato, Carlos Martínez, tampoco podría gobernar.
Pleno de las Cortes durante el gobierno de José María Aznar en el Castillo de Fuensaldaña, antigua sede de las Cortes de Castilla y León
La plaza no es ni mucho menos sencilla para los socialistas. Castilla y León es el gran feudo del PP, donde lleva gobernando la friolera de 39 años, más que lo que logró el PSOE en Andalucía hasta la llegada de Juanma Moreno Bonilla. Hay que remontarse hasta 1983 para recordar la última victoria funcional del PSOE en tierras castellanoleonesas.
Fue de la mano del zamorano Demetrio Madrid (Villaralbo, 1936), quien, sin embargo, poco más de tres años después dimitió al verse acusado de un delito contra varias trabajadoras de su empresa textil. Lo sustituyó José Constantino Nalda y, aunque Madrid fue absuelto, esta decisión cambiaría el rumbo de la Comunidad hasta nuestros días.
En 1987 un joven madrileño llamado José María Aznar se daba a conocer en Castilla y León. Tanto que acabó ganando los comicios ese año. Para la historia quedará su foto disfrazado del Cid Campeador al poco de acceder al Gobierno.
Su periplo castellanoleonés duró poco, ya que a media legislatura volvió a Madrid para tratar de acabar con el felipismo, lo cual se materializó en 1990. Lo relevaría Jesús Posada, quien daría paso a una década de Gobierno de Juan José Lucas, hasta el 2001. Tras él, el largo mandado de Juan Vicente Herrera, quien estuvo al frente del Gobierno autonómico la friolera de 18 años.
Alfonso Fernández Mañueco, durante su toma de posesión, en julio de 2019
Tras Herrera le llegó el turno a Mañueco, quien se enfrentó a la nueva realidad que supuso el fin del bipartidismo. En las elecciones de 2019 no logró la victoria, que recayó del lado del socialista burgalés Luis Tudanca, en la última victoria del PSOE en Castilla y León, al menos hasta este domingo. El Gobierno de la Junta quedó en manos de Ciudadanos. Y, en concreto, de Francisco Igea, que se decantó por apoyar a los 'populares' frente a los socialistas. El médico fue vicepresidente algo más de dos años, hasta que Mañueco se enteró de que los 'naranjas' estaban pactando con PSOE y Por Ávila acuerdos presupuestarios a sus espaldas.
El presidente de la Junta disolvió las Cortes, convocó elecciones y, esta vez sí, las ganó, aunque necesitó un pacto de investidura y Gobierno con Vox. Igea, desde entonces convertido en el enemigo número uno del dirigente salmantino, no ha hecho más que repetir cada vez que ha podido que fue un gran error no decantar la balanza del lado socialista. Este domingo votará la candidatura de En Común, que integra a Izquierda Unida y Sumar, según explicaba, de forma sorpresiva, hace algunas semanas.
Ahora, tras los comicios del 15 de marzo se podrá ver si el azul 'popular' alcanza las cuatro décadas de gobiernos consecutivos en la Comunidad. La respuesta, según todos los sondeos, la tendrá Vox, quien abandonó en 2024 en Ejecutivo de coalición dejando al PP gobernando en minoría y sin la posibilidad de aprobar nuevos presupuestos.