El gerente del Hospital Universitario de Burgos, Carlos Cartón (I), y el jefe del servicio de Oncología del HUBU, Enrique Lastras (D), ofrecen una rueda de prensa para explicar el error que causó la muerte de dos pacientes

El gerente del Hospital Universitario de Burgos, Carlos Cartón (I), y el jefe del servicio de Oncología del HUBU, Enrique Lastras (D), ofrecen una rueda de prensa para explicar el error que causó la muerte de dos pacientesRicardo Ordóñez

La muerte de dos pacientes oncológicos en el Hospital de Burgos ya se investiga como homicidio imprudente

Las víctimas recibieron por error una dosis farmacológica seis veces mayor a la pautada.

El Tribunal de Instancia-Sección de Instrucción de Burgos número 1 ha incoado diligencias previas por un delito de homicidio por imprudencia en el caso de la muerte de dos pacientes oncológicos del Hospital Universitario de Burgos que, por un error en la preparación de un fármaco, recibieron una dosis seis veces mayor a la pautada.

La Fiscalía Provincial de Burgos pidió el pasado marzo al juzgado la apertura de diligencias, después de que tanto el Defensor del Paciente como dos afectados denunciaran una supuesta negligencia, lo que dio lugar a que la propia Fiscalía abriera diligencias de investigación preprocesales.

El fallecimiento de los dos pacientes derivó de un fallo en la disolución de un fármaco, que hizo que tanto los dos fallecidos como otros tres afectados recibieran un medicamento con exceso de concentración, unos hechos que reconoció el hospital en enero pese a haber ocurrido a finales de diciembre.

El Ministerio Fiscal considera que los hechos podrían constituir dos delitos de homicidio imprudente por imprudencia profesional grave y tres delitos de lesiones graves, señalando un fallo sistémico en la preparación, validación y administración del tratamiento oncológico. La investigación apunta a un error en la configuración del medicamento Cabazitaxel dentro del sistema Oncofarm supervisada por farmacéuticos de Sacyl, donde se introdujo una concentración incorrecta, lo que provocó que, pese a estar bien prescrita la dosis, se administrara una cantidad hasta seis veces superior.

Los hechos han sido reconocidos públicamente por el propio Hospital Universitario de Burgos como consecuencia de un «error humano» en la preparación y administración del tratamiento oncológico. La incoación de diligencias previas supone un paso fundamental en el esclarecimiento de lo sucedido e identificar a los autores, al existir indicios suficientes de infracción penal y la necesidad de depurar responsabilidades

Aun hay una persona ingresada

Entre los afectados se encuentran dos pacientes, representado por el letrado Santiago Díez, adscrito a los Servicios Jurídicos de la Asociación El Defensor del Paciente, quienes sufrieron un deterioro clínico severo tras recibir la sobredosis en el mes de diciembre de 2025, uno de ellos todavía ingresado en el Hospital.

Desde la Asociación El Defensor del Paciente se denuncia que este caso no responde a un hecho aislado, sino a un fallo estructural de seguridad, en el que habrían intervenido múltiples niveles de responsabilidad, desde la configuración del sistema hasta la supervisión clínica. Y exige que Sacyl identifique a los autores de los hechos, o en su caso dimita el consejero de Sanidad ya que se pudiera entender que existe obstrucción en la investigación.

La presidenta de la Asociación El Defensor del Paciente, Carmen Flores, señaló al respecto que «la magnitud de lo ocurrido es inaceptable» y que «o estamos ante un simple error humano, sino ante una cadena de fallos que ha costado vidas». El Defensor del Paciente, concluyeron, continuará ejerciendo la acusación particular de los perjudicados que se quieran unir y exige una «investigación exhaustiva que determine todas las responsabilidades, tanto individuales como institucionales, incluyendo las correspondientes a Sacyl».

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