Una oficina de Correos de Valladolid en el primer día para pedir la regularización de inmigrantes ilegales

Una oficina de Correos de Valladolid en el primer día para pedir la regularización de inmigrantes ilegalesClaudia Alba / Photogenic EP

La regularización masiva de inmigrantes en Valladolid comienza con retrasos por fallos en el sistema

Ello no ha impedido que se realizara con orden, debido a las citas previas en las oficinas de Correos

La primera jornada para solicitar de forma presencial la regularización masiva de inmigrantes ilegales impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez ha transcurrido en la mañana de este lunes, 20 de abril, en Valladolid con cierto retrasos en el trámite por fallos en el sistema. Ello no ha impedido que se realizara con orden, debido a las citas previas.

El jefe de sector del Área de Negocio Minorista y Servicios de Valladolid en Correos, Ramiro Morillo, director de la oficina de la plaza de la Rinconada, ha precisado que la jornada transcurre con «normalidad», aunque con cierto retraso por el fallo del sistema en el que se gestionan las solicitudes.

La atención que prestan los empleados de Correos, a quienes se ha formado al respecto, para tramitar toda la documentación puede durar entre «10 minutos» en algunos casos, y bastante más en otros, hasta 50 minutos como se ha podido ver en algún caso en la mañana de este lunes.

«Cada ciudadano necesita su tiempo», ha indicado Morillo, quien ha precisado, asimismo, que en la oficina ubicada tras el Ayuntamiento de Valladolid «todas las citas están completas» este lunes, pero sí hay «citas libres» para los próximos días. Desde el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones han insistido en que no se atenderá sin cita previa y en que se han habilitado horarios específicos para no interceder con el resto de trámites, que se seguirán llevando con normalidad en dichas oficinas.

La jornada también se está viviendo con alegría, gratitud y esperanza entre los solicitantes por superar el proceso con éxito para lograr un «buen trabajo», vivir «más tranquilos» y «aportar al país», según han asegurado varios de ellos a Europa Press.

«Gracias a todos los que hicieron posible esto, estamos segurísimos que muchos se los vamos a agradecer. Para adelante todo el mundo, a trabajar, a aportarle algo al país», ha subrayado el venezolano Daniel Solórzano, uno de los presentes a mediodía de este lunes en la oficina de Correos de la plaza de la Rinconada, donde una decena de inmigrantes ilegales, la mayoría procedentes de Hispanoamérica, esperaban su turno.

Este venezolano de 49 años que lleva en Valladolid casi dos ha acudido a la sede con toda su documentación y con el objetivo de hacer la solicitud para lograr la regularización, lo que supone una «oportunidad para trabajar y aportarle al país». De su Venezuela natal migró a Valladolid sin solicitar asilo y con su familia, su mujer y dos hijos menores de edad, una familia al completo con la que ha «tratado de sobrevivir por dos años sin conseguir un empleo digno».

Trabajos «por horas», en el campo o viñedos, sin contrato laboral, han sido el «sustento» en la casa de Daniel, quien espera que él y toda su familia logren la regularización para poder «estar más tranquilos» y permanecer en Valladolid, a su juicio «la mejor ciudad de España».

«Vamos a beneficiar al país»

«Ahora sí voy a poder cotizar, sí voy a pagar impuestos y este tipo de cosas con las que vamos a beneficiar al país (...). Me he ido preparando y mi sueño desde que llegué a España es trabajar en la fotovoltaica y, bueno, ya he hecho varios cursos de eso», ha apuntado este analista de sistemas que en su país trabajaba como comerciante, cuyos hijos estudian en la ciudad, uno de ellos con intención de acceder a la universidad.

Alegre, como «mucha gente» gracias a la iniciativa de la regularización, espera «celebrar» cuando obtenga la documentación, al igual que hizo cuando recibió la noticia de la apertura de este proceso, por el que da las «gracias».

Virginia Llanos Rodríguez, mujer colombiana de 58 años, ha sido otra de las personas que han acudido en esta jornada a la oficina de Correos de la plaza Rinconada para presentar su solicitud de regularización tras más de dos años y medio en Valladolid, después de un breve periodo en Palencia.

Llanos ha aprovechado que trabaja «haciendo unas horitas cuidando a una señora» en una vivienda cerca de esta sede para recurrir a la vía presencial en este proceso que espera superar con éxito para poder conseguir «un buen trabajo» y mejorar su situación, todo ello tras unos años en los que ha «sobrevivido» primero en una casa de acogida y después, cuando ya consiguió algunas horas de trabajo, en una habitación en un piso compartido.

«No es fácil emigrar»

«No es fácil emigrar», ha aseverado, para expresar su esperanza en un futuro mejor para ella, en el cual pretende quedarse en Valladolid: «Yo si tengo mis papeles busco mi trabajo aquí».

Desde Medina del Campo (Valladolid), se ha trasladado este lunes a Valladolid Karen, uruguaya de 39 años, junto a su hija, María Luz, de diez. Como es común entre las mujeres inmigrantes en situación irregular, ha trabajado en el «cuidado de ancianos» y «limpiezas», «esos trabajos a los que se puede acoger uno sin papeles».

Tras la «buena noticia» del inicio del proceso de regularización extraordinaria, espera lograrlo para ella y su hija: «El tener papeles te abre un montón de puertas a todo, a un mejor trabajo, movilizarte con tranquilidad por la calle también, que es importante, y más cuando tenemos hijos menores a cargo. Es algo de tranquilidad, más humano».

Es consciente de que «todo lleva su proceso», pero espera no encontrar complicaciones en el proceso, un contexto en el que pide que en su caso de madre soltera no se requiera el permiso del progenitor de su hija. «Cuando no es presente yo creo que no tendrían que exigir. Para las mamás que estamos aquí trabajando y dándole una mejor calidad de vida a nuestros hijos, si la otra parte no está, si no suma, que tampoco nos reste», ha defendido Karen, quien espera aprobar el proceso y poder volver de visita a su país, donde están su hijo mayor y sus padres, así como poder hacer su «vida bien aquí, como corresponde».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas