Su Santidad el Papa León XIV recibe una enmarcación de los Nazarenos de Palencia sobre la Coronación Canónica de la Amargura, durante el vuelo papal a España
La Amargura palentina bajo la mirada del Papa, que recibe una enmarcación de la Virgen por su Coronación Canónica
Durante el vuelo papal hacia Madrid, Su Santidad conoció de primera mano la efeméride mariana de los Nazarenos de Palencia y aceptó una misiva y el obsequio, que incluye una medalla de la Cofradía
La fe palentina y la penitencia nazarena fue abrazada por el Papa León XIV a través de la Amargura y su Coronación Canónica. Con motivo del viaje apostólico a España, el primero de su Pontificado, Su Santidad recibió durante el trayecto del avión que le traslada a Madrid un presente procedente de la Cofradía Penitencial de Jesús Nazareno y Nuestra Madre la Virgen de la Amargura de Palencia, que dio a conocer así a la Semana Santa la ciudad y ejerció de nexo de unión con la religiosidad popular, según informa Ical.
Un momento que quedará marcado en la historia de Palencia y de los nazarenos. El Santo Padre acogió en sus propias manos una enmarcación, decorada con pan de oro, que porta una lámina que reproduce el cuadro pintado por Juan Miguel Martín Mena con motivo de la Coronación Canónica de Nuestra Madre la Virgen de la Amargura, que culminará este 8 de diciembre.
Esta enmarcación incluye la medalla de la Cofradía, al dejar patente el espíritu de hermandad y fraternidad que define a los Nazarenos de Palencia, lo que implica la pertenencia a una familia común. La entrega durante el vuelo papal fue realizada por el fotógrafo palentino y cofrade, Daniel Ibáñez, único profesional gráfico español acreditado por el Vaticano, al residir en Roma desde hace más de una década y centrar su trabajo en la cobertura de actos de la Santa Sede.
Ibáñez, que fue seleccionado entre los periodistas y reporteros para este viaje apostólico, también entregó a León XIV una misiva procedente de la Cofradía en la que, según trasladaron a Ical fuentes nazarenas, pone en contexto sobre el proceso de Coronación Canónica y el fervor por la advocación mariana de la Amargura. Además, señalan que imploraron a Su Santidad que mantenga en sus oraciones al conjunto del pueblo palentino, así como al sentir cofrade y nazareno.
Desde el seno nazareno detallaron que esta lámina, replica exacta del cuadro pintado, centra la mirada de la Virgen de la Amargura, cuya imagen propone «contemplación, silencio y tiempo», además de apoyarse en la «tradición para seguir hablándonos en presente». La imagen fue concebida como un cartel que «se expande, que se descompone en pequeños fragmentos visuales y que se acerca a cada espectador de una manera distinta», al igual que «cada devoto se acerca a ella a rezarle de manera diferente».
La obra «dialoga con la iconografía clásica de la Inmaculada Concepción, no desde la copia literal, sino desde la evocación simbólica”, dado que esta referencia está históricamente vinculada a la devoción mariana de la Cofradía del Nazareno y tenía que plasmarse de cierta forma en el cartel», añadieron.
Coronación Canónica
El próximo 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada Concepción, culminará el proceso de Coronación Canónica de Nuestra Madre la Virgen de la Amargura, al coincidir con el 70 aniversario de la imagen mariana, que configuró el nombre actual de la Cofradía al incorporarse como cotitular de la misma. Este proyecto histórico, aprobado por el obispo diocesano, monseñor Mikel Garciandía, comenzó oficialmente en el año 2025, en el marco del Año Santo Jubilar proclamado por el Papa Francisco mediante la encíclica Spes non Confundit.
Bajo el amparo de dicho Jubileo, los nazarenos iniciaron el camino espiritual y pastoral hacia la Coronación de la Amargura como «Reina de su pueblo y signo de esperanza para todos los fieles».
La Cofradía fue fundada en diciembre del año 1604 bajo la advocación exclusiva de Nuestro Padre Jesús Nazareno, aunque en 1615, la hermandad realizó públicamente Voto de Sangre Concepcionista en defensa del misterio de la Inmaculada Concepción de María, convirtiéndose en la «segunda cofradía penitencial en hacerlo, apenas tres meses después de la Primitiva Hermandad de Nazarenos del Silencio de Sevilla», explicaron.
A lo largo de los siglos, la devoción a Nuestra Madre de la Amargura ha crecido intensamente entre generaciones de cofrades y fieles. Un momento especialmente significativo tuvo lugar en el año 2009, cuando la imagen realizada por el imaginero Víctor de los Ríos fue portada a hombros por 60 cofrades tanto en la Procesión de los Pasos del Viernes Santo como en la procesión mariana del Sábado Santo, una «manifestación única y profundamente emotiva de nuestra Semana Santa», subrayaron los nazarenos.