Juicio por homicidio en grado de tentativa de tres miembros de la banda latina Trinitarios contra un seguidor de Dominican Don’t Play

Juicio por homicidio en grado de tentativa de tres miembros de la banda latina Trinitarios contra un seguidor de Dominican Don’t PlayR. Valteros

Las reyertas se disparan en Castilla y León en plena escalada violenta de las pandillas hispanoamericanas

Los delitos por riña tumultuaria aumentan un 22,4 %, el doble que la media nacional

Casi en paralelo a que el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, señalara, hace un par de semanas, que no existían las «bandas latinas» en España, sino que eran meros «imitadores», la Policía Nacional establecía un dispositivo preventivo en las inmediaciones de la plaza de la Danza de Valladolid a la espera de una posible quedada para pelearse entre miembros de los Trinitarios y los Dominican Don't Play. Se esperaba una venganza tras la reyerta con armas blancas sucedida hacía unos días en la Playa de las Moreras, en unos hechos por los que, este viernes, el CNP detuvo a nueve personas.

La capital vallisoletana es ahora mismo el punto caliente donde se produce este fenómeno dentro de la Comunidad, pero también se han registrado casos en ciudades como León. Otra violenta trifulca callejera protagonizada hace escasas jornadas por personas de origen hispanoamericano en Palencia, con el uso de cuchillos de grandes dimensiones y botellas de cristal, ha sido descartado, también este viernes, como un suceso enmarcado en la actividad criminal de los pandilleros hispanoamericanos, que alcanzó su culmen el pasado mes de febrero, cuando un adolescente de apenas 13 años asesinó a un joven de 18 en Valladolid. Ambos eran de origen colombiano.

La Policía se refiere oficialmente a estos episodios como cometidos por «grupos juveniles violentos» y, aunque no hay un apartado público específico en los datos del Ministerio del Interior sobre la criminalidad en nuestro país, este tipo de episodios sí engrosa las estadísticas dentro de los delitos de homicidios en grado de tentativa o riñas tumultuarias. Y lo que se desprende del último Balance de Criminalidad publicado por el Departamento que lidera Fernando Grande-Marlaska es realmente alarmante en el caso de Castilla y León.

Más homicidios y asesinatos

Así, la criminalidad en general aumentó en el primer trimestre del año un 5,7 %, con cerca de 25.000 infracciones penales que abarcan todo tipo de hechos, que, en muchas ocasiones, no tienen absolutamente nada que ver. Si se va al detalle, los datos de Interior indican que las mayores alzas se han producido en los homicidios dolosos y asesinatos en grado de tentativa, con nueve casos. Se trata de un crecimiento del 80 %, frente a un descenso del 7,2 % en el conjunto de España.

También crecen mucho los homicidios dolosos y asesinatos consumados, con seis casos y un 50 % más, por el 10,6 % que han aumentado a nivel nacional. Respecto a las trifulcas callejeras, entre enero y marzo se han registrado 295 delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria, un 22,4 % más y el doble que la media nacional, del 11,1 %. Pese a que no existen estadísticas específicas sobre el papel de las bandas hispanoamericanas dentro de este fenómeno, a nadie se le escapa que no es en absoluto pequeño.

La seguridad pública se deteriora, la violencia en nuestras calles aumenta y las intervenciones policiales son cada vez más peligrosasConfederación Española de Policía

Desde la Confederación Española de Policía analizaban hace un par de días el Balance de Criminalidad a nivel nacional y hacían hincapié en cómo «la seguridad pública se deteriora, la violencia en nuestras calles aumenta y las intervenciones policiales son cada vez más peligrosas». El último ejemplo de está máximo se ha podido comprobar este mismo domingo en el barrio de Pajarillos de Valladolid. «Resulta especialmente alarmante la evolución de los delitos graves y menos graves de lesiones y riñas tumultuarias, que alcanza en el primer trimestre de 2026 la cifra más alta en 11 años, con 7.122 hechos conocidos», añadían.

Un dispositivo preventivo de la Policía Nacional en el barrio de La Circular de Valladolid, ante una posible reyerta entre bandas hispanoamericanas

Un dispositivo preventivo de la Policía Nacional en el barrio de La Circular de Valladolid, ante una posible reyerta entre bandas hispanoamericanasEl Debate

Y es que, como recordaba la CEP, «estamos antes un incremento del 11,09 % respecto al primer trimestre de 2025 y de casi un 81 % si se compara con el dato de 2018, cuando el ministro Grande-Marlaska accedió al cargo». «Por tanto –apuntaban–, no se trata de un fenómeno coyuntural, sino que estamos ante un grave deterioro de la convivencia y de la violencia en el espacio público».

«Cada reyerta, cada pelea multitudinaria y cada intervención en entornos cada vez más violentos supone un riesgo directo para la integridad física de los policías. Los datos oficiales vienen a confirmar lo que nosotros percibimos desde hace años en el servicio diario: una creciente agresividad en la calle, una mayor conflictividad y una escalada de situaciones violentas que obligan a intervenir en condiciones cada vez más complejas y peligrosas», sentenciaban.

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