Juicio por homicidio en grado de tentativa de tres miembros de la banda hispanoamericana Trinitarios contra un seguidor de Dominican Don’t Play

Juicio por homicidio en grado de tentativa de tres miembros de la banda hispanoamericana Trinitarios contra un seguidor de Dominican Don’t PlayR. Valteros

El joven apuñalado en Valladolid admite ser de los Dominican Don’t Play y sitúa la agresión en una guerra de bandas hispanoamericanas

La Policía Nacional constata la «progresión» desde 2022 hasta la actualidad de estos grupos criminales, bien estructurados, y con una «aversión mutua y radical» por el simple hecho de coincidir en vía pública

El joven de 17 años apuñalado en la calle López Gómez de Valladolid en febrero de 2025 admitió este jueves haber pertenecido a la banda hispanoamericana de los Dominican Don’t Play (DDP) y achacó la agresión sufrida por otros jóvenes, presuntamente integrantes de los Trinitarios, a un enfrentamiento entre bandas.

Así lo declaró durante la primera sesión del juicio que se desarrolla en la Audiencia Provincial contra tres miembros de esta segunda organización, que se enfrentan a 11 años cárcel cada uno por un delito de homicidio en grado de tentativa y dos años más por otro de robo con intimidación, si bien este último ha quedado en entredicho al negarlo la víctima y reconocer que se lo inventó durante la fase de instrucción para «no preocupar a su familia» por estar ligado a estas bandas.

La víctima, apuñalada en la espalda por un arma blanca que «puede ser un cuchillo o una navaja de 15 o 17 centímetros», caminaba por la calle López Gómez a las 23.30 horas del 22 de febrero de 2025, al parecer con otros dos jóvenes, quienes hoy negaron su pertenencia a los DDP, y no muy lejos, otros dos conocidos. En ese momento se encontraron con los tres acusados, J.Y.C.L., J.C.O.L, y M.Y.G.V., con quienes discutieron acaloradamente, si bien los tres se consideraron inocentes al inicio de la sesión.

Tras ello, sus dos acompañantes huyeron del lugar a la carrera y, siempre según su testimonio, los agresores aprovecharon este momento de debilidad para atacarle, lo que provocó que fuera golpeado por un coche que circulaba por la calzada y cayera al suelo de bruces, dejando la espalda hacia arriba. Según su testimonio ante el fiscal y los abogados defensores, uno de ellos le intentó «apuñalar unas 20 veces, pero solo tres entraron», mientras los otros le sujetaban y le agredían, pero sin armas. «Solo uno se atrevió a sacar la navaja», recordó.

Juicio por homicidio en grado de tentativa de tres miembros de los Trinitarios contra un seguidor de Dominican Don’t Play

Juicio por homicidio en grado de tentativa de tres miembros de los Trinitarios contra un seguidor de Dominican Don’t PlayR. Valteros

«Me vieron solo y vinieron a por mí. Me eché para atrás, me golpeó un coche y caí de frente y mi espalda quedó para ellos. Siempre me acordaré de la cara del que me apuñaló. Fue una pelea de tres para uno», comentó en el juicio. También señaló que estas personas pronunciaron las palabras ‘Patria’ y ‘Popote’, con las que los Trinitarios advierten de un posible ataque.

Como consecuencia de los hechos, esta persona tuvo que ser tratada y precisó para la completa cura de sus lesiones de 30 días, de los cuales cuatro son de perjuicio grave y los 26 restantes de moderado. Los acusados, todos mayores de edad y sin antecedentes penales, estuvieron en prisión preventiva.

A los pocos días, admitió haber recibido de uno de sus amigos un reel de Instagram de uno de los acusados, en los que «se identificaba a los tres» que le habían atacado, el cual se lo hicieron llegar a la Policía Nacional, que le dio veracidad. De los otros tres que testificaron hoy, uno admitió haber huido cuando vio a uno de los agresores «meterse la mano dentro de un bolsillo de la cazadora, como para sacar un arma». «Yo no quería que me robaran ni me hicieran daño», esgrimió, siempre negando su pertenencia a banda latina.

El tercero de ellos, con una orden de alejamiento en vigor con uno de los acusados, señaló que él iba más adelantado y no vio nada. Preguntado por su es el «cabecilla» de los DDP en Valladolid, negó este extremo y señaló que «no iba con las víctimas y no había quedado con ellos» y que el encuentro fue «fortuito, justo cuando sucedieron los hechos».

Similar fue la respuesta del cuarto testigo, que iba con el anterior, y que dijo que habían quedado con sus amigos en una discoteca y «se los encontraron antes de forma casual», también justo en el momento en que ocurrió la agresión. Señaló que ha sido juzgado y cumple condena por pertenencia a DDP y banda armada, pero insistió en que «no sabe nada de este caso».

Aumento de bandas hispanoamericanas

También testificaron un agente de Policía Local y dos de Nacional. El primero de ellos se ciñó a recordar que acudieron porque a las 23.30 horas un jefe superior fuera de servicio que había visto un enfrentamiento de jóvenes en este punto les avisó. «Al acercarnos al lugar observamos a cinco jóvenes en actitud temerosa. Uno de ellos nos dijo que le habían apuñalado en el lado izquierdo, en la parte superior, atrás, por encima de las piernas, y perdía sangre. Estuvimos con él hasta que llegó la ambulancia», señaló.

Además de identificar a todos ellos (los tres trinitarios ya habían huido del lugar), los agentes solicitaron las características del otro grupo, que eran tres varones y una mujer, que quedó son identificar. Señalaron, dijo, que uno de ellos contaba «abundante pelo, otro con un tatuaje y la mujer, de raza blanca, vestida de negro». «Se les notaba aturdidos y temerosos, era una situación de emergencia. Cuando les vimos estaban un poco escondidos. Nos dijeron que no les conocían pero les daban gritos y les agredieron. Las explicaciones en un primer momento eran parcas», comentó.

Por su parte, el otro agente, de la Policía Nacional, señaló que ese mismo día ya sospecharon que se podría tratar de una posible pelea de grupos juveniles de carácter violento al ver el atestado. Gracias a la identificación de los jóvenes supieron que la víctima y sus cuatro acompañantes pertenecían a los DDP, debido a todo el trabajo realizado por los servicios de información, principalmente desde 2022, año desde el que hay una «progresión en el tiempo».

Argumentó que a partir de aquel momento constataron en Valladolid agresiones y personas que portaban armas en vía pública», así como la presencia de grupos violentos con hechos delictivos. En ese «impasse», dijo, «hay hechos muy graves por parte de DDP y de Trinitarios, de los que se ha dado cuenta a la autoridad judicial».

De hecho, comentó que desde 2022 a diciembre de 2024 se imputaron a 17 miembros de DDP, de los que «hoy algunos de ellos son víctimas de los hechos que se juzgan», y que quedaron «descabezados». «La identificación de estos tres se debe a una operación policial previa. Hay una labor anterior. En el atestado se hace referencia a ese historial de porqué consideramos que la motivación del suceso es por la pertenencia de unos y otros a estos dos grupos», esgrimió, según recogió Ical.

Señaló que «es una realidad, no una hipótesis», que sienten una «aversión mutua y radical entre bandas, y el simple hecho de verse en vía pública o de que la otra parte esté en desigualdad de fuerzas es motivo para agredirse». Además, sostuvo que es «muy habitual intervenir armas blancas, como machetes o puñales, con capacidad lesiva grande».

En esta ocasión, explicó que la primera línea de investigación en este caso es que en el grupo de víctimas se encontraba «el líder de DDP, el tercero de la jerarquía y algunos miembros con un papel preponderante en la organización», algo que los testigos negaron. Con esta premisa, «lógicamente la primera suposición es que los agresores son Trinitarios».

Para el inicio de la investigación se intentó obtener imágenes de las cámaras de comercios de esas calles, pero «no tenían valor», con lo que tomó protagonismo el testimonio de los cinco cinco perjudicados. Sobre el reel de Instagram aportado al día siguiente de los hechos, el agente señaló que las víctimas señalaron que los autores estaban en él, un vídeo en el cantaban una canción de un «contenido que les suele gustar», ya que es «habitual que estos grupos compongan canciones con letras de alabanzas» que «suelen utilizar para publicitarlos en redes sociales y captar nuevos integrantes».

Se trató de identificar a esas personas con el «cotejo de bases de datos» sobre hechos anteriores y luego se confirmaron con las víctimas con una rueda de reconocimiento. «Ellos tuvieron claro quienes son desde el principio, se conocen visualmente por la calle y en redes sociales, incluso con nombres de cuenta innombrables», defendió el agente. De esa investigación se concluyó que las personas identificadas son Trinitarios, dos de ellos ya identificados anteriormente en vía pública y «con cierto control sobre ellos». Uno de ellos llevaba solo cuatro meses en Valladolid, pero «siempre hay una primera vez»; y otro «no estaba en el radar policial como integrante activo de Trinitarios, pero sí como miembro».

Venganza

También, indicó que es habitual acciones de venganza. De hecho, «tres horas y media después» hay un parte de intervención de la Policía Nacional, en el que un hombre llama «porque le están persiguiendo». Cuando los agentes acudieron se determinó e identificó a los perseguidores como miembros de DDP, incluso uno «había estado entre las víctimas de los hechos que se juzgan». «Había una intención de vengarse», comentó.

En esa intervención se le intervino una defensa extensible a un hombre, hermano de uno de los miembros más activos de la DDP, que «admitió que les habían agredido y querían vengarse», algo que ocurrió «meses después, cuando hubo una reacción de la víctima».

El último en intervenir fue un agente de Policía Nacional especializado en redes sociales y cuestiones digitales, quien se encargó de la identificación de los autores mediante el reel de Instagram. «En él ya había personas que conocíamos relacionadas con el entorno trinitario. Lo cotejamos con imágenes, identificaciones y datos de antecedentes anteriores y llegamos a esta conclusión, que luego confirmaron los testigos», comentó, para añadir que en ese video se les «puso nombre y apellido a los tres». «Es lo que hacemos habitualmente», sentenció.

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