Juicio contra el acusado de originar el incendio que calcinó más de siete hectáreas en Berlanga del Bierzo
El culpable del incendio forestal de El Bierzo que obligó a evacuar un pueblo acepta cuatro años y medio de cárcel
Tendrá que hacer frente, además, a una multa de 4.326 euros, además del pago de más de 70.000, en concepto de responsabilidad civil, por los costes de extinción y los daños a propietarios particulares
Juan Esteban G.Q., el hombre acusado de provocar el incendio forestal que el pasado verano calcinó más de siete hectáreas de matorral, monte bajo y arbolado en la localidad leonesa de Berlanga del Bierzo, aceptó este martes una pena de prisión de cuatro años, seis meses y un día como autor de un delito continuado de incendio forestal, tras reconocer ante la Audiencia Provincial de León los hechos por los que se le detuvo en el mes de agosto.
El hombre mostró su beneplácito ante el juez con el acuerdo de conformidad alcanzado por las partes ante el escrito de calificaciones previas presentado de forma conjunta entre el Ministerio Fiscal y la letrada de la Junta de Castilla y León, de forma que evitó tener que enfrentarse a la sesión judicial que se debería haber llevado a cabo en la Audiencia de León.
Los hechos reconocidos este martes por Juan Esteban tuvieron lugar el 28 de agosto del pasado año, cuando sobre las 17 horas procedió a prender fuego en siete puntos distintos a lo largo de un kilómetro de una zona boscosa del término municipal de Berlanga del Bierzo.
El acusado de originar el incendio de Berlanga del Bierzo, en la Audiencia
Un vecino que circulaba con su vehículo por la zona vio a Juan Esteban G.Q. cuando salía de la zona boscosa y le pidió que le llevara al pueblo, pero este se negó y puso los hechos en conocimiento de un agente medioambiental que localizó al acusado en las cercanías del punto de inicio del incendio, ante el que además admitió haber sido él el autor del fuego.
Sin embargo, ante la necesidad de contener el incendio y el peligro para la población, el agente dejó libre al acusado, que se internó de nuevo el bosque, donde fue detenido poco después por la Guardia Civil, a uno de los cuales también reconoció haber sido el autor del incendio.
El incendio ocasionado por Juan Esteban G.Q. se dio por controlado a las 16.20 horas del día 29 de agosto y, finalmente quedó extinguido a las 12.15 horas del 4 de septiembre, tras calcinar 7,09 hectáreas totales, de las que 2,09 fueron de terreno arbolado y cinco de matorral y monte bajo. Además, el fuego puso en peligro a los vecinos de Berlanga del Bierzo, que tuvieron que ser evacuados, por lo que llegó a alcanzar el nivel dos del Índice de Gravedad Potencial (IGR 2) declarado por la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de la Junta de Castilla y León.
Tras la detención del acusado, el Juzgado de Instrucción número uno de Ponferrada, en funciones de guardia, acordó su libertad provisional con la medida cautelar de internamiento en la Unidad de Psiquiatría del Hospital del Bierzo tras no haber sido posible tomarle declaración debido a su estado de salud, aunque posteriormente ingresó en el Centro Penitenciario de Mansilla de las Mulas, donde permanece hasta la fecha y donde cumplirá el resto de la condena aceptada este martes.
No obstante, la Fiscalía señala en su escrito de calificaciones que, a pesar de estar afectado por un coeficiente intelectual límite con personalidad disocial, «no presenta alteraciones de sus capacidades volitivas e intelectivas», de forma que «es consciente de la magnitud y alcance de sus acciones».
Además, se da la circunstancia de que el día anterior, 27 de agosto, Juan Esteban G.Q. fue visto por dos vecinos mientras procedía, sobre las 21 horas, a «agrupar material incendiario en forma de restos de arbustos y material vegetal» en los alrededores de su vivienda, situada en la localidad de Langre.
Juicio contra el acusado de incendiar Berlanga del Bierzo en la Audiencia
De acuerdo con el escrito de calificaciones, una vez realizados varios montones de material inflamable, el acusado procedió a prenderles fuego sobre las 3.30 horas de la madrugada del 28 de agosto, generando cinco puntos de ignición mediante mechero, aunque los conatos no llegaron a expandirse debido a la rápida intervención de dos agentes de la Guardia Civil, que localizaron al acusado en el lugar.
Pago de multa y costes de extinción
Además de los cuatro años, seis meses y un día de prisión, aceptados, JE.G.Q tendrá que hacer frente a una multa de 4.326 euros, además del pago de más de 70.000, en concepto de responsabilidad civil, por los costes de extinción y los daños a propietarios particulares. Concretamente, serán 44.700 a la Junta de Castilla y León, 17.800 al Gobierno de España y 7.700 a los titulares de los montes particulares.
«Lo mejor para Juan Esteban era una conformidad», afirmó la letrada encargada de su defensa al salir de la sala, consciente de «la prueba extensa que se encontraba en los autos». No obstante, quiso puntualizar que, «pese a que el informe forense diga lo contrario», las circunstancias que presenta el encausado «son otras muy diferentes», al contar con «autismo, un grado de discapacidad y una serie de limitaciones en su día a día». «A pesar de que “se diga que tenía sus capacidades volitivas completas y era consciente de lo que había hecho, no es lo mismo en un momento puntual que en el día a día», añadió.
Por este motivo y bajo la premisa de que Juan Esteban G.Q. «tiene que pagar por lo que hubiera hecho», la abogada consideró que «se tiene que acondicionar dentro de las necesidades que él tiene». Así, creyó necesario que «pese a que cumpla la pena de prisión dentro de un centro penitenciario», abogó por que «lo que le resta de pena se lleve a cabo en un módulo especial para personas que se encuentran en una situación con la que su salud mental no es la más estable en el día a día».
En este sentido, afirmó que «el mayor deseo» del condenado es cumplir su condena en el centro de salud mental Santa Isabel, dependiente del Complejo Asistencial Universitario de León, ya que «en el centro penitenciario de Mansilla de las Mulas no le están tratando», sino que «tan solo le ha visto el psiquiatra una vez». «Aunque sea un interno que esté cumpliendo una pena de prisión, también tiene derecho a ser tratado», finalizó la letrada.