Pedro Sánchez se saluda con Aitor Esteban, del PNV, en una imagen de archivo
Anhelos expansionistas
El Gobierno le da alas al nacionalismo vasco al abrirse a un referéndum para darle a Álava territorio de Burgos
El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, le indicó al PNV que la consulta para que el Enclave de Treviño pase a formar parte del País Vasco «es jurídicamente posible»
El anhelo independentista vasco por expandir su territorio no es nada nuevo. Desde la ficción identitaria creada por Sabino Arana, el deseo de los nacionalistas pasa por unirse Navarra, hacerse con el 'País Vasco francés' y, claro, con el Enclave de Treviño, un territorio burgalés rodeado por la provincia de Álava que pertenece a Castilla desde hace casi un milenio.
Su peculiaridad geográfica y su diminuto censo, de menos de 2.000 habitantes –buena parte del mismo proclive a la integración en Álava–, han creado un caldo de cultivo perfecto para que PNV y Bildu pongan la mira en este territorio. Pero que ahora la olla borboteé, con nuevas iniciativas para promover un referéndum en el que se vote darle a Álava territorio de Burgos ha sido posible gracias a la mano del Gobierno de Pedro Sánchez en los fogones.
Y es que hace menos de un mes, como relataba este diario, el PNV lanzaba una pregunta en el Congreso de los Diputados dirigida al ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, en la que se le cuestionaba si, en caso de que se lo solicitaran, Torres autorizaría una consulta para conocer los deseos de los treviñenses. El ministro, en su respuesta, se mostraba comprensivo con la reivindicación y le daba alas a los nacionalistas, abriéndose a la celebración de esa consulta vinculante, aunque, eso sí, dentro de sus competencias, ya que, en primera instancia, no depende del Gobierno.
«Es jurídicamente posible, pero se tienen que cumplir los pasos», apuntaba el ministro tras referirse a la «situación singular» del enclave y pasarle la pelota a la Diputación de Burgos y la Junta de Castilla y León, quienes, precisaba, deberían redactar informes favorables para que se celebrase ese referéndum, como establece el ordenamiento jurídico.
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres
«Para que un municipio llegue a una Comunidad es preciso que salga de otra», recordaba el dirigente socialista, quien añadía que nada de lo esgrimido por los nacionalistas se podía incluir como habilitante para un referéndum en base a la Ley de Bases del Régimen Local.
«No le falta razón lógica»
El diputado Mikel Legarda, quien interpeló a Torres, tildó de «brumosa» la respuesta del ministro y criticaba que el caso de Treviño, dotado de parte de sus servicios por la administración alavesa y vasca, «es ante todo un problema para sus habitantes», quienes, añadía, «no pueden decir nada» sobre su futuro. Torres afirmó que al dirigente del PNV «no le falta razón lógica», pero insistía en que «el ordenamiento jurídico establece» la necesidad de esos informes favorables.
Esto deja la decisión en manos de las instituciones burgalesa y castellana y leonesa y, en ese sentido, va encaminada la solicitud de reuniones que acaba de pedir una entidad integrada por los jeltzales y los abertzales. Se trata de la Mesa para la Integración del Enclave de Trebiñu en Álava, entidad constituida el año pasado y de la que forman parte el PNV, Bildu y dos partidos locales que también quieren integrarse en Álava, Treviño Día a Día y Agrupación Independiente Condado de Treviño.
Este ente ya ha pedido encuentros con la Diputación Foral de Álava, al Gobierno vasco, el Ejecutivo de Sánchez, la Diputación Provincial de Burgos, la Junta de Castilla y León y las agrupaciones de PP, PSOE, Podemos y Sumar en las provincias de Burgos y Álava. La iniciativa ya cuenta con el respaldo de 35 juntas vecinales del Enclave de Treviño.