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Las dos comarcas de Castilla y León donde los niños pueden estudiar en gallego
Sanabria, en Zamora, y El Bierzo, en León cuentan desde hace dos décadas con un programa en colaboración con la Xunta de Galicia para favorecer esta lengua en los lugares limítrofes donde se habla
El Estatuto de Autonomía de Castilla y León establece que «gozará de respeto y protección la lengua gallega en los lugares en que habitualmente se utilice» y, por ello, en la extensa comunidad autónoma hay dos comarcas donde existe desde 2001 un programa de colaboración con la Xunta de Galicia para promoverla en los lugares donde habitualmente se utilice. Estas zonas son El Bierzo, en León, y Sanabria, en Zamora, donde se ofrece la «enseñanza de y en lengua gallega» en los centros de enseñanza no universitaria, «quienes asimismo potenciarán la difusión y el conocimiento de la literatura en gallego», según el portal educativo de la Junta.
Como apunta la agencia Ical, aprender gallego en el caso de los colegios del Bierzo es, cada vez, un asunto más demandado. Se trata de que los niños se familiaricen con una lengua que se habla en muchos puntos de la comarca, principalmente debido a la cercanía con la Comunidad de Galicia. Pero es mucho más que eso: es cultura, es tradición y, en muchas familias, es algo imprescindible, lo que explica el éxito del Programa de Promoción de la Lengua Gallega, que, en 2006, contaba ya con 800 alumnos, fecha en la que fue establecido, formalmente, por una instrucción.
Veinte años más tarde esa cifra no ha parado de crecer, hasta contar hoy con 1.138 estudiantes, 980 de ellos en Infantil y Primaria y el resto en Secundaria, apoyados por 14 profesores. Datos que desde hace casi una década no han parado de crecer, a excepción de un pequeño bajón coincidiendo con la crisis provocada por la pandemia de la covid, según reflejan los datos aportados por la Consejería de Educación de la Junta a Ical.
«Es un programa que despierta interés, aunque es importante que se siga dando a conocer porque hay gente que ni siquiera sabe que existe», explica la directora del Colegio Valentín García Yebra de Ponferrada, María Pilar Lago, donde este año cursan gallego 182 alumnos. Este es uno de los 17 centros que ofertan el programa.
Aula de gallego en el colegio García Yebra de Ponferrada, perteneciente al programa de la Junta de Castilla y León
«A la hora de la matrícula, en el proceso ordinario, ya se les informa de esta posibilidad de que los niños puedan acceder a este programa, porque se trabaja con los maestros de Infantil y Primaria. Nosotros lo tenemos insertado en el área de Plástica, una hora a la semana. En Primaria se hace de forma paralela. Los que cursan gallego salen con su maestra a realizar las actividades y se sigue el currículum de Primaria, cada uno en su lengua», añade, aclarando que los alumnos no pierden ningún contenido curricular sino que, simplemente, se les da en ese idioma, igual que otras asignaturas se estudian, por ejemplo, en Inglés.
Los padres deciden
Eso sí, estudiar o no gallego, a este nivel escolar, es una decisión básicamente de los padres, aunque los niños y niñas se muestran encantados de ello. «Les llama la atención porque muchos de ellos lo escuchan en casa ya que hay muchos pueblos donde se habla», precisa la directora.
El Programa de Promoción de la Lengua Gallega en el Bierzo surgió como respuesta a una realidad social y geográfica, debido a la profunda conexión de la comarca leonesa con su comunidad vecina.
De hecho se ha consolidado como un vínculo cultural y educativo estratégico que reconoce y fomenta los lazos históricos y familiares que unen a ambas comunidades.
Más allá de este vínculo, el programa basa su éxito en otros puntos clave, como el fomento de un aprendizaje dinámico y efectivo. De hecho tanto a nivel de Infantil como en Primaria las clases se enfocan hacia enseñanzas participativas y lúdicas, basadas en el descubrimiento guiado y la resolución de problemas.
Un mural escolar en gallego en un colegio de Castilla y León
Por ejemplo, en el Valentín García Yebra, los niños de Infantil aprenden canciones en gallego, para familiarizarse con el idioma e ir, poco a poco, conociendo palabras. Se realizan trabajos sencillos y juegos, con los que los alumnos interiorizan el gallego y lo aprenden de una forma totalmente natural.
A ello se suman actividades complementarias, como la participación del alumnado en las Jornadas Martín Sarmiento, con la celebración del Día del Gallego en el Bierzo, que se ha convertido en un punto de encuentro para los centros participantes y refuerza la actividad del programa.
Concursos y excursiones
También se impulsan los Premios Morales, que reconocen la creación artística y literaria del gallego entre el alumnado de la comarca; o la realización de proyectos innovadores, como 'Rosalízate', un trabajo digital colaborativo sobre Rosalía de Castro o, incluso, el concurso de vídeos 'Digocho Eu' de la televisión gallega.
Pero sin duda una de las más importantes, y esperadas por los estudiantes, son los viajes a Galicia, visitas culturales que resultan «clave» para la convivencia y la práctica del idioma oral.
Una clase de gallego en Ponferrada, en la comarca leonesa de El Bierzo
«Esos viajes son muy importantes, pero también hacemos en el centro semanas culturales, magostos, carnavales o mercadillos solidarios», asegura la directora del Valentín García Yebra.
El éxito obtenido a lo largo de estas dos décadas, unido a la excelente colaboración de los equipos directivos y la buena valoración de las familias, hace que haya un interés creciente por este programa, con un incremento de alumnos cada año debido a las ventajas prácticas que ofrece, además de la posibilidad de obtener los certificados oficiales de lengua gallega.
Y es que desde 2018 el incremento de alumnos es constante gracias a la implicación del profesorado y del propio alumnado en el amplio abanico de actividades. Y, sobre todo, al interés de las familias, que buscan mantener los lazos existentes con Galicia.
Por eso la Junta y la Xunta siguen impulsando las aulas de gallego en el Bierzo, un idioma que se mantiene en muchos puntos de la comarca y que, gracias a este programa, sigue llegando a las nuevas generaciones.