El ministro de Transportes, Óscar Puente, visita las obras de la estación Valladolid-Campo Grande.
Del «perro del hortelano» a los «muros del sanchismo»: el último choque entre Puente y Carnero en Valladolid
El presidente de la Junta de Castilla y León y el alcalde de Valladolid no fueron invitados al acto de colocación de la primera piedra de la estación Valladolid-Campo Grande
Del soterramiento a la reforma de la estación de tren, pasando por la disolución de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad (SVAV) o las inversiones del Estado. Pocos dirigentes han protagonizado tantos desencuentros en los últimos años como el ministro de Transportes y exalcalde de Valladolid, Óscar Puente, y el actual regidor de la ciudad, Jesús Julio Carnero. El último episodio se escribió ese mismo viernes, aunque sus diferencias vienen de mucho más atrás y giran principalmente en torno al modelo ferroviario de la ciudad que cada uno defiende.
Mientras Carnero ha recuperado la histórica reivindicación del soterramiento como una de las señas de identidad de su mandato, Puente ha defendido de forma reiterada la integración ferroviaria y ha dado por cerrada la posibilidad de enterrar las vías, una alternativa que considera inviable desde el punto de vista económico y técnico.
Ese debate volvió a aflorar durante la colocación de la primera piedra de la renovada estación Valladolid-Campo Grande. El ministro Puente aprovechó el acto para reivindicar la integración y defender una infraestructura que, a su juicio, permitirá que Valladolid juegue «en primera división» y se convierta en un gran nodo ferroviario para el norte y noroeste peninsular.
Sin embargo, buena parte de su intervención estuvo dirigida a criticar la posición mantenida por el Ayuntamiento y la Junta respecto al modelo ferroviario. Puente aseguró que existen actuaciones en la ciudad, como las previstas en San Isidro, Arco de Ladrillo o Ariza, que cuentan con proyectos redactados, financiación disponible y autorizaciones administrativas, pero que permanecen paralizadas por falta de respaldo político. Fue entonces cuando se refirió al Consistorio como «el perro del hortelano. Ni come ni deja comer».
El ministro repitió que el soterramiento defendido por Carnero y por la Junta es «imposible». «Valladolid ya ha pagado suficientes peajes a la indecisión. No quiero una ciudad condenada eternamente a esperar un soterramiento imposible», dijo. Puente también acusó al «carnerismo» y al «mañuequismo» de poner «palos en las ruedas» a proyectos impulsados por el Gobierno y defendió las inversiones realizadas por el Ejecutivo en Valladolid y Castilla y León.
Mañueco y Carnero no estaban invitados
Pero si algo terminó por eclipsar la dimensión institucional del acto fue la polémica por las ausencias. Ni el alcalde de Valladolid ni el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, acudieron al acto celebrado en la estación de Campo Grande.
El alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, en una imagen de archivo
Carnero justificó su ausencia asegurando que el Ayuntamiento no había recibido invitación por parte del Ministerio. «No voy donde no me invitan. Otros, como ya saben, lo han hecho. Les invitaron y les tuvieron que echar. Yo, ante esa duda, no me voy a exponer», afirmó. El alcalde también lamentó que «el sanchismo» persista en «levantar muros», una expresión que volvió a elevar la temperatura política.
La Junta se pronunció en el mismo sentido. Fuentes del Ejecutivo autonómico señalaron a Ical que ni Alfonso Fernández Mañueco ni ningún miembro del Gobierno regional habían sido invitados o informados del acto, por lo que consideraron «improcedente cuestionar la ausencia de quien no ha sido convocado». Además, reclamaron «respeto institucional» y lamentaron las declaraciones realizadas por el ministro. Asimismo, exigió el avance de las infraestructuras pendientes en la Comunidad, como el soterramiento ferroviario en Valladolid, Palencia y León. «Castilla y León merece inversiones y respeto institucional y no insultos y desprecios de un ministro del Gobierno de la Nación», sentenciaron las mismas fuentes.