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Jesús Cintora y Joaquín Moeckel, en Malas Lenguas Noche

Jesús Cintora y Joaquín Moeckel, en Malas Lenguas NocheTVE

Televisión

El tertuliano que ha retratado a Cintora en TVE: «Esa falta de respeto no te la voy a consentir»

El abogado Joaquín G. Moeckel, contertulio de Malas Lenguas, afeó la actitud del presentador tras decirle que «hay que prepararse mejor los temas»

Las últimas entregas de Malas Lenguas Noche, la edición de los sábados del programa de Jesús Cintora en TVE, son singularmente reveladoras de los nervios, crecientes, de su presentador y de varios de sus tertulianos de izquierdas. La semana anterior vimos cómo Antón Losada se negaba a seguir hablando tras ser interrumpido durante su intervención y después de que Cintora realizase un gesto con su mano que Losada (mal)interpretó como una forma de influir en su opinión. Antes, fue Ernesto Ekaizer quien se enfadó varias veces con Cintora, a quien terminó pidiendo perdón en el siguiente programa. El pasado sábado fue el abogado Joaquín G. Moeckel quien retrató al presentador de Malas Lenguas.

Una vez más, con tantos frentes judiciales abiertos en el PSOE (Zapatero, Begoña Gómez, Ábalos y Koldo antes de que este lunes se conociese la sentencia, las cloacas, el hermano de Sánchez...), Malas Lenguas (como el resto de programas de actualidad de TVE) utilizó su obsesión con Ayuso y su pareja como cortina de humo.

«Me llama la atención cómo se puede saber tantas cosas de una cosa tan sigilosa como es una inspección de Hacienda: cantidades, nombres, apellidos, datos, nombre de las sociedades… Me he quedado acongojado un poco», reconoció Joaquín G. Moeckel. Cintora, como acostumbra, cambió a toda velocidad su disfraz de presentador por el de tertuliano, cual Clark Kent en una cabina de teléfono para convertirse en Superman, para remar a favor de la izquierda y en contra de Ayuso.

El presentador señaló el camino a Jesús Maraña: «Vamos a ver, Moeckel, te lo va a explicar Maraña. Hay un informe que contiene esos nombres, pero no de ahora». Maraña, lógicamente, no se apartó ni un centímetro de la línea que le había trazado Cintora. «El inspector de Hacienda que acaba de hablar habrá leído como todo el mundo que ha querido leerlo un informe público donde vienen todos los datos y cantidades».

Moeckel tampoco se apartó de su camino, recto y de frente: «Si es lo que me acojona, querido Jesús». A Cintora se le borró la sonrisa y soltó un grito.

«Uno por uno. ¡Uno por uno he dicho, por favor! ¡Gracias!». Por lo bajo se escuchó ironizar a Javier Aroca, otro de los nerviosos en TVE con todo lo que está pasando en el PSOE: «Pa’lante el inspector».

Moeckel devolvió la ironía a Aroca: «No pasa nada. A Peinado es al que hay que llevarse por delante».

Moeckel dio en el clavo: «¿Tú esto lo ves normal? Que un inspector de finanzas del Estado, un funcionario público, esté diciendo nombres, datos… Es lo que me acojona». Tanto dio en el clavo que Cintora martilleó con el mismo argumento: «es un informe público de Hacienda». Y, justo después, en su intento de asestar un martillazo verbal al abogado, Cintora se pilló los dedos.

«Moeckel, te pido por favor, tienes agua fresca, es gratis. Deja a Maraña que termine y te repito que hay informes de Hacienda que contienen esos nombres, no de ahora. Hay que prepararse un poco más los temas y no interrumpir», espetó el presentador. Moeckel no lo dejó pasar por alto.

«Perdón, Jesús, perdón. Esa falta de respeto no te la voy a consentir, ¿de acuerdo? Yo vengo perfectamente preparado. Me parece una auténtica aberración que un funcionario público de las finanzas del Estado, un inspector de Hacienda, comparezca un medio de televisión dando nombres, apellidos y cifras por muy informe público que sea. Así que el que tiene se preparar eres tú, no yo».

«¿Me va a permitir terminar? A mí me gusta poco que me levante la voz», reaccionó, descolocado, Cintora. Era Moeckel quien ahora se convertía en martillo. Y pilón.

«No me gusta que mires para otro lado cuando hablas», señaló el tertuliano de TVE

«Le estoy mirando a usted. ¿Me va a dejar terminar? ¿Es posible? ¿Tiene usted la educación de dejarme terminar?», repetía Cintora, que trataba de usted a Moeckel, al contrario que el abogado. «¿Y tú la educación de no faltar?», le afeó el contertulio.

Cintora se despachó contra el abogado: «Le diré, en primer lugar, que no le he levantado la voz. En segundo lugar, le pido que deje terminar sus intervenciones, en este caso a Jesús Maraña. En tercer lugar le reitero que no me está dejando terminar y soy el moderador de este programa. Cuarto, le vuelvo a decir que el inspector de Hacienda que ha entrado está repitiendo nombres que han aparecido en informes de la Agencia Tributaria y en informaciones. Y le repito que si usted no lo sabe, igual se tiene que preparar los temas para saberlo. Y cuarto (sic, sería quinto), ¿puedo seguir con el programa? Muchas gracias. Le pido que se ajuste a su papel y respete a este moderador y este programa».

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