Iván Sanz, director de Dehesa de los Canónigos, y Cirpriano García, director general de Caja Rural Zamora, en una imagen de archivo
La muerte de Iván Sanz y su familia conmociona a Castilla y León: oleada de condolencias de la política y el mundo del vino
El accidente de coche en el que murió el director de Dehesa de los Canónigos, su mujer y dos de sus hijos se produjo el domingo en la A-67, a la altura de Herrera de Pisuerga (Palencia)
La muerte de Iván Sanz, director general de la bodega Dehesa de los Canónigos, de su esposa, Irene Garijo, y de dos de sus hijos en el accidente de tráfico registrado este domingo en la A-67, a la altura de Herrera de Pisuerga (Palencia), ha provocado una profunda conmoción en Castilla y León. La tragedia, en la que una tercera hija de la familia, de nueve años, resultó gravemente herida y permanece hospitalizada, ha desatado una oleada de condolencias desde las instituciones, el mundo del vino y el deporte. El velatorio será esta tarde a partir de las 17.00 horas en el tanatorio de Las Contiendas de Valladolid.
Iván Sanz representaba la tercera generación al frente de Dehesa de los Canónigos, una de las bodegas históricas de la Denominación de Origen Ribera del Duero. Junto a su hermana Belén dirigía el proyecto familiar tras el fallecimiento de su padre, Luis Sanz Busto, impulsor del crecimiento y la proyección de la empresa.
Las muestras de pesar comenzaron a sucederse pocas horas después de conocerse el accidente. El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, trasladó su «profundo pesar» por el fallecimiento de la familia y expresó su apoyo a sus allegados. «Todo mi cariño y mi más sentido pésame a sus familiares y amigos. Deseo de corazón la recuperación de la niña herida», decía el dirigente en su mensaje.
También el vicepresidente primero de la Junta de Castilla y León, Carlos Pollán, mostró sus condolencias. «Noticias que nadie querría leer. Una tragedia que golpea de lleno a una familia de Castilla y León. Quiero trasladar todo mi apoyo y mis más sinceras condolencias a sus familiares y amigos. Deseo, además, una pronta y completa recuperación para la niña de nueve años que ha resultado herida», escribía en la red social X.
El ministro de Transportes y exalcalde de Valladolid, Óscar Puente, también lamentó la tragedia y deseó una pronta recuperación a la hija menor de la familia.
El secretario general del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez, manifestó igualmente su tristeza por lo ocurrido y trasladó su apoyo a familiares y amigos. Al pésame institucional se sumó también el presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar, quien expresó sus condolencias por el fallecimiento de la familia Sanz-Garijo.
La consternación se extendió igualmente al sector vitivinícola. El presidente de la Denominación de Origen Ribera del Duero, Enrique Pascual, aseguró estar «en shock» tras conocer la tragedia. «Tengo un dolor enorme, todo lo que se pueda decir en estos momentos es poco, es una cosa terrible», dijo en declaraciones recogidas por El Norte de Castilla.
A esas muestras de dolor se sumó también Bodegas Arzuaga, que trasladó su «más profundo pesar» y expresó «todo el cariño, apoyo y nuestras más sinceras condolencias a su familia, amigos y a todo el equipo de Dehesa de los Canónigos». Un mensaje de condolencias al que también se sumó la Milla de Oro del Vino: «Con el recuerdo, el respeto y el cariño, queremos trasladar todo nuestro apoyo a familiares y seres queridos. Descansen en paz», decía en X.
La tragedia alcanzó también al deporte vallisoletano. El VRAC Quesos Entrepinares expresó su «más sincero pésame» a la familia y recordó la estrecha vinculación que mantenían con el club a través de Dehesa de los Canónigos, patrocinador de la entidad. Además, señaló que uno de los hijos fallecidos formaba parte del equipo M16 del club, una circunstancia que ha causado un especial impacto entre la familia del rugby vallisoletano.