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Unos documentos datados entre los siglos X y XIII desvelan nueva información sobre los orígenes del español
Una nueva edición crítica del Cartulario de Froncea coeditada por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y la RAE recupera los folios de dos abadías burgalesas
La Diputación de Burgos presentó este miércoles la edición crítica del Cartulario de Froncea (Siglos X-XIII), una obra coeditada por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y la Real Academia Española (RAE) que recupera la memoria de las desaparecidas abadías de San Miguel de Froncea y Santa María de Oca y aporta nuevos testimonios para el estudio de los orígenes del español.
El volumen, integrado en la colección Orígenes del Español, ha sido elaborado por Sonia Serna Serna y David Peterson, de la Universidad de Burgos, y María Josefa Sanz Fuentes, de la Universidad de Oviedo. En el acto de presentación participaron la diputada de Cultura, Raquel Contreras; el director del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Andrés Abajo; y el profesor de la UBU y coautor de la obra, David Peterson.
La investigación estudia uno de los cartularios medievales más singulares conservados en Castilla y León, al reunir documentación de dos monasterios en un mismo códice, una característica poco frecuente en este tipo de manuscritos. El volumen permite profundizar en la evolución histórica, social, jurídica y lingüística de las tierras situadas en las estribaciones de la Sierra de la Demanda entre los siglos X y XIII.
Un cartulario de gestión
El cartulario conserva 109 documentos distribuidos en 33 folios, aunque ha llegado hasta la actualidad mutilado y en un delicado estado de conservación. Según los investigadores, se trata de un cartulario de gestión, elaborado con una finalidad práctica y administrativa, que recopila documentos públicos y privados relacionados con donaciones, compraventas y permutas.
El estudio reconstruye además la trayectoria de las abadías de San Miguel de Froncea, cuya fundación se sitúa probablemente a finales del siglo IX, y Santa María de Oca, que podría ser incluso anterior. Ambos monasterios quedaron integrados en un mismo abadiato desde finales del siglo XII, un proceso consolidado a partir de 1225 bajo el impulso del obispo Mauricio, promotor de la catedral gótica de Burgos.
La publicación se presentará también al público este sábado, 25 de julio, a las 19 horas, en el Centro Cívico de Arlanzón. El acto contará con la participación de los autores, que explicarán el proceso de investigación y las principales aportaciones históricas y filológicas del volumen. La entrada será libre hasta completar el aforo.
La edición forma parte de la línea de investigación que el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua desarrolla desde hace más de dos décadas sobre los primeros testimonios escritos del romance castellano, con publicaciones como Las Glosas Silenses, El Becerro Gótico de Cardeña, Los Becerros Gótico y Galicano de Valpuesta o Nodicia de kesos, entre otras. Estas investigaciones contribuyen a consolidar a Castilla y León como un territorio clave para comprender la transición del latín al romance y el nacimiento del castellano escrito.