El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, visita el Puesto de Mando Avanzado de Navaluenga
Mañueco reivindica la unidad institucional frente al incendio de Ávila: «No ha habido colores políticos»
La secretaria general de Protección Civil y Emergencias asegura que «la fortaleza del conjunto del Estado» ha permitido contener el peor incendio sufrido en España y pide un último esfuerzo a la población ante la nueva ola de calor
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, aseguró este martes que el perímetro del gran incendio forestal de Ávila no ha avanzado desde que comenzó la emergencia y reivindicó la unidad y la coordinación entre todas las administraciones como una de las claves para contener el incendio más grave de España desde que hay registros. «En la lucha contra el fuego no ha habido colores políticos», subrayó.
Tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa (CECOP), Mañueco afirmó que la evolución del incendio permite constatar que «desde que empezó el incendio el perímetro no ha avanzado» y agradeció el trabajo desarrollado por todos los efectivos que participan en la extinción.
En este sentido, destacó la actuación del operativo de la Junta de Castilla y León, la Unidad Militar de Emergencias (UME), la Guardia Civil, la Policía Nacional, el conjunto del Sistema Nacional de Protección Civil, las diputaciones, los ayuntamientos, los voluntarios de Protección Civil, así como la colaboración de otras comunidades autónomas y de Portugal.
El presidente incidió en que la respuesta al incendio ha estado marcada por la colaboración institucional, y puso en valor la coordinación entre administraciones para hacer frente a una emergencia de carácter excepcional. Asimismo, agradeció el comportamiento de la práctica totalidad de los vecinos afectados por los desalojos y confinamientos, cuya responsabilidad, dijo, está permitiendo gestionar el regreso progresivo a sus localidades. «Se está trabajando para que vuelvan lo antes posible, pero con seguridad. No queremos correr ningún riesgo», afirmó.
Máxima precaución
Ante la previsión de una nueva ola de calor, Fernández Mañueco pidió extremar la vigilancia y la prudencia. «Máxima precaución», reclamó, tanto para evitar imprudencias como para detectar posibles actuaciones malintencionadas, al recordar que detrás de la inmensa mayoría de los incendios forestales está «la mano del hombre», ya sea por negligencia o por acciones deliberadas.
En materia de prevención, el jefe del Ejecutivo autonómico defendió el incremento de la inversión realizado por la Junta durante los últimos años. Según explicó, el Gobierno autonómico casi ha triplicado los recursos destinados a la limpieza de montes, la mejora de las nuevas tecnologías para la detección precoz de incendios y otras actuaciones preventivas, hasta superar los 80 millones de euros. A su juicio, una comunidad como Castilla y León, con cerca de 94.000 kilómetros cuadrados de superficie y una importante masa forestal, debe seguir reforzando la prevención sin descuidar la capacidad de extinción.
Asimismo, anunció que todas las denuncias y quejas relacionadas con posibles factores que hayan favorecido la propagación del incendio serán investigadas. Preguntado por las denuncias vecinales sobre restos de una corta forestal en el entorno de Las Navas del Marqués, aseguró que los servicios competentes analizarán esa situación y advirtió de que, si se detecta alguna actuación sancionable, «tendrá la correspondiente sanción».
Fernández Mañueco defendió también que, ante una emergencia de estas dimensiones, lo importante es la capacidad de respuesta conjunta de todas las administraciones. Recordó que el operativo ha contado con medios del Gobierno de España, de la Junta de Castilla y León, de diputaciones, ayuntamientos, otras comunidades autónomas e incluso de Portugal, e insistió en que «ante una situación excepcional necesitamos unidad, colaboración, coordinación y el esfuerzo de todos».
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, visita el Puesto de Mando Avanzado de Navaluenga
Por su parte, la secretaria general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, calificó el de Ávila como «el peor incendio que ha sufrido nuestro país» y recordó que se trata de la primera emergencia de interés nacional por un incendio forestal gestionada como un único siniestro, al afectar simultáneamente a las provincias de Ávila, Madrid y Toledo. Explicó que el comportamiento del fuego responde a un incendio de sexta generación, favorecido por temperaturas extremas, fuertes rachas de viento y una humedad muy baja.
«Fortaleza del Estado»
Barcones destacó que la evolución favorable registrada durante las últimas horas responde al despliegue coordinado de todas las capacidades del Sistema Nacional de Protección Civil. En el operativo han participado efectivos de ayuntamientos, diputaciones, la Junta de Castilla y León, el Gobierno de España, medios de once comunidades autónomas, recursos internacionales y el Mecanismo Europeo de Protección Civil. «La fortaleza del conjunto del Estado, la fortaleza del Sistema Nacional de Protección Civil, ha conseguido que poco a poco la evolución de este monstruo vaya siendo favorable», afirmó.
Paisaje quemado en el Parque Natural del Valle de Iruelas arrasado por el incendio de Burgohondo (Ávila)
La secretaria general subrayó que todas las decisiones adoptadas durante la emergencia se han basado exclusivamente en criterios técnicos y de seguridad. Explicó que tanto los confinamientos y desalojos como el regreso progresivo de los vecinos a sus municipios se están autorizando únicamente cuando no existen puntos calientes en el perímetro, no se han producido reactivaciones durante al menos 48 horas y queda garantizada la seguridad vial. «La seguridad de las personas es el bien más valioso y es el bien que se antepone a cualquier otra cosa», remarcó. Añadió que esas condiciones se revisan de forma permanente para seguir levantando restricciones conforme la situación lo permita.
Asimismo, agradeció el comportamiento de la ciudadanía, de la que destacó su «extraordinaria responsabilidad» por seguir las instrucciones de las autoridades desde el primer momento. A quienes todavía permanecen desalojados o confinados les trasladó un mensaje de ánimo y les pidió «un último esfuerzo», convencida de que el final de la emergencia «cada vez está más cerca». También reconoció el trabajo de los miles de efectivos desplegados sobre el terreno, bomberos, integrantes de la UME, Guardia Civil, Policía Nacional, técnicos y personal logístico, cuya actuación consideró decisiva para afrontar una emergencia de esta magnitud.
Finalmente, Barcones alertó de que el inicio de una nueva ola de calor, acompañada de temperaturas extremas, viento y una humedad muy baja, vuelve a situar el riesgo de incendios forestales en niveles máximos. Por ello, hizo un llamamiento a respetar todas las restricciones y extremar la prudencia para evitar nuevos fuegos, independientemente de que puedan originarse por causas naturales, imprudencias o acciones delictivas. «Necesitamos que toda la ciudadanía colabore» para impedir nuevos incendios, concluyó.