Un pájaro sobrevuela el Azud de Riolobos salmantino
La casualidad que convirtió un parte de la provincia de Salamanca en un Doñana artificial
Este pantano se construyó el 1998 para abastecer de agua a los proyectos de regadío existentes en la zona
El Azud de Riolobos es un pantano artificial de reciente creación construido con el objetivo de abastecer de agua a los proyectos de regadío existentes en una zona de la comarca de Tierra de Peñaranda, en la provincia de Salamanca.
Casi por casualidad, por tanto, este enclave sin embargo se ha convertido en un lugar privilegiado para la reproducción y observación de aves.
El pantano se puede circundar en todo su perímetro por un camino, asfaltado en casi toda su longitud, que pasa sobre el dique de contención y permite acceder al poblado de la Confederación Hidrográfica del Duero y a los canales de llenado y desagüe, y comunica con las dos alquerías situadas cerca de sus orillas, Riolobos y Pedrezuela de San Bricio tal y como aseguran desde el portal de Turismo de la Junta de Castilla y León.
Azud de Riolobos
Actualmente es uno de los lugares más curiosos en la riqueza natural de Salamanca, ya que es una gran balsa construida para el regadío del sistema de Villoria-Las Villas, pero por determinadas circunstancias convertido ahora en un punto de estancia de aves llegadas de todo el mundo.
Cientos de especies de aves distintas
Se han llegado a ver hasta 260 especies distintas y ahora mismo hay cerca de 60 que utilizan como lugar para descansar. Como comparación, las Lagunas de Villafáfila en la provincia de Zamora, cuentan con unas 275 especies. Pero el azud salmantino se acabó de construir en 1998, mientras que el humedal zamorano en 1972 ya fue nombrado como Zona de Caza Controlada. Posteriormente, el 1986 fue declarado Reserva Nacional de Caza por la Junta de Castilla y León, y el 1994 se integró en el Catálogo de Zonas Húmedas de Protección Especial.
Una asociación, incluso, quiere impulsarlo para atraer visitantes a este gran espectáculo, la Asociación Azud de Riolobos. Para proteger e impulsar este enclave de 400 hectáreas de superficie, investigadores, ornitólogos, pescadores y fotógrafos han creado esta asociación que busca consolidar la infraestructura para posicionar a la comarca salmantina como referente del turismo sostenible y de la observación de naturaleza.
Otras, como AQUILA Naturaleza organizan visitas para descubrir toda la biodiversidad que alberga, así como conocer las aves del lugar, gracias a la colaboración del Ayuntamiento de El Campo de Peñaranda. De este modo, precedidos por dos guías ornitológicos profesionales realizan rutas guiadas de unos seis kilómetros ida y vuelta, accesibles y aptas para todos los públicos, con el objetivo de observar avutardas, ortegas o alondras, además de diversas especies de plantas.
Imagen de decenas de pájaros sobre el agua del Azud de Riolobos
Los proyectos alrededor de este azud son numerosos, puesto que ya en 2025 hicieron llegar desde la localidad de Villoria han hecho llegar a la consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León a través del Director General de Patrimonio Cultural el proyecto de convertir la iglesia de Riolobos en un espacio de información y observación ornitológico para el Azud de Riolobos.
Este proyecto cuenta además con el apoyo de los pueblos aledaños al Azud, como son Campo de Peñaranda, Villar de Gallimazo y Villoria.