Trabajadores en una empresa industrial, en una imagen de archivo
Las bajas laborales se disparan un 62 % en Castilla y León en seis años y ya suponen un coste de 4.234 millones
El gasto estimado de la incapacidad temporal ya representa el 5,7% del PIB autonómico
La incapacidad temporal (IT) se convirtió en un coste creciente para Castilla y León. El impacto económico estimado de las bajas laborales alcanzó en 2024 los 4.234 millones de euros, una cifra equivalente al 5,7 % del Producto Interior Bruto (PIB) de la Comunidad y que supone un incremento del 62 % respecto a 2018, según informa la Agencia Ical.
El dato refleja la dimensión que adquirieron las ausencias del trabajo por motivos de salud y se sitúa entre los principales indicadores del deterioro registrados durante los últimos años, según las fichas regionales sobre incapacidad temporal y siniestralidad publicadas por Umivale Activa y el Ivie .
El informe sobre las ausencias por incapacidad temporal en Castilla y León señala que durante 2024 una media de 49.000 trabajadores se ausentó cada día de su puesto de trabajo debido a una baja. En términos individuales se traduce en una media de 22 días de ausencia al año por trabajador, frente a los 14 días registrados en 2018.
En conjunto, la Comunidad perdió en 2024 el 5,92 % de sus jornadas laborales potenciales de incapacidad temporal, prácticamente en línea con el 5,94 % de la media nacional. Sin embargo, el indicador regional experimentó un fuerte crecimiento en los últimos seis años, con un aumento del 50,5 % respecto a 2018.
367 procesos por cada 1.000 empelados
La evolución también se aprecia en el número de procesos iniciados. La incidencia alcanzó en 2024 los 367 procesos por cada 1.000 trabajadores, un 34,4 % más que en 2018. Además, Castilla y León cerró el año con 59,5 bajas activas por cada 1.000 trabajadores, más de un 49 % por encima del dato registrado seis años antes.
Las diferencias entre provincias son también significativos. Palencia, con un 7,39 % de jornadas potenciales perdidas, presentó el mayor nivel de ausencias por incapacidad temporal de Castilla y León, seguida muy de cerca por León, con un 7,37 %. En el extremo contrario se situó Zamora, con un 4,81 %.
Uno de los principales elementos que explican el coste de la incapacidad temporal es la duración de los procesos. Las bajas de más de 365 días representan el 6 % del total de procesos, pero concentran el 28 % de las jornadas laborales perdidas. Además, estos procesos explican el 39 % del incremento de las jornadas perdidas desde 2018.
Ausencias por incapacidad temporal en 2024 en Castilla y León
El peso de las bajas prolongadas también aumentó. A finales de 2024, el 15 % de los procesos activos llevaba más de un año de duración, frente al 11,1 % registrado en 2018. La prevalencia de estas bajas alcanzó los 8,9 procesos por cada 1.000 trabajadores, el doble que seis años antes.
Un problema que no cesa con el alta
El problema no termina necesariamente con la recuperación del trabajador. El informe apunta que el 26,8 % de las bajas de más de un año finaliza con una declaración de incapacidad permanente. Las diferencias territoriales vuelven a ser relevantes: Segovia registra el porcentaje más elevado, con un 40,1 % de los procesos de larga duración que terminan en incapacidad permanente, mientras que Zamora presenta el menor, con un 17,6 %.
Otro de los factores que contribuyen al aumento de las jornadas perdidas es la repetición de procesos. En 2024, el 12,9 % de los trabajadores volvió a causar baja, y este grupo concentró el 60,7 % de los procesos y el 56,9 % de todas las jornadas perdidas por incapacidad temporal.
Personal de limpieza y jardinería
La situación varía de nuevo entre provincias. Burgos presentó el porcentaje más elevado de jornadas atribuidas a trabajadores que repiten procesos, con un 62,7 %, seguida de Valladolid, con un 59,8 %, y Palencia, con un 59 %. Salamanca registró el porcentaje más bajo, con un 49,5 %.
El fenómeno ganó peso desde 2018: el porcentaje de trabajadores que repiten procesos se ha incrementado un 59,2 %, mientras que la proporción de procesos vinculados a estas repeticiones ha aumentado un 51,6 %.
Dolores y problemas de salud mental
El análisis de las patologías revela además cuáles son los principales motivos detrás de las ausencias laborales. Las algias –dolores– y la salud mental explican conjuntamente el 49,1 % del indicador de ausencias por incapacidad temporal.
Especialmente significativo es el avance de los problemas relacionados con la salud mental. Su contribución a la incapacidad temporal se ha más que duplicado desde 2018, con un incremento del 120,1 %, convirtiéndose en uno de los elementos que más han contribuido a transformar el perfil de las bajas laborales.
Los que más faltan
Por sectores, las mayores tasas de ausencia corresponden a las actividades administrativas y servicios auxiliares, que incluyen ámbitos como la seguridad y la limpieza, con un 9,19 % de las jornadas potenciales perdidas. Le siguen las actividades de agua y saneamiento, con un 7,82 %, y las actividades sanitarias, con un 7,57 %.
El indicador de las actividades administrativas y servicios auxiliares aumentó un 64,3 % desde 2018, reflejando una evolución especialmente intensa en este ámbito.