El director , guionista y animador vallisoletano de producciones de animación 3D, Enrique Gato
Entrevista
Enrique Gato, creador de Tadeo Jones: «Siempre hay algún guiño a Valladolid o a España»
El cineasta vallisoletano, galardonado con siete premios Goya, estrena este miércoles la cuarta entrega animada del aventurero más popular de España
Han pasado 25 años desde que Enrique Gato (Valladolid, 1977) concibió a Tadeo Jones, un bonachón y torpe albañil con ínfulas de explorador. El anhelo del director, que entonces se dedicaba a animar personajes de videojuegos, era combinar comedia y acción, y así dio con este personaje, su particular «piedra filosofal», a caballo entre el espíritu aventurero de Indiana Jones y la medianía de Superlópez.
En 2004 estrenó el primer cortometraje protagonizado por él y, desde entonces, el resto es historia. Siete premios Goya, más de 120 millones de dólares de recaudación en todo el mundo (con 47 millones de euros cosechados en España) y, sobre todo, el cariño de varias generaciones de espectadores avalan al personaje, que el próximo miércoles (26 de agosto) regresa a los cines españoles con la cuarta entrega de la saga, Tadeo Jones y la lámpara maravillosa, que se estrenará en más de 300 pantallas españolas, y que a lo largo de los dos próximos meses desembarcará en otros 46 países.
–Con la anterior entrega nos comentaba que Tadeo es el viaje de toda una vida. ¿Hacia dónde le está llevando este viaje?
–Es una cosa que intento no plantearme. Siempre que comienzo cualquier proyecto una de las cosas que más me apetece es disfrutar del camino. Cada nueva película de él intento que sea una sorpresa para mí mismo, porque nunca tengo claro si después haré alguna más. Si decido iniciar el proceso es porque de verdad he encontrado algo que me apetece hacer con él, que me permita explorar cosas nuevas y plantear una dirección distinta a la de películas anteriores. Para mí es como un camino conjunto con el personaje, en el que de, alguna manera, vamos creciendo y descubriendo el mundo juntos.
–Es padre de Gael en la vida real y siempre ha dicho que considera a Tadeo su hijo animado, pero en esta película es su personaje quien se convierte en padre. ¿Qué puertas se abrían para Tadeo con esa decisión?
–Es algo que evité a toda costa en las películas anteriores, a pesar de que ya lo habíamos puesto sobre la mesa muchas veces. Es ahora, cuando ya llevo muchos años ejerciendo de padre y conozco muy bien esa realidad, cuando me he sentido con autoridad para hablar de ello en primera persona, desde las tripas, para lanzar un mensaje que, dentro del mundo loco que presentamos en estas películas, tiene mucha verdad por debajo. La película tiene muchos aspectos con los que quien haya sido padre se podrá identificar.
Enrique Gato posa con el cartel de su nueva película
–Han sido cinco años de trabajo desde que se empezó a plantear la posibilidad de hacer una nueva entrega. ¿Cómo ha sido el proceso, el más largo en toda la saga?
–Cada película que hago de Tadeo me la tomo como la última. Para mí la clave es tener algo importante e interesante que contar, y sobre todo que no se haya visto antes. Tengo muy presente a la gran cantidad de fans que hay detrás del personaje, y no quiero defraudar a toda esa gente que lleva tantos años siguiendo la saga.
Al afrontarlo tan desde las tripas aparecen unos elementos ahí llevan el nivel de emoción de la película a una escala que está incluso por encima de lo que podría haberme imaginado al principio
–Dice en las notas de producción que es «el episodio más divertido, más épico y más entrañable». ¿No es mucho decir con los precedentes que tiene?
–No lo diría si no estuviera plenamente convencido. Sobre todo con el último ingrediente, que hace que la película sea la más entrañable y tierna de toda la saga. Para mí era el objetivo principal, necesitaba que ese componente emocional creciera más que nunca ya que abordamos el tema de la paternidad. Al afrontarlo tan desde las tripas aparecen unos elementos ahí llevan el nivel de emoción de la película a una escala que está incluso por encima de lo que podría haberme imaginado al principio. Está muy apuntalada en ese sentido.
–Es una película donde las emociones de los personajes se muestran al público, y entre ellas una de las más visibles son los celos que todos sufren, cada uno por diferentes motivos. ¿Era una vía para potenciar el humor?
–Sí, totalmente. Todos los que han sido padres y han tenido más de un peque van a ver reflejado perfectamente el tema de los celos de muchas formas: a través del crío más infantil que puedas tener en pantalla, que es el propio Momia, que se comporta como un niño pequeño malcriado que pensaba que era el centro del mundo hasta que llega Oli y le despierta unos celos terribles, o el propio Tadeo, que sufre celos de Momia porque su bebé conecta mejor con ella que con él.
–En esta película cambian los roles de muchos personajes. ¿Han intentado reinventar la saga?
–Literalmente hemos sacado del carril a todos los personajes. A Sara, que siempre ha sido la equilibrada y la más racional, la volvemos completamente loca con esta IA con ruedas que hemos creado. Tadeo curiosamente ahora es el personaje más racional, adoptando de alguna forma el puesto de Sara, en el rol de adulto responsable, para intentar calmar las aguas todo el tiempo. Y Momia sigue siendo Momia, pero la llevamos a una escala más loca probablemente que en cualquier de las películas anteriores.
La idea siempre fue jugar con las expectativas del público, con lo que todo el mundo espera, y darle la vuelta completamente
–¿Por qué decidieron darle voz a Jeff (el perro) y Belzoni (el loro) por primera vez, con Carlos Latre?
–Tardé mucho en decidir por dónde tirar con las voces de los personajes, aprovechando que hablaban. Es otra novedad de la película, que de repente los protagonistas tienen mascotas parlanchinas. Cuando comenzamos a barajar esta opción evalué unas cincuenta posibilidades para ponerles voz y, de repente, apareció el nombre de Carlos y la decisión fue automática. Es el hombre de las mil voces y ha sido perfecto para encajar con estos personajes, incluso con Cristóbal Colón, a quien también le brinda su voz. Su trabajo ha sido maravilloso.
–¿Qué les llevó a convertir en mujer el arquetipo del genio de la lámpara?
–La idea siempre fue jugar con las expectativas del público, con lo que todo el mundo espera, y darle la vuelta completamente. Que no suceda nada de lo que puedan esperar y de pronto se encuentren un giro gigantesco. Hacer una genio que en el fondo es una funcionaria que se dedica a eso fue una idea maravillosa que además funciona muy bien.
–Introduce la IA como un personaje más a través del Arqueobot. ¿Qué papel ha jugado en la producción de la película? ¿Cómo se está implementando en la Lightbox Academy, cómo se trabaja con ella y qué parte artesanal se conserva de la animación?
–Para producir esta película no se ha utilizado IA, porque cuando la estábamos haciendo esa tecnología estaba naciendo y todavía no se había trasladado a nuestro mundillo. Justo ahora es algo que estamos empezando a investigar. Poco a poco van apareciendo herramientas que se sustentan en la IA para facilitar el trabajo, que vemos que van a servir como aceleradores del proceso. Nos lo tomamos así, como el propio mensaje que lanzamos en la película: la IA tiene que ser un compañero de viaje y no un reemplazo. Es algo que tiene que facilitar el día día, como en su día sucedió con los ordenadores, que entraron a formar parte del proceso de creación de animación como una ayuda más. Por ahí van los tiros. Los programas, como el propio Photoshop, cada vez tienen más herramientas basadas en la IA que te permiten hacer tu trabajo más rápido y mejor.
Enrique Gato, director, guionista y animador vallisoletano
–¿Qué recepción espera para esta nueva entrega del gran público? ¿Cómo está siendo el feedback de los pases previos?
–Por suerte, la prensa que la ha visto nos está dando una respuesta excepcional, y es poco habitual que hable tan claramente y tan positivamente de un proyecto. Es muy buena señal, pero falta por confirmar la acogida del público. Que el público esté esperando la película y que los grandes fans la aprueben es lo que más respeto me impone.
Jamás nos podríamos haber imaginado el monstruo gigantesco en el que se iba a convertir Tadeo
–Cuando hace décadas le encargó al dibujante Jan un cómic sobre Tadeo, para intentar encontrar financiación para producir el primer cortometraje, sería inimaginable el camino que tenía por delante...
–Aquel encargo a Jan supuso en cierta forma el empezar a soñar con que algún día podríamos hacer una película, y fíjate con los años en lo que se ha convertido. Jamás nos podríamos haber imaginado el monstruo gigantesco en el que se iba a convertir Tadeo. Ahora toca disfrutar del viaje mientras dure y, si algún día se acaba, estaré encantado de ponerle un lazo y decir que me lo he pasado fenomenal todos esos años.
–Para terminar, no se ha resistido a introducir el tradicional guiño a su Valladolid natal en la película.
–No, siempre, siempre hay algún guiño a Valladolid o a España en general, para mostrar el origen de estas películas. Es algo que no hubiéramos podido imaginar hace 20 años: que películas hechas desde España podrían viajar por todo el mundo como lo está haciendo esta saga. Esos guiños permiten que quede constancia de alguna forma de dónde salen, de dónde vienen y los orígenes del personaje.