El director de cine Orson Wells junto con su entonces esposa, la mexicana Dolores del Río, en torno al año 40 del siglo XX

El director de cine Orson Wells junto con su entonces esposa, la mexicana Dolores del Río, en torno al año 40 del siglo XX

Este era el rincón favorito de Orson Wells en España a pesar de tener «un clima horrible»

El director, actor, guionista y productor fue un enamorado de España, en general, y de una de las provincias de Castilla y León, en particular

El reconocido director, actor, guionista y productor Orson Welles fue un enamorado de España, donde rodó seis largometrajes. Y Ávila, como reveló en una entrevista con un periodista francés, era su lugar favorito de entre todos los rincones que conoció del país. En el que le hubiese gustado vivir. Lo describe con estas palabras: «Está en el centro de España. El clima es horrible, muy cálido en verano, muy frío en invierno. Es un lugar extraño y trágico. No sé por qué siento algo muy especial».

Tras vivir una auténtica historia de amor con España, con su cultura y con su historia, que tuvo su origen tras visitar Sevilla con 17 años, después de su fallecimiento sus cenizas fueron depositadas en Ronda.

Welles rodó en Ávila y en Soria la que consideraba su producción más ambiciosa, Campanadas a medianoche (1965). Para poder producirla tuvo que escribir el guión y participar como actor en La Isla del Tesoro (1972), con la que comparte algunas localizaciones y equipo. Además, filmó otros largometrajes, mediometrajes o documentales en ubicaciones castellanas: en Segovia, Salamanca o Valladolid.

A partir de las filmaciones realizadas por Orson Wells, su amigo Jesús Franco montó la película 'Don Quijote de Orson Wells' donde aparece la catedral nueva de Salamanca

El amigo de Wells, Jesús Franco, montó Don Quijote de Orson Wells' con sus imágenes y aparece la catedral de Salamancahttps://castillayleonfilm.com

Cuatro de sus películas se rodaron en parte de las provincias de Ávila, Segovia, Soria, Valladolid y Salamanca para mostrar el patrimonio histórico más monumental de la comunidad. El genio estadounidense encontró en estas tierras una mezcla de sobriedad, historia y dramatismo que encajaba con su mirada cinematográfica. Desde mediados de los años cincuenta, Welles regresó una y otra vez a la comunidad para rodar las películas que hoy forman parte de su legado más personal: Mr. Arkadin (1955), Campanadas a medianoche (1965), Una historia inmortal (1968) y Don Quijote de Orson Welles (1992).

Ciudad vieja de Ávila y sus iglesias extramuros (1985)

La muralla medieval de Ávila con 82 torres y nueve puertas monumentalesGetty Images/iStockphoto

La muralla de Ávila ambienta Campanadas a medianoche, cuya trama sucede en Inglaterra en la Guerra de los Cien Años. Esta película también muestra la silueta del Alcázar de Segovia y la localidad segoviana de Pedraza, que simula ser Londres en la historia. Pedraza también aparece en Una historia inmortal, su personal adaptación del relato de la escritora danesa Isaak Dinesen. Soria también aparece reflejada en su película de 1965. Tanto el monasterio de Santa María de Huerta, como la fachada de la iglesia de Santo Domingo en la capital soriana o las empinadas calles de Calatañazor, son algunos de los decorados para la película.

Por otro lado, el protagonista de Mr. Arkadin tiene su residencia-palacio en el Alcázar de Segovia y el Colegio de San Gregorio (actual Museo Nacional de Escultura), en Valladolid, es el lugar elegido por Wells para rodar la escena del baile de máscaras con 200 figurantes.

Finalmente, Salamanca aparece en la película Don Quijote de Orson Wells, que montó su amigo Jesús Franco, a partir de las filmaciones realizadas por Wells a lo largo de catorce años. En el proyecto inacabado de Wells se ve la Catedral Nueva, con sus torres sobre la ciudad, junto a las torres de la Clerecía y la terraza sobre la fachada del Convento de San Esteban.

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