Urgencias del Hospital de Salamanca
La Guardia Civil denuncia una nueva agresión de un preso de la cárcel de Salamanca a dos agentes que le acompañaban al hospital
Desde JUCIL aseguran que estas patologías leves o revisiones rutinarias podrían resolverse dentro del propio centro penitenciario
La asociación profesional de la Guardia Civil JUCIL ha criticado la situación de «desprotección e inseguridad» que afrontan los agentes destinados en la provincia de Salamanca, tras el reciente ataque sufrido este jueves a dos guardias civiles a manos de un interno del Centro Penitenciario de Topas al que acompañaban al Hospital de la capital salmantina.
Desde la organización han señalado, a través de un comunicado, que las patrullas del medio rural quedan retenidas de forma habitual durante horas en las Urgencias del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca (CAUSA). En esta ocasión, el interno del Centro Penitenciario de Topas al que acompañaban protagonizó un incidente en el Hospital al revolverse contra los agentes que le custodiaban. Como consecuencia del altercado, dos guardias civiles y un vigilante de seguridad del centro hospitalario resultaron lesionados, aunque las heridas sufridas fueron de carácter leve.
Según ha explicado la entidad, esta situación se produce al movilizar a los efectivos para custodiar y trasladar a reclusos por patologías leves o revisiones rutinarias que no constituyen una emergencia médica y que podrían resolverse dentro del propio centro penitenciario mediante asistencia intraprenitenciaria o telemedicina.
En este sentido, JUCIL ha señalado que este tipo de sucesos evidencia la pérdida del principio de autoridad y la violencia que sufren los agentes en el ejercicio de sus funciones.
Por ello, la asociación ha situado en el centro de sus reivindicaciones la necesidad de que el Ministerio del Interior reconozca de manera inmediata a la Guardia Civil como profesión de riesgo, igualando sus derechos laborales, de protección y de jubilación con los de otros cuerpos policiales.
Asimismo, la delegación provincial ha exigido la revisión inmediata de los protocolos de traslado desde la prisión de Topas para restringirlos exclusivamente a emergencias vitales o no demorables, además de solicitar el refuerzo de la plantilla y de los medios de protección en los cuarteles salmantinos para garantizar la seguridad de los agentes y de los ciudadanos.